domingo, 27 de diciembre de 2015

Su vuelo corto, de Eugenia Díaz Mares

Quiero hablaros del libro, Su vuelo corto, que ha escrito Eugenia Díaz Mares, Atlántida para muchos y Eugenia para otros, autora del blog de poesía Azulgenia

Erika la hija menor de Eugenia murió cuando tenía 25 años. En el libro su autora va desgranando todo el proceso de la muerte de su hija, la enfermedad, la medicación que "no llega" y desaparece en el hospital, la lucha de Erika y de su familia, el afrontar toda la dolorosa experiencia de su enfermedad, el vivir el proceso de su muerte...

Cuando llega la muerte tras haber vivido una vida plena y larga, aunque duele, asumimos que es lo normal. Sin embargo, cuando muerte un hijo, se rompen los esquemas, la incomprensión es enorme. Cuesta asumir que un ser que apenas ha vivido, se marche tan pronto, cuando tiene todo un futuro por delante.

El dolor, la ausencia, el vacío que se produce puede ser devastador y asumir este tipo de muertes tan prematuras es un proceso realmente complicado y delicado. Generalmente, requiere un tiempo más largo de duelo.

Eugenia relata todo lo vivido, el mensaje y la enseñanza que les dejó Erika antes y después de su muerte. Cuenta cómo son sus señales, cuándo han aparecido y de qué manera se ha comunicado con ellos.

Es un libro muy fácil de leer, lleno de sentimientos y emoción. Aún conociendo la historia de Erika y de su muerte, en algún pasaje del libro se me encogió el corazón y se me escaparon las lágrimas. Está escrito con y desde el amor, y se transmite en cada línea.

Si os apetece leerlo, podéis poneros en contacto con Eugenia, le encontraréis en Azulgenia

Mi experiencia con el libro ha sido curiosa. Ha estado conmigo todos los días de verano. Me acompañaba dentro del bolso. Siempre estaba a mano, he leído casi todo el libro oliendo a salitre, sentada delante del mar, mecida por el sonido de las olas.

El viento, las mariposas, las libélulas también han sido mis compañeros mientras leía el libro. Ellas me han hecho recordar y pensar en Erika, y en su manera de comunicarse con sus seres queridos.

Su vuelo corto, espero que tenga un vuelo muy largo y  que deje huella en quién lo lea.

Si me permitís, aprovecho esta entrada para desearos Felices Fiestas, una feliz salida y entrada de año. Mis mejores deseos para todos vosotros.


La imagen es la portada del libro.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Conviviendo y afrontando el dolor

Me gusta describir a la vida como una montaña rusa, llena de curvas, atajos, vueltas hacia arriba y hacia abajo, subes, bajas, vas rápido, lento y con pequeñas pausas antes de que llegue una nueva sorpresa.

Si, la vida, desde que nacemos está llena de sorpresas, pruebas, elecciones, decisiones, experiencias agradables, momentos de felicidad, pérdidas, nuevos comienzos... ¿Os suena?

No necesitamos que nadie nos enseñe a disfrutar, a vivir la felicidad. Reconocemos con facilidad aquello que nos hace sentir de maravilla, que nos estimula, que nos hace alcanzar momentos de paz y calma, que hace que vibremos con intensidad y amor.

Pero, ¿cómo afrontamos el dolor? Es una pregunta que soléis hacerme, especialmente cuando pasáis por situaciones tan duras como es la pérdida de un ser querido.

Diréis que cada uno a su manera y como puede. Intentamos sobrellevar el dolor, a vivir con él como si fuera nuestra sombra. A veces desaparece y cuando menos lo esperamos, acecha de nuevo y se acerca sigiloso hasta tocar el corazón.

El dolor tiende a quedarse con nosotros, vive agazapado y cuando ve la oportunidad, se muestra con fuerza. Tenemos que aprender a convivir con él, a aceptarlo, a amarlo, pues forma parte de nosotros. 

