jueves, 19 de abril de 2012

Visualización, trabajando con la luz dorada

Esta visualización con la luz dorada, va a trabajar varios aspectos como son la protección, la seguridad, el estar conectado con uno mismo, el sentir el espacio que nos rodea y en definitiva, el bienestar, la armonía y equilibrio.


Visualización

Como siempre que vayamos a realizar una visualización o a meditar, es conveniente elegir un lugar que nos ayude a relajarnos, tranquilo, puede ser tanto interior como exterior, ya sea en un rincón de la casa, como en plena naturaleza.

Poner música, sonidos agradables y envolventes es opcional, al igual que encender una vela aromática, normal, poner un incienso de aroma suave, etc. Suelen ayudar a crear ambiente y a veces es mucho más fácil visualizar.

Primero, nos acomodamos cómodamente. Sentimos nuestro cuerpo, todo su peso, somos conscientes de él.

Segundo, tomamos aire y lo soltamos despacio, muy despacito. No hay prisa. Poco a poco, la respiración irá siendo más profunda y larga.

Tercero, envolvemos nuestro cuerpo dentro de una gran esfera de color dorado. Podemos imaginar que una gran pompa de jabón de color dorado nos rodea. Es grande, espaciosa, cómoda, amorosa.

Respiramos la luz dorada que hay en ella. Nos llenamos de color oro; al hacerlo, notamos como nuestro cuerpo va iluminándose. Sentimos la luz que irradia alegría, paz, bienestar, equilibrio, limpieza, protección.

Cuarto, visualizamos que la esfera dorada nos protege. Es decir, podemos ver, sentir la energía de los demás, si vemos que es negativa, nos hace daño o molesta, se queda al borde de la esfera, no entra dentro. Si queremos enviar luz y energía a los demás, podemos hacerlo sin salir de la esfera.

Quinto, la luz dorada arropa, limpia. Si nos apetece podemos trabajar con ella, llevándola a heridas emocionales, a sanar dolores o penas.

Sexto, poco a poco volvemos a sentir el peso del cuerpo. Damos las gracias por la luz recibida y movemos el cuerpo que seguramente se habrá quedado medio dormido.

Esta visualización al igual que las demás visualizaciones, se puede trabajar diferentes aspectos. Es bonito experimentar, dejarse llevar y fluir con la intuición y el corazón.

Os animo a ponerla en práctica y a experimentar, a descubrir qué pasa con nosotros, cómo nos sentimos e investigar adónde vamos, con quién o qué conectamos; en definitiva, a percibir.


La imagen está sacada de internet y desconozco quién es su autor.

jueves, 12 de abril de 2012

La huella de Unax

Quiero compartir con todos vosotros una sesión de mediumnidad que viví con Angie y Unax. Angie es una madre que perdió a su hijo, Unax hace más de año y medio. Vino a la consulta queriendo conectar con él y lo consiguió.

Unax, nació con una enfermedad rara llamada piel de mariposa, estuvo un tiempo en la incubadora y vivió 33 días. Tanto en su vida como en su muerte ha dejado una huella muy importante sobre lo que significa la lucha, el amor y la entrega.

Murió en brazos de su madre, rodeado por toda su familia, su padre, tíos, abuelos. Se sentía dividido, por una parte quería seguir estando con sus padres, donde recibía amor y se sentía pleno y feliz; por otra parte, sabía que debía regresar a la luz, ya que había venido a vivir su misión en esta vida y la había completado. Vivió su tránsito, rodeado de amor y de los suyos. Fue directo a la luz donde fue recibido con alegría.

Al establecer la conexión, Unax tuvo palabras de amor para su madre y familia. Le animó a seguir luchando por lo que ella cree, que es el amor. Habló del encuentro de dos seres únicos y especiales, sus padres, quienes hicieron posible que naciera él. También comentó que su muerte, hizo que sus padres todavía se unieran y vivieran aún más en el amor incondicional.

