viernes, 12 de diciembre de 2014

¿Por qué no puedo soñar con los seres queridos fallecidos?

Sois muchos los que preguntáis, a través del blog, por correo o en consulta, por qué no podéis soñar con vuestros seres queridos ya fallecidos. 

Aunque la respuesta a esta cuestión, está respondida a lo largo de varias entradas y comentarios, voy a intentar hacer un pequeño resumen de los factores que influyen, en que no podamos soñar con nuestros muertos.

No todos los sueños, son encuentros con los seres queridos ya fallecidos. Algunos hablan de nuestros miedos, del dolor, del duelo que estamos pasando; en otros, puede que estemos reviviendo, momentos en que éramos felices junto a ellos; también podemos soñar con situaciones, que no hemos entendido, integrado y asumido. Todo ello aparece en los sueños para ayudarnos a superarlas. Estos, no serían encuentros con ellos. Simplemente, son sueños.

Ya sea soñar, tener un encuentro o contacto con nuestros seres queridos en los sueños, siempre es distinto con cada muerte, cada persona es un mundo y lo vive de manera diferente. Vamos ha mira hacia dentro, a observar cómo estamos, cómo nos encontramos tanto física, anímica, psicológica como emocionalmente. Esto es muy importante, porque todas las muertes nos afectan y remueven de forma distinta, y las circunstancias que nos rodean en la vida, suelen ser diferentes y van a marcar los sueños que tengamos y la apertura del canal.

Factores que influyen en que no soñemos o tengamos encuentros con los seres queridos:

1. Los encuentros y sueños los marcan los seres queridos fallecidos. Por muchas ganas que tengamos y muy abiertos que estemos a tener un contacto, son ellos, los que eligen la manera, cuándo, cómo, dónde y el qué quieren comunicar.

2. No todos estamos preparados para establecer una comunicación con los seres que han fallecido. Nuestro canal, puede que esté cerrado o semicerrado. El canal siempre se puede ir trabajando para ir abriéndolo y así, mejorará nuestra percepción y observación.

3. El dolor, la angustia, la rabia, la ansiedad, la ira, etc. bloquean el canal. Podemos estar nerviosos, sentir pena, pero abiertos. Es muy importante que las emociones no nos lleven de la mano, y guardar un cierto equilibrio y armonía. Podemos llorar, expresar nuestro dolor y emociones, y seguir estando en equilibrio.

4. La toma de ciertos medicamentos, entre ellos: ansiolíticos, sedantes, somníferos, depresivos, etc. pueden influir en que sea más difícil acceder y abrir el canal.

5. Recordar que no todas las comunicaciones se establecen a través de los sueños

6. No compararnos con nadie, ni familiares, ni amigos. Es posible, que personas de nuestro entorno hayan tenido sueños o encuentros con los seres queridos y nosotros no. No es bueno, ni malo. Ni indica que ellos tengan una mejor relación que nosotros con los seres fallecidos. Es posible que hayamos recibido mensajes o señales suyas, y no nos hayamos dado cuenta. Recordad el primer punto ;).

7. El tiempo no se mide de la misma manera en el plano en que están los seres que han fallecido y nosotros. Lo que para nosotros puede ser una eternidad para ellos, no. Recordemos que necesitan un tiempo para acomodarse al nuevo plano en el que están. No es bueno tener prisa, porque a veces lleva a la ansiedad, y podemos generar un bloqueo en el canal.

8. Si tenéis dudas sobre si lo que habéis vivido es un sueño o un encuentro con ellos, id al corazón, preguntaros cómo os habéis sentido, qué habéis experimentado en esos momentos. Ahí está la respuesta.

Es muy importante, ser paciente y observar lo que sucede. La información, la comunicación llegará en el momento adecuado, ni antes, ni después. Permaneced abiertos a todo de manera relajada, como si estuvierais viendo una película en el cine. Os encontraréis con sorpresas muy agradables.

Encontraréis más información en las entradas que hablan de: señales, comunicación seres queridos, mensajes, sueños, canalización, mediumnidad, etc. Podéis ir a la sección de Etiquetas que está en la en la página principal del blog, en la columna de la derecha.