No tenemos opción, no podemos cambiar el pasado, ni lo que ocurrió en él. Sin embargo, podemos modificar nuestra actitud ante lo que no nos gusta o hace daño. Está en nuestras manos, el elegir cómo queremos vivir. Para ello, es importante, mirar hacia dentro con coraje y valentía. Encontrar cuál es la causa subyacente al dolor. porque éste no viene sólo, están la rabia, la ira, el sufrimiento, la falta de entendimiento y comunicación, el apego, el no poder ver cumplidas nuestras expectativas de futuro, ver nuestros sueños rotos....

El dolor ante una pérdida no siempre es igual, ni se vive con la misma intensidad, ni deja la misma herida. Por supuesto, eso incluye a las personas más cercanas y familiares. Si somos comunicativos, podremos expresar con más facilidad nuestros sentimientos. Si somos más callados, es posible que vivamos el dolor de manera silenciosa y profunda.

El poder hablar del dolor con otras personas que han pasado o estén viviendo lo misma situación que nosotros, puede ayudarnos a entender los procesos que estamos experimentando. Puede servirnos de apoyo y guía. 

Quién decida vivirlo en silencio, posiblemente le cueste un mayor esfuerzo el poder integrar lo ocurrido. Especialmente a las personas que el dolor hace que se aislen, que se alejen, Necesitan de ese espacio, de ese silencio, y recogimiento para poder asumir lo sucedido.

¿Se puede medir la intensidad del dolor? No. Cada uno lo expresamos, de acuerdo a cómo somos, a cómo sentimos, a cómo vivimos. 

Quién sienta que necesita expresarlo, adelante, que lo haga. Quién quiera o necesite aislarse, que lo haga. El tiempo ayuda a ir aceptando lo que ha pasado. No significa que el dolor desaparezca. Suele pasar de ser un acompañante muy posesivo a ser un compañero de aventuras.

Si el dolor persiste de manera paralizante o nos bloquea con mucha intensidad y a lo largo de un tiempo muy largo, sería aconsejable solicitar ayuda profesional. 

Todos los días nos acordamos de nuestros seres queridos que han fallecido, Están presentes en nuestra vida. En fechas señaladas, como son las Navidades, cumpleaños, aniversarios, en algunas personas, el dolor puede reavivarse, regresando con más fuerza que otros días. Es normal. Si se puede, os animo a no esconder lo que sentimos y a compartirlo con otros familiares o seres cercanos, Descubriremos que no estamos sólos y es muy posible, que de las lágrimas o el corazón encogido, pasemos a la risa, al abrazo, y al recuerdo positivo de nuestros seres queridos. Ellos no desean nuestro sufrimiento, quieren ser recordados con alegría, risas y amor.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.


sábado, 14 de noviembre de 2015

La unión, el amor, mueve el mundo

La vida no es fácil, ni justa. Y si, a veces es muy difícil y dura. Ayer fue un día de esos, en los que de repente, pasas de la risa y la alegría, a la incredulidad, al rechazo, a la impotencia, a las lágrimas.

Los atentados y lo vivido ayer en París, es sólo una muestra más, de la brutalidad y la violencia que es capaz de llevar a acabo el hombre. Para ello, busca excusas que le den carta blanca y fuerza para causar el terror, el miedo, asustar y paralizar. Da igual el lugar en el que decide golpear, siempre deja una herida y dolor.

Al enterarme de la noticia, se me encogió el corazón, sólo quería llorar. Inmediatamente me puse en marcha, comencé a enviar luz y amor.

Formamos parte de la humanidad, da igual la distancia, las culturas, países o religiones que tengamos. Estamos unidos. Lo que te afecta a ti, me llega a mi y viceversa. Así que, además de enviar luz y amor, seguro que podía hacer algo más.