Le dijo a Angie que era una madre nutricional, no sabíamos a qué se refería con esta expresión y él lo explicó. Angie ha acudido a la técnica de reproducción asistida para quedarse embarazada. Tras varios intentos fallidos, nació Unax. Él dijo que los intentos fallidos no eran tales, sino que era la manera generosa  que Angie proporcionaba a nuevos seres, a nuevas almas, de vivir la experiencia que necesitaban para proseguir su camino evolutivo. Les daba la oportunidad de vivir durante un tiempo breve.

Por lo tanto, lo que llamamos intentos fallidos no lo son, puesto que en realidad, son momentos únicos y especiales, oportunidades de crecimiento evolutivo de seres y almas que han de vivir estas experiencias. Angie, con su amor, les ofrece la posibilidad de vivirlo. La madre nutricional que mencionaba Unax era esto mismo, Angie es un recipiente de amor infinito para que estos seres vivan la experiencia que necesitan para avanzar y crecer como almas que son.

Realmente fue una sorpresa. No conocía el término, no sabía que tras estos embriones, se escondía esta hermosa y desinteresada historia de amor. Ellos viven su experiencia y Angie les acoge temporalmente en ella, siendo su madre temporal, envolvente y cuidadora amorosa que ellos necesitan.

Para Angie, la experiencia de perder los embriones, pasó a adquirir otro significado diferente al de fracaso. Por suerte, Unax, le anunció que sería madre y además de niños sanos. Lo que supone un rayo de esperanza dentro de su dolor.

Unax se comunica con sus seres queridos. Su abuela percibe su olor durante unos instantes; con Angie es distinto, le comentó que le ayuda a respirar y a relajarse cuando ella está muy nerviosa o angustiada. Le pidió que observara cómo sin ser consciente, ni hacer ella nada para ello, su respiración comienza a ser suave y tranquila. La otra, es un vínculo muy especial que les une. Cuando Unax estaba en la incubadora, Angie le acariciaba tocándole con mucha suavidad sus muñecas. Ahora es Unax, quién toca las muñecas de su madre, tal y cómo lo hacía ella.

Además de estos mensajes, Unax le comentó a Angie que dejara de mirar una caja blanca. Se refería a la urna en la que habían estado sus cenizas, puesto que él no estaba ya allí, ni tampoco en el lugar en el que habían depositado sus cenizas. Unax está, permanece juntos a sus padres y familia. Ayudándoles a continuar viviendo con amor.

En un momento de la sesión, Unax, le animó a Angie a que contara su historia ya que podía ayudar a otras personas. Hablamos las dos, y este es el resultado de parte de lo que vivimos. Espero que le guste a Unax.

Desde aquí, quiero darles las gracias a los dos, tanto a Angie como a Unax por elegirme para ser su intérprete y enlace, porque me dio la oportunidad de vivir una sesión única que no olvidaré fácilmente, fue muy especial, muy emotiva y llena de amor.


La foto está sacada de internet y desconozco quién es su autor.

sábado, 7 de abril de 2012

Los seres queridos fallecidos y sus señales

Esta entrada fue escrita hace varios meses y me apetecía publicarla, como un ejemplo de que en la mediumnidad, quién establece los contactos, son los seres queridos que han fallecido, ya que son los que mueven los hilos invisibles que hacen posible la presencia de las señales, y debemos permanecer atentos para sentir su presencia junto a nosotros.

Hace unos días una persona que estuvo en consulta conmigo, se dejó olvidadas unas gafas de sol. Hasta aquí nada del otro mundo, un despiste lo tenemos todos, pero éste no es un olvido cualquiera. Es el nexo de unión entre dos historias.

Tras darse cuenta de que no encontraba sus gafas, esta persona me llamó para preguntar si estaban en la consulta. Así era. Las tenía yo. Comentó que tenían un valor sentimental muy especial para él, ya que se trataba de un regalo hecho por un familiar. Pensaba que esta casualidad era una señal clara para él, de que debía volver a estar conmigo.

No le di más importancia que la de un olvido, pero al guardar las gafas a la espera de su devolución, sentí algo especial. Noté que había algo más, no sólo se trataba de la excusa perfecta para otra consulta. Sentía que debía tener esas gafas. No tenía mucho sentido, intenté no pensar más en ello y me olvidé de ellas.

