martes, 16 de febrero de 2016

Curso Nivel I de Reiki en Marzo

Quiero presentaros un nuevo Curso Nivel I de Reiki que se impartirá en el Centro Gáyatri de San Sebastián en el mes de Marzo.

Reiki es una energía de vibración elevada, hace que la energía del cuerpo que está bloqueada, circule; armoniza, restablece el fluir de la energía en las áreas físicas afectadas y diluye la negatividad anímica.

Se puede trabajar con Reiki ya sea tanto para nosotros, autoayuda; como para los demás, ya sean personas, animales, plantas, alimentos, situaciones, etc.

Información:

CURSO NIVEL I DE REIKI, impartido por Idoia Arratibel.

Días: martes 1 y miércoles 2 de Marzo.

Horario: 16.00 a 18.30.

Lugar: Gáyatri
 c/Ferrerias-Olaeta, 19 portal oficinas, puerta 11
 San Sebastián.


Para apuntarse y reserva de plazasmaddireiki@gmail.com, Idoia Arratibel y mecomunicacion@gmail.com, el mío.


La imagen es el cartel del curso diseñado por Idoia Arratibel.

martes, 9 de febrero de 2016

Amor, almas gemelas y destino, llega San Valentín

El domingo es San Valentín, y cualquier excusa es buena para hablar del amor. ¿Qué tal si hablamos del destino, las almas gemelas y el amor de pareja?

La cuestión amorosa es uno de los temas que más suele preocuparnos. Algunas personas buscan a su alma gemela; otras en cambio, no le dan importancia. Podemos añadir un factor más a esta situación, el destino, esa fuerza que aparentemente no controlamos y solemos asociar con suerte, fortuna, felicidad y bienestar.

El destino es una fuerza o energía que aparece cuando menos lo esperamos, para ayudarnos a avanzar, a aprender, a conocernos mejor en todos los sectores y campos de nuestra vida.

Algunos piensan que el destino, es el fruto de nuestro trabajo, es decir, recogemos lo que hemos sembrado a lo largo de nuestra vida. Otros, creen, que el destino es cíclico, viene y va. Dicho de otra manera, en ocasiones es una fuerza que va a favor y facilita lo que deseamos; y otras veces, encontramos obstáculos sin que haya motivo para ello. Otras personas, identifican el destino con el karma.

El destino juega a favor, de manera caprichosa; son esas rachas, buenas o malas con nos acompañan a lo largo de la vida. Traen consigo, un aprendizaje cuando toca superar los baches del camino; y, relax cuando parece que todo fluye y sale bien a la primera.

Cómo afecta el destino en el aspecto amoroso. Cuando dos personas "deben" o "tienen" que conocerse por destino, no importa lo que hagamos, el destino hará malabarismos, haciendo que esas personas se junten en un momento de su vida. En el instante en que todo está a favor para que la relación de pareja pueda darse, lo mismo ocurrirá si se trata de un trabajo, una amistad, un viaje, etc.

Seguro que conocéis historias rocambolescas y extraordinarias en que dos personas se han enamorado y son felices. El vivía en Australia, no sabía español, y ella, en Madrid, y no hablaba inglés. Fueron a Sanfermines, y no saben aún muy bien cómo, pero se pusieron a hablar, y ayer celebraban las bodas de plata. 

El destino colabora de manera invisible para que dos personas se encuentren, cuando es el momento más favorable para que puedan enamorarse y sea un éxito. 

Si llega una persona por destino a mi vida, ¿tengo que decir que sí, aunque no me guste? No, para eso tenemos el libre albedrío. Y aunque haya una o varias personas destinadas a hacernos felices, podemos elegir si queremos o no estar con ellas. Lo que suele ocurrir es que cuando llegan por destino, normalmente, nos gustan y son especiales.

Qué ocurre cuando una persona llega a nuestra vida, siendo o no por destino, y sentimos que nos conocemos de antes -aunque sea la primera vez que nos vemos-, siendo la química que hay entre los dos muy especial, existiendo algo que no sabemos cómo definir, ni expresar, que hace que sepamos con una mirada lo que piensa y siente. En este caso, podríamos hablar de almas gemelas

No todas las almas gemelas se convierten en nuestras parejas, ni todas las parejas son almas gemelas. También podemos encontrar almas gemelas en padres e hijos, amigos, compañeros de trabajo, hermanos. Estás almas tienen una conexión especial, sienten que son dos mitades de una misma unidad. Son almas que han han vivido varias, muchas, vidas unidos, y vuelven a reencontrarse.