Comencé a pensar en ello. Si todos estamos unidos, los pensamientos y emociones también lo están. La violencia se alimenta de las emociones y pensamientos agresivos, de la rabia, del rencor, del odio; y el amor, de si mismo.

Seguí pensando. Sentía que tenía que mirar hacia adentro, muy profunda e íntimamente, y hacer un análisis de mis emociones y pensamientos. ¿Son siempre positivos?¿cómo enfoco, dirijo y vivo mis miedos y temores? ¿hasta qué punto soy responsable de la violencia y del amor en el mundo? ¿qué puedo hacer para que la violencia desaparezca? 

Llegaron muchas respuestas de manera rápida. Si no me gusta cómo gobiernan los partidos políticos que tienen el poder, pudo cambiar mi voto. Si no me gusta cómo es la sociedad en la que vivo, puedo participar en organizaciones que estén en sintonía con mis ideales y así ayudar al cambio. Todo ello es correcto. Es válido, pero sentía que era insuficiente. De alguna manera, sentía que dejaba mi poder en manos de los demás.

Mi mente, repetía ¿qué puedo aportar, qué puedo hacer yo? Escuché con claridad, amar. El amor lo es todo, y a la vez, es sencillo. Al amarte, amas lo que haces, lo que piensas, lo que sientes. Prueba a amar de manera consciente. Ama lo que no te gusta de ti, ama lo que te cuesta, ama lo que temes, ama a tu sombra, ama a tus miedos. Amate a ti misma, totalmente. Y observa lo que ocurre.

La luz y la sombra van juntas. Si somos capaces de ver la sombra es porque hay luz. La luz ilumina, crea consciencia y así podemos cambiar si es lo que deseamos hacer. 

Está en nuestra mano elegir qué camino tomar y vivir. El mar está compuesto por gotas de agua. Cada uno de nosotros es como una gota, todos juntos somos el océano. 

Mi pensamiento y mi corazón está en la ciudad de la luz y del amor, París, con todos sus habitantes, con las víctimas y sus familias. 
 

La imagen está tomada de internet. Desconozco el nombre de su autor.

lunes, 26 de octubre de 2015

Constelaciones familiares, una puerta abierta a sanar

La vida está llena de sorpresas,

Estamos unidos por hilos invisibles y a veces, lo que parece imposible se convierte en posible. Podemos vivir situaciones únicas, conocer a personas estupendas, se dan circunstancias especiales que hacen que lo que vivimos sea fácil y fluido. E inclusive, todo ello, sin tener que hacer aparentemente nada. Tan sólo, estar conectado con la esencia, con quiénes somos y con el Universo, con la Totalidad, con Dios.

En esta ocasión voy a hablar de sorpresas estupendas. Hace una semana de manera inesperada, recibí una invitación a participar en una constelación familiar. Había oído hablar mucho de ellas pero había estado en ninguna.

Pensé y sobre todo, sentí que era el momento de participar y vivir en primera persona esta experiencia. Esta invitación me permitió conocer a unas personas estupendas, a pesar de las situaciones personales dolorosas de cada uno, y con ganas de trabajarse. Se formó un grupo que movía una energía amorosa muy bonita y con ganas de aprender.

¿Qué es una constelación familiar? ¿Para qué sirve? Las constelaciones son una herramienta o técnica que permite hacer conscientes las emociones que nos bloquean para así poder solucionar situaciones o problemas personales que tenemos, ya sea a nivel familiar, laboral, sentimental, de salud, etc.

El trabajo se realiza en grupo, sin tener conocimiento sobre la vida y circunstancias de los demás participantes. Se trabaja a una persona en cada momento, el constelado, que observa lo que sucede cuando actúan los demás participantes, quienes representan papeles, vivencias o situaciones que están relacionadas con ella.

De esta manera, todo es visual, podemos observar cómo es nuestra vida o lo que sucede en ella, desde cierta distancia y objetividad. Descubriendo o confirmando algo que conocíamos o desconocíamos. Se consigue hacer consciente lo que está oculto, lo que no vemos, Lo que permite que podamos actuar sobre ello y hacer los cambios, integrar o vivir lo que cada uno decida con la información recibida.