Pasados unos días, llamó una persona para una consulta de tarot. Cogí las cartas e inicié la consulta. Llevábamos unas cuatro tiradas cuando sentí que había un ser que quería establecer contacto con el consultante. En estos casos, siempre antepongo la mediumnidad al tarot; eso si, avisando antes a la persona.

Escuchaba sin parar el nombre de Marta y me decía, soy la dueña de las gafas que tienes ahí guardadas. Me pilló por sorpresa. ¿Qué gafas?, me decía a mi misma, y Marta volvía a repetir, las que están ahí. Seguí con mi trabajo sin darle importancia.

Le comenté a la persona que Marta quería ponerse en contacto con él. Al principio, se hizo el silencio para dar paso al dolor. Marta tenía varios mensajes que quería darle. Marta era su hija, había fallecido hacía un tiempo, quería comunicarle que se encontraba bien y en la luz. El padre lloraba, asentía a los mensajes de su hija. Le daba datos concretos, situaciones que habían vivido juntos y le indicó cómo quería que su madre superara la angustia y el dolor que aún sentía. Él podía ayudarle, pues ella le escucharía ya que era un hombre cabal, ecuánime y aunque notaba la ausencia de su hija todos los días, había decidido que la vida debía seguir siendo vivida.

Marta le dijo a su padre, que las gafas de sol estaban bien guardadas. Él seguía sorprendido. Comentó entonces, que un familiar suyo había perdido unas gafas de sol recientemente y que eran de su hija. Marta tenía un deseo, quería que las gafas fueran prestadas a una otra persona durante un tiempo. Él preguntó a quién y porqué. Su hija respondió a todo ello. Pasado un tiempo y más mensajes después, se terminó la consulta. 

Entonces, ya en frío, pensé en todo lo ocurrido. La persona que había olvidado las gafas y la que acababa de hablar conmigo estaban relacionadas con Marta, pero ninguna sabía de la consulta de la otra. Volvieron a pasar más días. Contactó conmigo la persona que dejó olvidadas las gafas y apareció de nuevo Marta con un mensaje. Le daba las gracias por haber hecho posible que a través de su padre, su madre poco a poco, comenzara a abrir su corazón y pudiera llorar su dolor. 

Este hombre estaba perplejo. Desconocía todo lo que había ocurrido tras el olvido de las gafas. Me preguntó ¿todo esto lo ha organizado ella, Marta?. Le respondí, que si y le indiqué el motivo. Marta quería que su madre volviera a recuperar su vida y alegría. 

Hasta ahora no me había encontrado con una situación parecida. Pero es bonito descubrir que no lo sabemos todo, y que realmente nuestros seres nos ayudan cuando lo necesitamos, aunque desconocemos muchas veces, las vías que utilizan para ello.


La imagen está sacada de internet y desconozco quién es su autor.

domingo, 1 de abril de 2012

Las mascotas y el más allá

Quiero agradecer esta entrada a una persona que se ha puesto en contacto conmigo a través del correo y me ha preguntado qué sucede y cómo se encuentran nuestros animales queridos, una vez que han fallecido.

Los animales de compañía, perros, gatos, pájaros, etc., forman parte de nuestra vida, son considerados uno más de la familia y su muerte deja huella en nosotros. Sentimos dolor ante su ausencia y a veces también preocupación por saber dónde estarán e irán. Es bueno saber que ellos también tienen su sitio en el otro plano y se encuentran bien allí.

Algunos de nuestros animales que ya han fallecido, nos esperan fielmente hasta nuestra muerte y nos acompañan tanto en el tránsito como durante nuestra estancia en el más allá. El cariño y el amor sigue uniéndonos a pesar de estar en dos planos distintos, no sólo entre los propios seres humanos sino también entre nosotros y nuestras mascotas.

Hace ya unos meses tuve una consulta de las que no se olvidan fácilmente. Me sorprendió el motivo de la petición de Ricardo. Hacía dos meses que había perdido a su perro y quería saber cómo estaba su mascota. Al principio, fui reticente, pensaba qué mensaje podría darle Lur. Ricardo insistió en que no quería ningún mensaje de él, sino saber si estaba bien. 