- Las interpretaciones de los sueños, vivencias personales, etc. forman parte de las consultas. Para más información podéis pinchad en la pestaña Consultas de la barra superior de la página principal del blog.


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lunes, 17 de noviembre de 2014

Respondiendo a preguntas sobre la vida y la muerte

LaLoca Lucy, publicó un comentario entrada del blog, Qué significa, ser fuerte ante la vida. Me pareció muy interesante por las cuestiones que plantea. Prometí contestarle lo más rápidamente posible. Podéis leer a continuación la transcripción de las preguntas. 

LaLoca Lucy: (...) Pero sobre dónde vamos cuando morimos me quedan dudas, la sociedad y las culturas no me dejan en paz.
Todos, TODOS, vamos a un lugar de paz y amor a descansar hasta vivir de nuevo? Si fui malo/a en la vida? Si soy de una o de otra religión? Si no creo en la vida después de la muerte?

No es mi caso, pero quisiera saber si en verdad todos con nuestros pensamientos únicos nos vamos al mismo lugar y funcionamos de la misma manera. En verdad existe en "infierno"? O es solo algo que inventaron los humanos para asustar a los otros?

Entiendo que antes de morir seguiamos siendo espíritus... alguna vez nos crearon? O somos energía desde siempre y somos infinitos como el universo? (...).

Las preguntas que realiza son las mismas que lleva la humanidad queriendo saber desde el principio de los tiempos. No soy filósofa, ni teóloga. Las respuestas que doy son totalmente personales, y están basadas en mis experiencias vividas como canalizadora y médium.

En primer lugar, comenzaré diciendo que el infierno no existe. De existir un lugar parecido, estaría aquí mismo, sería la misma vida.

No hay un lugar al que vamos tras ser castigados. Por el simple hecho que nadie nos juzga; nadie, salvo nosotros mismos. Si consideramos que hemos actuado incorrectamente, pasamos un tiempo en el que recapacitamos y ponemos en orden la que ha sido nuestra vida. La revisión se realiza con los ojos del alma, no de la mente humana. Es decir, lo que para nosotros durante la vida, podemos considerar una atrocidad, para el alma puede ser lo correcto ya que era lo que necesitaba experimentar para poder aprender.

En mi experiencia, los seres con los que me he comunicado, dando igual la forma de su muerte: suicidio, autoliberación, muerte trágica o por accidente, muerte natural, etc., y creencias: cristianos, ateos y laicos; todos estaban en un plano de amor y de luz. Cada uno de ellos, con su vibración y evolución distinta, ni mejor, ni peor, diferente. Unos han accedido con más rapidez que otros al lugar en el que están descansado, al plano o dimensión en la que están. Todo es válido. Todo es correcto.

Somos infinitos y eternos; somos energía. Como tal, podemos transformarnos pero no desaparecemos.

¿Quién nos ha creado? Existen mucho nombres, casi tantos como personas, creencias, religiones: Dios, Fuente Divina de Amor Incondicional, Universo, La Nada, Energía ... Mi mente humana es muy limitada y se escapa a mi comprensión cómo definirlo. No concedo importancia al nombre con el que definimos un amor tan grande, infinito e ilimitado. Todos llamamos de distinta manera a lo mismo. Hace tiempo que pienso, siento y creo que hemos sido creados con amor, luego quién lo haya hecho, es luz y amor, un amor incondicional y eterno.


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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Taller, El acompañamiento en el tránsito de la muerte, en San Sebastián

Quiero presentaros el próximo taller que impartiré el sábado 22 de noviembre de 10.00 a 14.00.

Es un taller sobre el tránsito, el acompañamiento y la muerte: se llama, El acompañamiento en el tránsito de la muerte. Lo daré en el centro Gayatri de San Sebastián.

La vida está llena de tránsitos, de cambios importantes, y la muerte es uno de ellos. Acompañar a los seres queridos en el suyo, es una labor muy bonita. Es un acontecimiento que a veces puede resultar duro, difícil y complicado debido a muchos factores; y, sin duda alguna, es un aprendizaje y un compromiso, que se realiza desde el amor incondicional.

El taller está dirigido a todas aquellas personas que desean saber qué pueden hacer, cómo comportarse, qué actitud deben tener durante el acompañamiento en el tránsito; así como, cuáles son las necesidades que tienen nuestros seres queridos ante su marcha.