Imaginemos que una persona quiere que salga adelante un proyecto determinado en cualquier aspecto de su vida. El constelador, elige entre el grupo a las personas adecuadas que trabajar. Durante el proceso, cada integrante experimentará emociones, se pueden ver bloqueos, dónde están las dificultades o con qué herramientas cuenta para que su todo se lleve a cabo de manera beneficiosa.

Nos pusimos en manos de Mercè, la consteladora, que con mucho cariño nos guió y ayudó a ver, a sentir, a entender y comprender todo lo que vivimos. Pudimos vivir bloqueos, miedos, traumas, situaciones de abandono, y también experimentamos paz, amor, ternura, liberación, perdón. 

Por lo que viví, vi en el grupo y en mi misma, las constelaciones pueden ayudar a sanar emociones, permitiéndonos superar lo que nos lastra y ancla, a aceptar las situaciones y patrones de conducta o emocionales que hemos heredado a nivel familiar y hemos hecho nuestras, hace que podamos ponernos en la piel de otras personas y entender así su comportamiento. Imagino que habrá situaciones que requieran más tiempo que otras para ser superadas.

Posiblemente muchos de vosotros ya habéis estado en una constelación. ¿Cómo ha sido vuestra experiencia? Si queréis compartidla, adelante.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Curso de Tarot, de Octubre a Junio, en San Sebastián

Quiero presentar el curso de Tarot, que voy a impartir en el Centro Gáyatri de San Sebastián que comenzará en Octubre y terminará en Junio.

Qué es el Tarot

Es una herramienta que permite trabajar muchos aspectos: interpretación, desarrollo y evolución de los acontecimientos que vivimos, tarot interpretativo; y además, ayuda a conocernos mejor, tarot evolutivo.
  • Ayuda a desarrollar la intuición y videncia.
  • A nivel analítico y orientativo, ayuda en la interpretación de los sucesos, inquietudes, acontecimientos que vivimos; también, ayuda en la resolución de dudas y orienta ante determinadas situaciones de la vida.
  • A nivel de autoayuda y evolución, permite ahondar más en quiénes somos, conocernos mejor y trabajar en nuestro desarrollo personal y evolutivo.
El Tarot marca tendencias, rutas y caminos; es orientativo. Nunca toma decisiones por nosotros. Tendremos siempre presente que, somos los dueños de nuestra vida y por lo tanto, los responsables de ella.

Quién puede aprender el Tarot

Cualquier persona con ganas de desarrollar, trabajar su intuición y aprender a conocerse un poco mejor.

El Curso: qué se trabaja

El curso está orientado a conocer el mundo del Tarot a nivel interpretativo. Para ello, nos centraremos en aprender el significado de los Arcanos Mayores y Menores, trabajando con ellos a través de varias tiradas.

El curso es muy práctico, aunque sin olvidar la teoría.

Cada persona utilizará la barajar de Tarot que más le guste.  

Además de saber interpretar las cartas del Tarot, trabajaremos otros aspectos, como aprender y fluir con la intuición.
  • Aprender el significado de los Arcanos Mayores.
  • Aprender el significado de los Arcanos Menores.
  • Interpretación de los Arcanos Mayores y Menores.
  • Tiradas.
  • Desarrollar la intuición.
Fechas

El curso comienza en Octubre y termina en Junio.

Dos opciones:

Miércoles:
  • Dos días al mes.
  • Comienza el 7 de Octubre y termina el 15 de Junio.
  • Horario: 18.00 a 20.30.
Sábados:
  • Un día al mes.
  • Comienza el 24 de Octubre y termina el 18 de Junio.
  • Horario: de 10.00 a 13.30.
Lugar

Centro Gáyatri
c/ Ferrerías - Olaeta, 19 (oficinas) puerta 11
Donostia - San Sebastiàn


Más Información

Para la reserva de la plaza, el precio del curso y el resto de las fechas, se darán personalmente a través de la siguiente dirección de correo:

mecomunicacion@gmail.com (comunicacion sin acento).