Tendemos a pensar que una relación de pareja con un alma gemela, significa felicidad absoluta. Y no tienen porqué ser así. Son relaciones que hay que trabajar quizá un poco más, somos más conscientes de lo que sentimos, y nos reencontramos con el propósito de seguir aprendiendo y evolucionando.

Resumiendo, podemos reencontrarnos con un alma gemela, y no tiene porque convertirse necesariamente en nuestra pareja. Puede que llegue a nuestra vida por destino o no. Tenderá a ser una relación diferente, especial, bonita o difícil. Será única y dejará huella.

El destino es la fuerza que hace que dos personas se conozcan, aún en las situaciones en que a priori todo esté en contra o parezca imposible. Podemos tener más de una pareja que llegue a nosotros por destino; y puede que sea o no, nuestra alma gemela.

Somos seres completos, somos naranjas enteras que no necesitamos que nadie nos ame para amarnos. Nadie puede amarnos más y mejor que nosotros mismos. Vamos a abrirnos al amor, vamos a apostar por amarnos, amar y ser amados.

Feliz día de San Valentín, Felices 366 días llenos de amor.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

viernes, 22 de enero de 2016

A ayudar a morir también se aprende, de Fermín Apezteguia

A ayudar a morir también se aprende, es el título de un artículo que escribió Fermín Apezteguia en el periódico El Correo, el 8 de junio de 2014, en el que entrevista a Jacinto Batiz, especialista en cuidados paliativos

Me ha parecido muy interesante toda la información que comparten, el punto de vista y el enfoque que dan al proceso del acompañamiento a los seres que están en fase terminal.

Transcribo una parte de la entrevista, en la que Batiz aporta diez consejos que debemos tener en cuenta si vamos a cuidar de un paciente terminal. Aunque ya los conozcamos, nunca está de más, el volver a releerlos.

(...) 

Principales consejos

"Acompañar a alguien-resume el experto- es dedicarle nuestro tiempo, visitarle con frecuencia, mostrarle respeto y comprensión, demostrarle nuestra disposición a apoyarle en lo que pueda ocurrir, respetar los momentos en que quiera estar solo y no forzar una conversación activa. El mejor medicamento -concluye. es nuestra compañía"

  1. Tener en cuanta que la comunicación es distinta si nos situamos a un metro de la cama del paciente o si nos ponemos a su lado, tocándole con nuestra mano.
  2. Un apretón de manos, una caricia, un fuerte abrazo no los lleva el viento. Pesan más que las palabras.
  3. En ocasiones, el tacto suele ser la única forma de comunicación y de expresión de cuidado que se le puede dar al enfermo.
  4. Es muy importante que el enfermo y quién le cuida mantengan alguna forma de comunicación, sobre todo, en los estadíos avanzados, cuando el paciente ya casi no se puede comunicar verbalmente.
  5. Si quién le cuida o acompaña sigue hablándoles, sonriéndole o acariciándole, esta comunicación afectiva permanecerá intacta aún cuando la comunicación verbal se pierda.
  6. La compañía puede hacerse con la mirada, la sonrisa y las caricias.
  7. La forma de mirar, de dar la mano son importantes en pacientes que no pueden emplear las palabras como los afectados por la demencia, sordera o que hablan otro idioma. La sonrisa, el tono de voz, los gestos de las manos pueden significar calor e interés personal.
  8. Trate al enfermo como un ser humano hasta el momento de su muerte. Tenga en cuenta su dimensión emocional, social y espiritual.
  9. Permita al enfermo, si puede hacer, expresar sus propios sentimientos y emociones sobre su forma de enfocar su muerte y participar en las decisiones que incumban a sus cuidados. Respete su individualidad y no le juzgue por sus decisiones, aunque sean contrarias a las del cuidador.
  10. Imagina el final de tu vida y cuida como te gustaría que te cuidaran a ti llegado ese momento.
(...)

Podéis leer todo el artículo, pinchando aquí.


La imagen es la que aparece acompañando al artículo y desconozco quién es su autor.

jueves, 7 de enero de 2016

Curso Nivel I de Reiki en San Sebastián

Vamos a comenzar el año trabajando con la energía.

Os presento el Curso Nivel I de Reiki que se impartirá en el Centro Gáyatri de San Sebastián.

Reiki es una energía de vibración elevada, hace que la energía del cuerpo que está bloqueada, circule; armoniza, restablece el fluir de la energía en las áreas físicas afectadas y diluye la negatividad anímica.

Se puede trabajar con Reiki ya sea tanto para nosotros, autoayuda; como para los demás, ya sean personas, animales, plantas, alimentos, situaciones, etc.

Información:

Curso Nivel I de Reiki, impartido por Idoia Arratibel.

Días: martes 12 y viernes 15 de enero.