También aprenderemos a cuidar del y al acompañante. Si somos acompañantes, qué debemos hacer y qué herramientas contamos para "estar bien". Cómo tener la fuerza suficiente para poder atender al ser que se muere, permaneciendo en equilibrio, armonía y en paz, mientras estamos viviendo una situación compleja y delicada, en la que las emociones están el plena lucha: dolor, rabia, amor, apoyo, incomprensión, etc.


Taller El ACOMPAÑAMIENTO EN EL TRÁNSITO DE LA MUERTE:

Sábado 22 de Noviembre de 10.00 a 14.00 
Centro Gayatri 
c/Ferrerias - Olaeta, portal oficinas 19, puerta 11
Donostia - San Sebastián


Para más información, cómo llegar al centro -está enfrente del estadio de Anoeta-, y para reservar plaza, podéis hacerlo en la siguiente dirección de correo: mecomunicacion@gmail.com (la del blog y mía).


Desconozco quién es el autor de la imagen.

domingo, 12 de octubre de 2014

Vacío, desubicación, limpieza y liberación

2.014 está siendo un año bastante complicado a nivel energético. Después de un verano en el que las energías han estado aparentemente calmadas, hemos entrado en otoño y con él, en una montaña rusa que viaja por acantilados afilados y a una velocidad de vértigo.

Son varias las personas que me han comentado a lo largo de todo el verano, que se sentían desubicadas, vacías, raras; usaré la expresión de una de ellas, "estar pero no estando".

Podía comprenderles porque también me he sentido de la misma manera. Sentía que estaba a la espera, que iban a llegar cambios, pero desconocía de qué se trataba. Solía comentar que me sentía como una brújula en la que la aguja se había vuelto loca y giraba sin parar, señalando todas las direcciones. De alguna manera, todo era válido, todo marcaba el norte. Se trataba de seguir yendo hacia adelante aunque desconociendo hacía dónde.

Recuerdo ir a pasear por los lugares a los que considero "mis refugios", en los que me cargo de energía, e indudablemente son muy especiales para mi, y no sentir su poder. Ya no me cargaba. Podía contemplar la belleza del paisaje, pero no conectaba con su fuerza. Estaba sorprendida. Visité todos los puntos que son mágicos para mi, y en todos obtuve el mismo resultado. Algo había cambiado.

"Estar pero no estando", refleja bien como me sentía. Estaba, sentía, vivía pero no de la misma manera; me sentía desubicada, como si un día al levantarme, lo hubiera hecho en una ciudad distinta, aunque fuera la misma de siempre. 

Los días se volvieron lentos y pausados. Sin embargo, volviendo la vista atrás, siento que ha pasado mucho tiempo desde entonces, parecen años, aunque en realidad, sólo son unos meses e incluso quincenas.

Y de repente, llega octubre. Entramos en la energía del equinoccio, que viene acompañado por una luna llena y varios eclipses. Todo ello, marcado con una energía de limpieza y renovación. Pero no cualquiera, sino una limpieza a todos los niveles de cirujano, profunda e íntima, que lleva a las profundidades y a los lugares, en que subyacen las emociones, sentimientos, pensamientos o dolores más antiguos.

En mi caso, ha sido emocional, un viaje a heridas muy lejanas que pensaba superadas. La primera reacción, fue la de sorpresa porque lo consideraba cerrado y concluido; la segunda, la de ponerme el mono de trabajo y lidiar con ella, desde la comprensión, superando la tristeza a través del amor incondicional, a los demás y a mi misma. Prueba superada. No renuncié a vivir las emociones, ya fueran la tristeza, la pena, ... pero no me he dejé atrapar por ellas. Eso fue lo mejor, lo que me ayudó a darle la vuelta a la situación; además como regalo, me trajo paz, y sitio para lo nuevo que llegue a mi vida.

Otras personas de mi entorno, lo han vivido de otra manera, rebrotes de enfermedades que creían haber sido curadas, miedos y preocupaciones que han aparecido para decirles adiós, problemas familiares, disputas y luchas en el trabajo, amistades, etc. En definitiva, limpieza a fondo, en la que toca implicarse totalmente con nosotros, si queremos resolverlo.