La imagen del logo está diseñada por Mazdey Aura.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Curso de Canalización, Octubre a Junio en San Sebastián

Quiero presentaros los cursos de Canalización que voy a realizar de Octubre 2.015 a Junio 2.016 en el centro Gáyatri de San Sebastián.

Qué es canalizar

La canalización consiste en conectar con las energías que nos rodean, desde las más altas vibraciones, guías, seres de luz a las de los seres queridos fallecidos o más cercanos.

Al establecer contacto podremos recibir información que puede resultar beneficiosa en nuestro desarrollo personal y evolutivo.

Quién puede canalizar

La respuesta es fácil, todos.

El curso

Está orientado a todas las personas que quieren conocer, conectar y trabajar con su energía; para así, al diferenciarla de las demás, comenzar a ahondar más en la intuición, videncia e indudablemente, a abrir más el canal que todos somos.

También aprenderemos y trabajaremos la manera de conectar con nuestros seres queridos ya fallecidos, no sólo de manera teórica sino sobre todo, práctica a través de diferentes ejercicios.

La canalización requiere de paciencia y perseverancia, es como ir al gimnasio, a mayor práctica, mejores resultados.

Qué se trabaja
  • Aprender a conectar con el propio canal, es decir, con la energía personal, para saber diferenciarla de la de los demás.
  • Los chakras, armonización y equilibrio de la energía.
  • Teoría y práctica que se irá realizando a través de distintos ejercicios y técnicas -trabajo con cristales, cartas de tarot, ejercicios de telepatía, distintos tipos de videncia-, facilitando el abrir y desarrollar el canal que llevamos dentro.
  • Aprender a transmitir los mensajes que se reciben, tanto de seres queridos ya fallecidos, mediumnidad; como de energías más elevadas, guías, seres de luz o maestros, canalización.
  • Aprender a interpretar los sueños, las señales que recibimos y nos rodean.
  • Meditaciones y ejercicios a través de visualizaciones.
Fechas

El curso comenzará en octubre y terminará en junio.

Está dividido en tres trimestres: de octubre a diciembre, de enero a marzo y de abril a junio; pudiendo realizar el curso completo o realizar trimestres individuales, para esta última opción hay que tener cierto nivel de conocimiento sobre la energía personal.  

Dos opciones:
  • Miércoles: comienza el día 14 de octubre y termina el 22 de junio. Curso completo. Dos clases al mes de dos horas y media de duración. Horario de 18.00 a 20.30. Los clases trimestrales tienen el mismo horario.
  • Sábados: comienza el día 10 de octubre y termina el 4 de junio. Curso completo. Una clase al mes de tres horas y media de duración. Horario de 10.00 a 13.30. Las clases trimestrales tienen el mismo horario.
Lugar

Centro Gáyatri
c/Ferrerias - Olaeta, 19 (portal oficinas)
Donostia - San Sebastián

Más información

El resto de la información, se aconseja reservar plaza, el precio del curso y fechas, se dará personalmente, a través de la siguiente dirección de correo

mecomunicacion@gmail.com (comunicacion sin acento)


La imagen del logo está diseñada por Mazdey Aura.

viernes, 31 de julio de 2015

Cruce de caminos

Vivimos en ciudades y poblaciones cada vez más impersonales; aunque siempre hay maravillosas excepciones en las que los habitantes de un lugar no sólo se conocen, sino que también se apoyan.

En las ciudades grandes buscamos ser o pasar inadvertidos, menos para nuestro pequeño grupo de familia, amistades y allegados. Nos cruzamos por la calle con seres que aunque desconocidos, dejan de serlo para convertirse en habituales por coincidir con ellos todos los días, ya sea cuando compramos el pan, cogemos el autobús, vamos a la universidad, al trabajo, al supermercado, paseamos, caminamos.