Al poco de comenzar la consulta, vi un perro negro que se sentó a los pies de Ricardo. De vez en cuando, movía las orejas, se levantaba, daba una vuelta alrededor de su dueño y volvía a sentarse. Mientras describía a este perro y su comportamiento, observé que Ricardo se emocionaba mucho. Confirmó que era su perro, siempre actuaba del mismo modo, era algo típico de Lur. 

Lur no sólo vino para que Ricardo supiera que estaba bien, también comentó que seguía acompañándole allí dónde él fuera, seguía haciendo lo mismo que cuando vivía, cuidaba de él y de su familia. Es más, en un momento determinado Lur le pidió a Ricardo que adoptara una nueva mascota. Ricardo me miró y comentó que había estado pensado hacerlo pero que no se sentía con fuerzas porque no quería volver a sufrir dolor al perder un nuevo animal, Lur había sido un perro maravilloso y había marcado una etapa.

Hace poco tiempo, me crucé con él en la calle y me presentó a Lur II. Me contó que hacía un par de semanas había recibido una llamada de un amigo para ofrecerle un perro; esta vez no se lo pensó y decidió adoptarlo.

En otras ocasiones, he podido ver que algunos animales acompañaban a seres queridos que ya habían fallecido. Personas que al morir se habían reunido con sus mascotas y viceversa. Recuerdo que en una ocasión, la abuela de un consultante aparecía acariciando a un gato. No le sorprendió, al revés se alegró al saber que habían vuelto a juntarse. Historias como éstas hay varias, aparecen junto a sus dueños y sabemos que los dos están felices.

Las mascotas siguen junto a nosotros, sabemos que se encuentran bien. Incluso, alguna de ellas puede regalarnos algún mensaje, aunque no es lo habitual. Pero si escuchamos a nuestro corazón y percibimos las señales, notaremos su presencia a nuestro lado. Una vez más, os invito a percibir las señales de las presencias de nuestros seres queridos que ya han fallecido.


La foto está sacada de internet y desconozco quién es su autor.

lunes, 26 de marzo de 2012

La intuición y la mente

Men del blog A mi manera Amanece, planteaba una cuestión muy interesante, cómo distinguir una intuición de un pensamiento.

Quizá lo más fácil sea comenzar por el principio, es decir, qué es la intuición o a qué nos referimos cuando hablamos de ella.

La intuición es una cualidad que pertenece a todos los animales, nacemos con ella. La gran diferencia está que en los humanos analizamos, razonamos o pensamos y al hacerlo, limitamos o frenamos la información que recibimos desde la intuición.

Para mi, la intuición está ligada a las sensaciones, a las emociones mientras el pensamiento lo está a la mente, al intelecto. Aparentemente ambas herramientas parecen ser opuestas, cuando en realidad son complementarias. Donde no llega la lógica lo hace la intuición y viceversa. La mente analiza, comprueba, razona mientras la intuición siente y no puede explicar con palabras lo que percibe. Unir ambas es estupendo porque ayuda a equilibrarnos.

Cómo distinguir un pensamiento de la intuición debería ser fácil pero a veces resulta complicado y el porqué debemos encontrarlo en la mente que lo analiza todo.

Dentro de la intuición podríamos englobar las sensaciones que nos transmite una situación, una persona, un hecho en concreto, un sueño con un significado especial, una premonición, etc. La intuición está en todos los aspectos de la vida y en todo lo que nos rodea.

A modo de ejemplo, para ir a un sitio solemos caminar por determinada calle y un día sin saber porqué cambiamos de acera, o vamos por otra dirección. Al llegar a nuestro destino, nos enteramos de que por la calle que solemos ir habitualmente ha habido un robo, un accidente, un atasco y al cambiar de calle, nos hemos librado de vivir esa situación; o por la calle que no solemos ir, nos hemos encontrado con alguien que estábamos deseando ver y no coincidíamos.

Una intuición es una certeza, una seguridad que no puede explicarse aparentemente con palabras y que muchas veces lleva a tomar una decisión en contra de lo que dicta la lógica pero con el convencimiento que es lo adecuado. Con el tiempo, comprobamos que lo elegido es un éxito.