Octubre con toda su energía está dándonos la oportunidad de poner en orden nuestra vida. Lo hace desde una nueva perspectiva, la de la liberación. Adiós los antiguos esquemas y patrones de pensamiento, modos de vivir la vida, a los miedos, preocupaciones y temores, a todo lo que nos lastra y no resuelve nada. Tenemos que enfrentarnos a ellos, y descubrir que somos más fuertes, más firmes, que tenemos más confianza y seguridad en nosotros mismos. Es una prueba, que a la vez, es un aprendizaje y un recordatorio de quiénes somos, qué queremos y hacia dónde vamos. 

La vida nos recoloca de nuevo, señalando el norte de nuestro camino. Ahora la brújula funciona correctamente, aunque sigamos sin saber hacia dónde nos lleva, con la seguridad de que será a puerto seguro.

Depende de nosotros elegir el norte u otra dirección; o lo que es lo mismo, reconocernos y saber qué deseamos hacer. También, podemos elegir, quedarnos parados, estancados, sufriendo, viviendo y reviviendo las pruebas a modo de bucle, hasta que las superemos. La primera opción, será como quitarse una tirita, duele pero pasa rápido; la segunda, es parecido a tener una herida abierta y echarle sal encima a diario.

La vida es estupenda, está llena de sorpresas. La superación de las pruebas, ayuda a conectar con nuestra esencia, con nuestro yo; quitamos capas que nos impiden ver correctamente. 2.014, nos lleva de la mano por esta ruta, la de reconocer quiénes somos y actuar siendo un todo. Las pruebas son parte de este camino. El aprendizaje, conlleva más paz, calma, y aprender a distanciarse de los problemas. Vivirlos, sí; involucrarse, mimetizarnos con ellos de tal manera que dejemos de ser nosotros, no. La primera es liberadora; la segunda, victimista. Las dos son válidas pues forman parte de nuestro aprendizaje.

Todavía quedan meses que para termine el año, y quedarán muchas pruebas que deberemos superar. Sólo tenemos que recordar que somos capaces de lograrlo, aunque parezca imposible. Tenemos la clave para conseguirlo, busquemos en nuestro interior, en nosotros y ahí la hallaremos. Reside en nuestro corazón.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Qué significa, ser fuerte ante la vida

Estando hace unos días charlando con unas conocidas, surgió a lo largo de la conversación un tema importante, el significado de ser fuerte. Una de las personas, se quedó viuda siendo joven; y otra, ha superado un cáncer de mama muy complicado.

Las dos coincidían en que cuando estaban atravesando por momentos críticos de su situación, ya fuera tras la muerte de su pareja y en plena asimilación del cáncer, las personas de su entorno y la gente que se acercaba a ellas, todos con muy buena intención, les decían que tuvieran  ánimo y fueran fuertes.

Comentaban que en esos momentos tan duros y difíciles, lo que menos querían escuchar eran esas dos palabras. Preferían un abrazo fuerte, sentirse acompañadas aunque fuera en silencio, inclusive hablar de tonterías; todo, menos oír: ánimo y se fuerte.

Me lanzaron un reto, una pregunta :¿Qué significa para ti, ser fuerte?. 

Cada uno de nosotros interpretamos y tenemos una visión de lo que significa ser fuerte, que a veces coincide con la que tienen el resto de las personas.

Para mi, ser fuerte significa:

- ser valiente, asumir y aceptar lo que somos y estamos viviendo
- ser camaleones y adaptarnos con una sonrisa al día día, a pesar de que no siempre las circunstancias que nos rodean sean las más fáciles de vivir y llevar.
- caerse y levantarse de nuevo ante la dureza y dificultad de las pruebas de la vida. Dando igual las veces que sean.
- llorar, sentir rabia, desahogarse, respirar hondo y mirar hacia delante con la cabeza bien alta.
- enfrentarse a la vida, sin saber hacia dónde vamos, sin tener un rumbo fijo, con esperanza,  sabiendo que existe luz al final del túnel.
- confiar en uno mismo, aunque a veces cueste.
- escucharse, mirar hacia dentro, descubrir que no somos perfectos y querernos.
- sentir el vacío y el silencio, vivir con ello, haciéndolo nuestro, aún sabiendo que puede ser temporal o no.
- darse cuenta que podemos ser vulnerables, débiles o frágiles en según qué momentos de la vida y pedir ayuda.
- hacer público, si nos apetece, lo que nos ocurre y sentimos; no escondiéndonos de nadie, ni de nada.
- no ocultar, ni hacer alarde de las cicatrices que han ido dejando huella las heridas emocionales, simplemente son parte de nosotros, son nosotros.
- saber que a veces la vida es como un tobogán, divertida, vertiginosa, rápida, con momentos de espera y paciencia; y tomarla como un juego serio.
- reírse de uno mismo, de lo bueno y de lo malo. Ni somos tan buenos, ni tan malos. Somos un término medio, en el que por suerte, acertamos mucho más y fallamos mucho menos de lo que creemos.
- valorar lo que somos y tenemos.
- reconocer cuándo es el momento de descansar, de tirar la toalla, de luchar y de avanzar, aunque para ello hayamos necesitado toda una vida.
- poner límites a lo que nos hace daño, ya sean situaciones, personas, pensamientos, actitudes...

Ser fuerte, es asumir nuestra fragilidad, y a la vez, descubrir que hay un deseo, una energía interior que nos lleva de la mano, impulsándonos hacia arriba, aunque a veces no queramos que sea así. Asumiendo que la lucha interior, puede ser feroz, liberadora, y nos puede anclar a la vida, básico para seguir creciendo.

Ser fuerte, es amarse tal y como somos, trabajando lo que no nos gusta de nosotros y potenciando los dones que tenemos. En definitiva, estando dispuestos a aprender, a avanzar y evolucionar.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Curso de Canalización en San Sebastián: octubre 2.014-junio 2.015

Quiero presentaros el curso de Canalización que voy a realizar de Octubre 2.014 a Junio 2.015 en el centro Gayatri de San Sebastián

El curso, está orientado a conocer nuestra energía, trabajar con ella; para así, al diferenciarla de las de los demás, comenzar a ahondar más en la intuición, videncia, que llevará a abrir más el canal que todos somos y tenemos.

También aprenderemos y trabajaremos la manera de conectar con nuestros seres queridos ya fallecidos, no sólo de manera teórica sino sobre todo, práctica a través de diferentes ejercicios.

El curso comenzará en el mes de octubre y se dividirá en tres trimestres, con dos clases quincenales de dos horas y media de duración por mes. Quedaremos los miércoles de 18.00 a 20.30.

Se trabajarán varios aspectos, conectando desde la propia energía, sabiendo diferenciarla de la de los demás, para que a través de la teoría y de distintos ejercicios prácticos, podamos trabajar el abrir y desarrollar el canal que llevamos dentro.

Esto nos permitirá poder conectar con los seres queridos ya fallecidos, mediumnidad; cómo acceder a energías más altas y elevadas, guías, seres de luz o maestros, canalización; y aprender a transmitirlos mensajes que tengan para nosotros.

El resto de la información se dará personalmente. Se aconseja reservar plaza a través de la siguiente dirección de correo:

mecomunicacion@gmail.com, correo del blog y mío.


El Curso se realizará en:

Centro Gayatri
C/ Ferrerias-Olaeta, 19 (ofi) puerta 11. Amara
Donostia-San Sebastián

Comenzará el 15 de Octubre y terminará el 24 de Junio
Miércoles de 18.00 a 20.30



La imagen es de un mandala mío.

miércoles, 6 de agosto de 2014

El duelo, superando la tristeza

Sois varias las personas que últimamente habéis preguntado cómo se puede superar la tristeza tras la muerte de un ser querido.

No hay dos duelos iguales. La muerte afecta de manera distinta, según las circunstancias personales que estemos viviendo, los sentimientos y la relación que teníamos hacia el ser que ha muerto, las causas del fallecimiento, la empatía, etc.

La muerte genera sentimientos encontrados, podemos sentir rabia, ira, tristeza, angustia, indiferencia, tranquilidad, paz... Podemos vivirlo todo a la vez, entremezclado, pasar por distintas fases o sólo experimentar una.