Pasa un poco lo mismo en las casas que habitamos. Si llevamos tiempo viviendo en ellas, podemos conocer a los vecinos, buscar ayuda, apoyarnos. Los nuevos residentes que van incorporándose a la vecindad, unos pasarán de largo, mientras que otros se irán adaptando a la comunidad participando en ella.

Mi habitación da a un patio de luces, en el que se juntan dos portales y comunidades distintas. Tiene ritmo, velocidad incluso un lenguaje multicolor propio, se pueden escuchan distintos idiomas en voces de diferentes edades.

Muchas veces no hace falta mirar el reloj para saber qué hora es. Olores que indican que ha llegado el momento de comer y cenar, niños que lloran porque tienen sueño, llamadas de teléfono para saber cómo están sus seres queridos y la familia. Sabes quién está colgando la ropa porque la rueda del tendedero chirría por falta de aceite, despertadores que suenan a mitad de la tarde, lavadoras que centrifugan y vibran haciendo palidecer a un huracán, etc. Son actos cotidianos realizados por seres desconocidos y a la vez, vecinos de patio.

Este sonido propio del patio, adquiere otra dimensión cuando en algún piso están haciendo obras. El repiqueto del rotaflex convive con el resto de la actividad diaria. Alguna vez, me he dado cuenta que sabía de memoria la canción de moda porque sonaba en una radio o alguien estaba cantándola. 

Esta semana pasada faltaba algo, no escuchaba hablar a una persona, que sin darme cuenta se había convertido en parte de mi banda sonora diaria. No oía la voz dulce de una mujer preguntar: "Ana ¿estás bien?", "Ana ¿cómo te encuentras?".

Dos días después, me enteré de que Ana, había muerto mientras dormía. Tenía 94 años y padecía alzheimer. Nunca estaba sola, siempre estuvo bien atendida y cuidada por su familia a cualquier hora del día. Era una mujer menuda de cara sonriente y muy dulce. Creo que coincidí tres veces con ella en el ascensor.

Su vida formaba parte de la del patio y por ello, un poco de la mía. Mientras sentía su ausencia y el silencio dejando por sus cuidadores; desde otra casa, que están reformando, un obrero, cantaba en un idoma desconocido para mi, era contagiosa su alegría. Sonreí. Pensé en Ana. Sentí que estaba contenta.

La vida sigue. Dejamos nuestra huella a pesar de ser desconocidos, permanecemos unidos aún queriendo pasar desapercibidos. Si cerramos los ojos y abrimos el corazón sentiremos los lazos invisibles que nos acercan más que alejan.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

viernes, 3 de julio de 2015

Qué podemos encontrar en una consulta y mi manera de trabajar

Voy a intentar explicar de la manera más sencilla, cómo es mi manera de trabajar, cómo es una consulta y que tipo de consultas realizo.

Mi labor, es la de servir de enlace, ser un intermediario, entre los seres queridos y nosotros. Traslado la información que desean comunicar a medida que la van enviando.

Aunque la mayoría de los mensajes que transmiten suelen ser espirituales, a través de la canalización y la mediumnidad; también pueden darnos pautas, las que consideren oportunas, para guiarnos en situaciones concretas de la vida, en este caso utilizaré el tarot canalizado y el interpretativo.

Mi trabajo es energético, conecto con ellos y nosotros a través de la energía. Hago un llamamiento para que acudan los seres queridos con los que deseamos comunicarnos, aunque no existe una garantía de que vengan ellos en concreto. Debemos tener presente que son los seres queridos los que eligen quién acude y qué quiere comunicarnos. Conocen nuestra vida y desde el plano en el que se encuentran, tienen acceso a información que les permite ayudarnos y guiarnos. A veces, si lo consideran oportuno, se les puede hacer preguntas, aunque no existe una certeza de que sean respondidas. Es posible que elijan otros momentos para poder hacerlo.