Cuando existen dudas entre si es un pensamiento o una intuición lo que creemos, lo mejor es observar cómo nos afecta esa sensación. La intuición es como un rayo, es directa; el pensamiento da vueltas y vueltas en la cabeza. Ante la incertidumbre de una u otra opción, suelo aconsejar elegir una y dejar la otra en reserva. Pasado el tiempo veremos cuál de ellas era la acertada. Al volver a experimentar una situación similar, observaremos qué sentimos y será más fácil distinguir la intuición de la mente.

Trabajar con la intuición suele dar vértigo porque no tenemos pruebas sólidas que avalen lo que sentimos, simplemente es nuestro corazón el que habla e impulsa. Ser intuitivo no supone dejar de lado a la mente. Eso sería erróneo. Necesitamos la mente y la intuición. La mente, ayuda a enraizarnos, debemos tener los pies en la tierra y ser realistas; mientras que a través de la intuición conectamos con la energía que nos rodea. Sin embargo, por qué no usar ambas herramientas uniéndolas para nuestro beneficio. La intuición podría ser una especie de alarma que suena en nuestro corazón que debemos saber utilizar con nuestra mente.

Dejarse llevar por la intuición, tiene que ver con fluir, con estar abierto a las señales que tenemos delante. Cuanto más confiemos en nosotros, más veremos, pero no todo lo que veamos o percibamos tiene que ser real, tenemos que tener en cuenta que el deseo o la fantasía puede engañarnos. Cuando utilizamos la mente para analizar la certeza, vamos por buen camino.

Os animo a dejaros llevar por la intuición, a fluir pero teniendo a mano el apoyo de la mente. Al final, quién pone las cosas en su sitio, es el tiempo, demostrando que era intuitivo o mental.


La imagen de la foto está sacada de internet. Desconozco quién es su autor.

martes, 20 de marzo de 2012

Los amigos invisibles o imaginarios de los niños

Algunos de vosotros me habéis pedido que hable de quiénes o qué son los amigos invisibles de los niños. Por qué algunos niños los ven, y otros no; si forman parte de la inventiva y creatividad de los pequeños o es algo real; si entrañan algún peligro o son positivos; y cómo actuar ante su presencia.

Algunos niños suelen comentar que juegan, ríen, charlan con amigos que los adultos no solemos ver. La lógica sugiere que si no los vemos, no existen y de ahí, deducimos que los niños tienen una imaginación desbordante. Algunos padres no le dan mucha importancia, y estimulan esta creatividad infantil; mientras que otros, tienden a frenarla.

Cuando preguntamos a los niños con quién hablan, desde su naturalidad, cuentan que hay un niño que se llama Patatito o Fulanita, que juegan al escondite, les acompañan al colegio, se montan en el coche, caminan junto a ellos ... Otras veces, estos amigos invisibles son adultos. Los describen tal y como los ven. Alguna vez, viendo el álbum de fotos familiar reconocen a las personas con las que charlan. Puede que sea un abuelo, un primo, una tía. Los padres exclaman que es imposible ya que murieron hace tiempo.

Estos seres con los que juegan y se divierten los niños, algunas veces suelen ser familiares cercanos o allegados a la familia, que han decidido quedarse cuidando y velando de sus nietos, sus sobrinos, ahijados, etc. por un tiempo. Podrían considerarse una especie de ángeles de la guarda. 

Otras veces, son otros niños ya fallecidos que no tienen porque tener una relación cercana o si, a la familia. Pueden haber sentido que otros niños como ellos están cerca y han decidido compartir con estos su tiempo y juegos. Del mismo modo, podrían llegar a velar por ellos, o simplemente pasar un tiempo divertido jugando y disfrutando unos con otros.

Hace unos días, una madre me comentaba que de repente su niño se reía y bailaba, mientras giraba la cabeza siguiendo atentamente unas indicaciones donde aparentemente no había nada ni nadie. Al preguntarle qué pasaba, decía que estaba jugando con el dueño de la casa y que le estaba enseñando a bailar. No quiso darle más importancia al hecho en sí, por si se trataba de la imaginación de su hijo. Al cabo de un tiempo, se enteró de que el anterior propietario solía ir a clases de baile de salón porque era una de sus pasiones.