Horario: 16.00 a 18.30.

Lugar: Gáyatri
 c/Ferrerias-Olaeta, 19 portal oficinas, puerta 11
 San Sebastián.


Para apuntarse y reserva de plazas: maddireiki@gmail.com, Idoia Arratibel y mecomunicacion@gmail.com, el mío.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Su vuelo corto, de Eugenia Díaz Mares

Quiero hablaros del libro, Su vuelo corto, que ha escrito Eugenia Díaz Mares, Atlántida para muchos y Eugenia para otros, autora del blog de poesía Azulgenia

Erika la hija menor de Eugenia murió cuando tenía 25 años. En el libro su autora va desgranando todo el proceso de la muerte de su hija, la enfermedad, la medicación que "no llega" y desaparece en el hospital, la lucha de Erika y de su familia, el afrontar toda la dolorosa experiencia de su enfermedad, el vivir el proceso de su muerte...

Cuando llega la muerte tras haber vivido una vida plena y larga, aunque duele, asumimos que es lo normal. Sin embargo, cuando muerte un hijo, se rompen los esquemas, la incomprensión es enorme. Cuesta asumir que un ser que apenas ha vivido, se marche tan pronto, cuando tiene todo un futuro por delante.

El dolor, la ausencia, el vacío que se produce puede ser devastador y asumir este tipo de muertes tan prematuras es un proceso realmente complicado y delicado. Generalmente, requiere un tiempo más largo de duelo.

Eugenia relata todo lo vivido, el mensaje y la enseñanza que les dejó Erika antes y después de su muerte. Cuenta cómo son sus señales, cuándo han aparecido y de qué manera se ha comunicado con ellos.

Es un libro muy fácil de leer, lleno de sentimientos y emoción. Aún conociendo la historia de Erika y de su muerte, en algún pasaje del libro se me encogió el corazón y se me escaparon las lágrimas. Está escrito con y desde el amor, y se transmite en cada línea.

Si os apetece leerlo, podéis poneros en contacto con Eugenia, le encontraréis en Azulgenia

Mi experiencia con el libro ha sido curiosa. Ha estado conmigo todos los días de verano. Me acompañaba dentro del bolso. Siempre estaba a mano, he leído casi todo el libro oliendo a salitre, sentada delante del mar, mecida por el sonido de las olas.

El viento, las mariposas, las libélulas también han sido mis compañeros mientras leía el libro. Ellas me han hecho recordar y pensar en Erika, y en su manera de comunicarse con sus seres queridos.

Su vuelo corto, espero que tenga un vuelo muy largo y  que deje huella en quién lo lea.

Si me permitís, aprovecho esta entrada para desearos Felices Fiestas, una feliz salida y entrada de año. Mis mejores deseos para todos vosotros.


La imagen es la portada del libro.

sábado, 14 de noviembre de 2015

La unión, el amor, mueve el mundo

La vida no es fácil, ni justa. Y si, a veces es muy difícil y dura. Ayer fue un día de esos, en los que de repente, pasas de la risa y la alegría, a la incredulidad, al rechazo, a la impotencia, a las lágrimas.

Los atentados y lo vivido ayer en París, es sólo una muestra más, de la brutalidad y la violencia que es capaz de llevar a acabo el hombre. Para ello, busca excusas que le den carta blanca y fuerza para causar el terror, el miedo, asustar y paralizar. Da igual el lugar en el que decide golpear, siempre deja una herida y dolor.

Al enterarme de la noticia, se me encogió el corazón, sólo quería llorar. Inmediatamente me puse en marcha, comencé a enviar luz y amor.

Formamos parte de la humanidad, da igual la distancia, las culturas, países o religiones que tengamos. Estamos unidos. Lo que te afecta a ti, me llega a mi y viceversa. Así que, además de enviar luz y amor, seguro que podía hacer algo más.

Comencé a pensar en ello. Si todos estamos unidos, los pensamientos y emociones también lo están. La violencia se alimenta de las emociones y pensamientos agresivos, de la rabia, del rencor, del odio; y el amor, de si mismo.

Seguí pensando. Sentía que tenía que mirar hacia adentro, muy profunda e íntimamente, y hacer un análisis de mis emociones y pensamientos. ¿Son siempre positivos?¿cómo enfoco, dirijo y vivo mis miedos y temores? ¿hasta qué punto soy responsable de la violencia y del amor en el mundo? ¿qué puedo hacer para que la violencia desaparezca? 