Vamos a recibir la información que necesitemos, y no siempre coincide con la que deseamos saber. Respetan al máximo nuestro libre albedrío, y no pueden interferir ni cambiar nuestras decisiones. Aunque no estén de acuerdo con ellas, seguirán cuidando, velándonos siempre. En esos momentos, dejarán espacio para que seamos nosotros los que caminemos, y aunque a veces parece que desaparecen, siguen estando presentes. Saben que somos los responsables de nuestra vida y por eso su misión es la de guiar y acompañarnos en los distintos procesos personales y evolutivos por los que atravesemos.

Si necesitamos y queremos tener respuestas concretas sobre determinados temas como la toma de decisiones personales, laborales, sentimentales y afectivas, o sobre nuestro futuro, se utiliza el tarot canalizado y no la mediumnidad.

Cada persona es libre de aceptar o no, los mensajes que se reciben. Jamás inventaré ni transmitiré una información, sólo por el hecho de ser lo que una persona quiere y desea oír. Los mensajes espirituales son los que necesitamos en ese momento de nuestra vida y no necesariamente son los que deseamos escuchar. Acudir a una consulta con la mente, el corazón y el espíritu abierto, va a ayudar a que la comunicación sea más fluida.

Consultas que realizo:

Son canalizadas, es decir, estoy abierta a recibir los mensajes que quieran comunicarnos los seres queridos a través de las distintas técnicas que utilizo. Son las siguientes, de orientación, resolución de dudas, interpretación de sueños, tarot canalizado e interpretativo, de mediumnidad y canalización.

- Orientación: se resuelven dudas, se interpreta, acompaña y guía en temas intuitivos, espirituales y emocionales.

- Tarot canalizado e interpretativo: se reciben respuestas concretas a temas que la mediumnidad no alcanza, ya sea en temas de desarrollo personal y evolutivo, autoayuda, guía e interpretación de los acontecimientos que vivimos.

- Mediumnidad: conectar con los seres queridos ya fallecidos. Normalmente, las respuestas que se reciben son de tipo espiritual.

Vamos a recibir información, la que necesitemos en ese momento de nuestra vida, del ser o seres que quieran comunicarse con nosotros.

- Canalización: consiste en establecer contacto con la energía universal, los guías y seres de luz. La canalización, puede ser de tipo espiritual, emocional y de acompañamiento.

Para más información sobre las consultas, podéis pinchad en la pestaña Consultas de la barra superior de la página principal del blog o pinchando aquí.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

viernes, 5 de junio de 2015

Días mágicos en Junio, la energía de la purificación y la vida

Dentro de unos días celebraremos la entrada del verano en el hemisferio norte y la del invierno en el sur. 

El 21 de junio, está a la vuelta de la esquina. Es un día mágico y lleno de energía purificadora. Justo tres días después llega la festividad de San Juan, cuya simbología es la misma que la del solsticio.

En verano las horas de luz se alargan, oscurece más tarde. El tiempo invita a relajarse y a disfrutar aún más si cabe de la vida.

Me gustan los dos días por su simbología y energía, que los convierten en mágicos. Si cierro los ojos, revivo días de calor, saltando y jugando en las hogueras, días de risas, de olor a hierba recién cortada; y lo mejor de todo, alegría porque comenzaban las vacaciones de verano.

Ahora no salto ninguna hoguera, pero vivo al máximo la energía, la fuerza purificadora y de luz que tienen estos días.

Me gustan las cosas sencillas y fáciles de hacer. Dependiendo del tiempo del que disponga, suelo conectar con la energía del día de distinta manera, ya sea realizando un ritual, meditando, orando... Y otros, por qué no, los hago todos seguidos. Sólo es cuestión de proponérselo.