Los amigos invisibles no representan ningún peligro para nadie, ni para los niños, ni para los adultos. Al revés, suponen una protección extra, un cuidado y guía para nuestros pequeños

Por qué los niños pueden verlos y nosotros no, esa es una pregunta que tiene una respuesta relativamente sencilla. Al nacer, venimos con el canal de la intuición abierto y alrededor de los siete años tiende a ir cerrándose. Entre otras razones, porque comenzamos a utilizar más la mente, la lógica; y a la vez, nos distanciamos más del niño interior que todos llevamos dentro. Si a todo ello, añadimos que los adultos, tendemos a decirles que es imposible que vean a nadie, que es pura fantasía e imaginación, los niños lo terminan creyendo y cerrando el canal que hasta entonces permanecía abierto. 

La mejor manera de llevar estos casos es desde la naturalidad, hablar con los niños, escucharles, ver cómo afecta en ellos la presencia de estos amigos invisibles. Podemos pedirles que nos ayuden a conversar con estos seres, sirviendo ellos de traductores. Así podremos comprobar si es realidad o fantasía lo que cuentan. O descubrir si estos amigos invisibles, tienen algún mensaje para nosotros, cómo saber quiénes son, qué conexión y misión tienen con los niños.

Una vez más, me gustaría comentar, que no debemos tener miedo. Tenemos que tener los pies bien firmes sobre la tierra, es decir, seamos realistas, analicemos lo que está ocurriendo, he intentemos averiguar qué ocurre, buscando el equilibrio entre la mente, el corazón y la intuición. Nadie es perfecto, y muchas veces vamos aprendiendo sobre la marcha.
Si permanecemos atentos a las señales que vemos, podemos ir conociendo mucho de ambos mundos; de esta dimensión en la que vivimos, y, de la otra, que no vemos pero sabemos que está ahí. Puede ser una experiencia muy enriquecedora si se vive correctamente, desde la tranquilidad, la responsabilidad y la armonía.


La foto de la imagen está sacada de internet y desconozco quién es su autor.

jueves, 15 de marzo de 2012

Dos libros sobre vidas pasadas y reencarnación

Sois varias las personas que me habéis preguntado sobre la reencarnación y libros que hablen sobre ella. Existen muchos y variados, aportando información desde diferentes puntos de vista, ya sea desde las creencias y religión, pasando por la medicina, médiums, canalizadores, filósofos, etc..

En esta entrada quiero hablar de un autor bastante conocido, se trata de Brian Weiss que ha publicado varios libros. Es psiquiatra. Suele contar en sus libros, que era un médico escéptico en el campo de la reencarnación, de las vidas pasadas hasta que se produjo un hecho importante en su vida. Apareció una paciente muy especial, Catherine, que hizo que se planteara una visión más abierta ante estos temas, hasta el punto en que comenzó a utilizar las terapias regresivas en sus consultas.

Ha escrito varios libros que hablan sobre estos temas. En Muchos vidas, muchos maestros cuenta su experiencia con Catherine y cómo su encuentro hizo que cambiara su manera de pensar y con ello su creencia sobre la reencarnación. Weiss utiliza la hipnosis en sus consultas y con Catherine el resultado es distinto al que está acostumbrado a ver, ya que ella retrocede al origen de sus dolencias, yendo a otras vidas pasadas, describiendo con detalle, situaciones de las épocas en las que vive. Además, Catherine aportará información de otros seres, los Maestros.

En Lazos de amor, habla de cómo el destino de las personas, en concreto de las almas, se entrecruza y encuentra varias veces a lo largo de las diferentes vidas que tenemos, pudiendo reencontrarnos con las mismas almas, pudiendo vivir situaciones repetidas hasta que superamos e integramos lo que hemos venido a aprender. Nuevamente lo hace a través de la historia de dos pacientes, Elisabeth y Pedro.

Tiene varios libros más, igualmente amenos y fáciles de leer. Los más interesantes me parecen los que he comentado. Por supuesto, es una opinión totalmente subjetiva y os invito a que lo comprobéis vosotros mismos sacando vuestras propias conclusiones.


La foto de la imagen está sacada de internet y desconozco quién es su autor.