Os presento a José Antonio Senovilla, del blog Pensamientos JFS. Seguramente muchos de vosotros ya le conocéis. El año pasado tuvo una idea estupenda, y es escribir una entrada sobre la temática de cada uno de los blogs que visitara, siendo todas distintas. Fomentando de esta manera nuevos intercambios entre todos nosotros. Hoy, visita este blog y el tema escogido ha sido, su visión sobre la muerte.
Aquí dejo la entrada que ha escrito. Espero que os guste tanto como a mi.
La Muerte siempre sin Tabú
El Peregrino de la Blogosfera llega por fin al rincón de Maria Eugenia y lo hago con las ganas de escribir y meditar sobre la temática tan especial que toca siempre este blog desde la reflexión.
Comenzaré diciendo que una parte espiritual de mi ser me dice que tiene que existir algo más allá cuando nos llegue la despedida de este mundo, la religión influye mucho en este pensamiento y sobre todo la confianza en que esta larga existencia que nos da la vida no puede perderse por el mero hecho de culminarla con la muerte.
Por otro lado una parte racional de mí me muestra día a día que cuando la muerte llega todo se acaba, todo se termina y cabe la posibilidad de que realmente ya no exista nada más para la persona al cruzar el umbral del fin de sus días.
Esa lucha constante por pensar en la muerte tiene en nuestras vidas una influencia que a veces es capaz de cambiar nuestra forma de vivir y otras es un ancla para nuestra felicidad.
Este año falleció el abuelo y para mis pequeños fue un momento crucial para comprender con inteligencia lo que es la muerte y lo que conlleva tanto para la persona que se va como para los que se quedan.
Ellos dieron una despedida a su bisabuelo viendo la cruda cara que deja la muerte en un ser vivo, ellos confiaron en mis palabras y convencido de que al no existir miedo y ocultismo en algo tan cotidiano que van a tener que ver a lo largo de sus vidas dio sin duda el resultado buscado.
Durante unos días el tema fue sobre la muerte, sobre la vida, sobre la vejez, sobre los que se mueren pronto, sobre los que se mueren más tarde, conversaciones con pequeños de gran transcendencia y aprendizaje que lo mejor de todo fue afrontarlo sin tabús desde el primer instante y obtener los mejores resultados para entender el momento de un adiós definitivo a un ser querido.
Y es que amigos lectores para un servidor la muerte está llena de oscuridades que nuestra sociedad crea sobre ella e inculcamos sin querer miedos y dudas a nuestros hijos que conservarán por desgracia durante mucho tiempo, por ello que la mejor opción es siempre la verdad y tratar ese momento de dolor, de duelo, de perdida con la misma claridad que explicamos y aleccionamos sobre el bien y el mal a nuestros hijos.
Yo aún recuerdo mi primera visión de un muerto, tenía 9 años y era mi padre tumbado sin vida en la cama y mis labios dando un beso en su mejilla mientras con lágrimas le decía un “adiós papá”, instantes que están presente siempre en mis recuerdos y que sirvieron para que aquella misma noche entendiese el poder de la muerte, lo que puede hacer esta con cualquiera de nosotros en cualquier momento y lo que significa un último adiós a un ser querido.
Qué importante fue en mi vida el poder despedirme de mi padre de esa forma, de no haber sido así, de haber existido tabú en mi educación o miedos infundados al enfrentarse a una cruda realidad, no sé lo que habría aprendido sobre un hecho que está presente a lo largo de nuestra vida con excesiva frecuencia.
Después he visto muchos muertos, unas veces por circunstancias laborales, otras por ser familiares y lo cierto es que el dolor no se apaga, el duelo siempre está presente, pero no hay miedo, conozco los efectos de la muerte y sé que es lo único en este mundo que no tiene vuelta atrás por muchas lágrimas que derramemos.
Así que mi espíritu sigue en una constante búsqueda de un después especial para cuando nos llegue la hora de partir, pero mi parte más racional me dice que es aquí y en esta vida dónde tenemos que dar todo y aprovechar cada segundo de nuestra existencia.
Gracias por tu invitación y la calurosa acogida que me has dado en esta invasión.
Gracias a ti, por escribir desde el corazón sobre un tema tan delicado y hacerlo con ternura. Ha sido un placer leerte y que hayas participado en este rincón.
La imagen está tomada del blog de José Antonio Senovilla, y de su iniciatica Senovilla Peregrino en la Blogosfera.