Pasar y superar un duelo, requiere tiempo. ¿Cuál? El que cada uno necesite. Es muy importante, escucharse, saber qué nos pide el cuerpo y el alma. Puede ser silencio, llorar, hablar, etc. Todo es válido.

Durante el duelo, estamos más sensibles, los sentimientos están a flor de piel. Tendemos a encerrarnos en nosotros mismos, hasta que poco a poco, vamos aceptando lo que ha sucedido. Es bueno recordar que las personas que nos rodean no tienen la misma manera de expresar y vivir el duelo. No adelantamos nada comparándonos con los demás, salvo empeorar, y añadir sufrimiento al que ya tenemos.

Si vemos que el duelo dura mucho tiempo, no lo superamos, nos está resultando complicado y muy doloroso, siempre podemos recurrir a ayuda especializada.

El duelo, es siempre personal e intransferible. Es único. Para superarlo, sólo tenemos que mirar hacia dentro. La clave está en nosotros mismos, en permitirnos dar el paso para salir de él; y así también, lo haremos de la tristeza, la pena, el dolor, el sufrimiento, el vacío, etc. No tenemos que ir muy lejos. La mejor manera de poder dar ese impulso inicial, es que el corazón y la mente vayan de mano. Siendo un bloque, y aunque a veces nos vengamos abajo, si tenemos paciencia y confianza, ya nos levantaremos. La superación comienza en el momento, en que todo nuestro ser está unido, en el instante en que somos.

Los siguientes pasos, son ayudas, bastones, herramientas que nos ayudarán a seguir avanzando y salir de la situación que estamos viviendo.

Podemos acudir a un especialista que entienda lo que es el dolor, el sufrimiento, que sepa escuchar y a la vez anime a seguir caminando. Aquí estarían los psicólogos, grupos de duelo, un buen médico de cabecera, la homeopatía, un médium, etc.

Una alimentación equilibrada ayuda a que el cuerpo se pueda ir recuperando del estrés y desgaste tras la pérdida de un ser querido. Además, nos prepara para afrontar el siguiente nivel, salir adelante.

Me gustan las terapias energéticas, Reiki, Jin Shin Jyutsu, yoga, etc. ayudan de manera sutil a ser más conscientes de nosotros mismos, conectándonos con nuestro yo interior, nuestra fuerza, nuestros dones y potencial. Es un bastón muy potente para seguir avanzando.

También trabajan a nivel sutil, las flores de Bach, los cristales, las piedras, los minerales, aurasoma, etc.

Realizar todo tipo de actividades que nos tranquilicen, ayuden a no pensar y a ser. Como por ejemplo, practicar deporte, pasear, la naturaleza, el estar en contacto con el mar, el campo, el monte, caminar, nadar, jugar, pintar, etc. Puede que haya días o momentos en que nos apetezca estar sólos y otros, acompañados. Todo es válido.

Vamos a permitirnos expresar en cada instante lo que sentimos, ya sea vacío, llorar, gritar, estar en silencio, hablar, reír y llorar. No vamos a juzgarnos; solamente, somos.

Debemos aprender a decir adiós a la culpa y permitirnos seguir adelante, volver a reír, a sonreír a la vida. Nadie va a censurarnos por ello, comenzando por nosotros mismos.

Los seres queridos que han fallecido, desean que sigamos nuestro camino de manera plena y dichosa, quieren vernos felices. Pueden ayudarnos a que tengamos fuerza, pasión, alegría. Están junto a nosotros aportándonos luz y amor, fuerza; pero, ellos no pueden hacer todo el trabajo sólos, necesitan que pongamos nuestro granito de arena, nuestro esfuerzo para poder salir adelante.

La meta es estar bien, en equilibrío y armonía con nosotros mismos. No se trata de una competición, de ver quién supera el duelo, la tristeza, una situación grave, lo antes posible. Y si recaemos, no pasa nada, volvemos a ponernos en marcha. Somos los únicos responsables de nuestra vida, de nuestra felicidad. Los demás, nos acompañan en nuestro viaje por la vida, del mismo modo, que nosotros lo hacemos con ellos. La vida merecer ser vivida en y con plenitud.


La imagen es de un mandala mío.