Llegaron muchas respuestas de manera rápida. Si no me gusta cómo gobiernan los partidos políticos que tienen el poder, pudo cambiar mi voto. Si no me gusta cómo es la sociedad en la que vivo, puedo participar en organizaciones que estén en sintonía con mis ideales y así ayudar al cambio. Todo ello es correcto. Es válido, pero sentía que era insuficiente. De alguna manera, sentía que dejaba mi poder en manos de los demás.

Mi mente, repetía ¿qué puedo aportar, qué puedo hacer yo? Escuché con claridad, amar. El amor lo es todo, y a la vez, es sencillo. Al amarte, amas lo que haces, lo que piensas, lo que sientes. Prueba a amar de manera consciente. Ama lo que no te gusta de ti, ama lo que te cuesta, ama lo que temes, ama a tu sombra, ama a tus miedos. Amate a ti misma, totalmente. Y observa lo que ocurre.

La luz y la sombra van juntas. Si somos capaces de ver la sombra es porque hay luz. La luz ilumina, crea consciencia y así podemos cambiar si es lo que deseamos hacer. 

Está en nuestra mano elegir qué camino tomar y vivir. El mar está compuesto por gotas de agua. Cada uno de nosotros es como una gota, todos juntos somos el océano. 

Mi pensamiento y mi corazón está en la ciudad de la luz y del amor, París, con todos sus habitantes, con las víctimas y sus familias. 
 

La imagen está tomada de internet. Desconozco el nombre de su autor.

lunes, 26 de octubre de 2015

Constelaciones familiares, una puerta abierta a sanar

La vida está llena de sorpresas,

Estamos unidos por hilos invisibles y a veces, lo que parece imposible se convierte en posible. Podemos vivir situaciones únicas, conocer a personas estupendas, se dan circunstancias especiales que hacen que lo que vivimos sea fácil y fluido. E inclusive, todo ello, sin tener que hacer aparentemente nada. Tan sólo, estar conectado con la esencia, con quiénes somos y con el Universo, con la Totalidad, con Dios.

En esta ocasión voy a hablar de sorpresas estupendas. Hace una semana de manera inesperada, recibí una invitación a participar en una constelación familiar. Había oído hablar mucho de ellas pero había estado en ninguna.

Pensé y sobre todo, sentí que era el momento de participar y vivir en primera persona esta experiencia. Esta invitación me permitió conocer a unas personas estupendas, a pesar de las situaciones personales dolorosas de cada uno, y con ganas de trabajarse. Se formó un grupo que movía una energía amorosa muy bonita y con ganas de aprender.

¿Qué es una constelación familiar? ¿Para qué sirve? Las constelaciones son una herramienta o técnica que permite hacer conscientes las emociones que nos bloquean para así poder solucionar situaciones o problemas personales que tenemos, ya sea a nivel familiar, laboral, sentimental, de salud, etc.

El trabajo se realiza en grupo, sin tener conocimiento sobre la vida y circunstancias de los demás participantes. Se trabaja a una persona en cada momento, el constelado, que observa lo que sucede cuando actúan los demás participantes, quienes representan papeles, vivencias o situaciones que están relacionadas con ella.

De esta manera, todo es visual, podemos observar cómo es nuestra vida o lo que sucede en ella, desde cierta distancia y objetividad. Descubriendo o confirmando algo que conocíamos o desconocíamos. Se consigue hacer consciente lo que está oculto, lo que no vemos, Lo que permite que podamos actuar sobre ello y hacer los cambios, integrar o vivir lo que cada uno decida con la información recibida.

Imaginemos que una persona quiere que salga adelante un proyecto determinado en cualquier aspecto de su vida. El constelador, elige entre el grupo a las personas adecuadas que trabajar. Durante el proceso, cada integrante experimentará emociones, se pueden ver bloqueos, dónde están las dificultades o con qué herramientas cuenta para que su todo se lleve a cabo de manera beneficiosa.

Nos pusimos en manos de Mercè, la consteladora, que con mucho cariño nos guió y ayudó a ver, a sentir, a entender y comprender todo lo que vivimos. Pudimos vivir bloqueos, miedos, traumas, situaciones de abandono, y también experimentamos paz, amor, ternura, liberación, perdón. 

Por lo que viví, vi en el grupo y en mi misma, las constelaciones pueden ayudar a sanar emociones, permitiéndonos superar lo que nos lastra y ancla, a aceptar las situaciones y patrones de conducta o emocionales que hemos heredado a nivel familiar y hemos hecho nuestras, hace que podamos ponernos en la piel de otras personas y entender así su comportamiento. Imagino que habrá situaciones que requieran más tiempo que otras para ser superadas.

Posiblemente muchos de vosotros ya habéis estado en una constelación. ¿Cómo ha sido vuestra experiencia? Si queréis compartidla, adelante.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.