El enfoque que le voy a dar este año, es el de siempre, limpieza y celebración de la vida. Para ello, desde ya mismo, observo cómo es y está mi vida. Qué aspectos quiero eliminar o potenciar. Escribo dos listas, en una de ellas, pongo lo que no quiero en mi vida: disolver o eliminar situaciones, problemas, dificultades, etc.

En la otra, lo que deseo conseguir o trabajar: aspectos internos, logros personales, metas concretas, materiales, espirituales y evolutivas. Al principio, escribo mucho, pero según van pasando los días, voy puliendo las dos, hasta que queda lo más resumido posible, quedando muchas veces, sólo una palabra.

Ya sea el mismo día del solsticio o el de San Juan, intento encontrar un hueco para mi, para poder realizar una meditación, y llevar a cabo un pequeño ritual, cuyo poder reside en reforzar, anclar y comprometerme conmigo misma en lo que deseo trabajar.

Busco un momento del día apropiado en el que pueda realizarlo con tranquilidad. Comienzo pidiendo ayuda a la luz y al amor, a la energía más elevada, a todos los seres que me rodean y guían. Acto seguido, enciendo la vela. Ya tengo mi hoguera particular. Quemo en ella, la lista de lo que deseo eliminar de mi vida. La lista del trabajo a potenciar, intento tenerla a mano; y así, puedo recordar cuáles son mis prioridades y metas en los días en que todo parece un poco más difícil.

Al terminar, doy las gracias a la energía, al sol, al fuego, a todos los seres, al universo, a Dios por su presencia, acompañamiento, guía y protección.

Como lo espiritual no está reñido con la diversión, sino todo lo contrario, dependiendo del tamaño de la vela, se puede saltar sobre ella. En alguna ocasión, lo he hecho y lo he pasado muy bien. Es divertido y se disfruta mucho, siempre y cuando se haga con seguridad.

¿Os animáis a hacer vuestro propio ritual? ¿Cómo vais a celebrar el solsticio y el día de San Juan?


La imagen pertenece a un mandala mío.

viernes, 15 de mayo de 2015

Date tiempo

La vida es muchas veces una carrera de obstáculos, de barreras y trabas

Afortunadamente, también vivimos momentos de felicidad, de armonía y plenitud.

Es en momentos de crisis, rupturas, enfermedades, muertes de seres queridos, cuando sentimos que nuestro mundo entra en shock, todo se para y bloquea; incluso, podemos experimentar vértigo a todo lo que nos rodea, a lo cotidiano, que a su vez, lleva a vivir un gran vacío interior.
 
Por todo ello:

Date tiempo para sentir.
Date tiempo para pensar, reflexionar.
Date tiempo para ubicarte, encontrarte.
Date tiempo para vivir lo nuevo.
Date tiempo para estar en silencio.
Date tiempo para tener tu propio ritmo diario.
Date tiempo para integrar y asumir los nuevos cambios en tu vida.
Date tiempo para que las heridas sanen.
Date tiempo para llorar, gritar, expresar lo que hay en tu interior.

Date tiempo para mirarte en el espejo y ver quién eres.
Date tiempo para reencontrarte contigo mismo.
Date tiempo para olvidar.
Date tiempo para desapegarte del sufrimiento baldío, de la rabia, la ansiedad y la angustia.

Tómate tiempo para reír. Y si después lloras, no importa. 
No te juzgues, ni critiques.
Date tiempo cuando las cicatrices vuelven a doler sin previo aviso.
Perdónate, no te culpabilices. 
Date tiempo y actúa, ponte en marcha.

Da tiempo a los demás, no todos reaccionamos, integramos y evolucionamos de la misma manera.
Las comparaciones son odiosas y no aportan nada positivo.

Date tiempo para soñar.
Date tiempo para confiar y tener seguridad.
Date tiempo para crear.

Date tiempo para respirar.
Date tiempo para mimarte.
Date tiempo para amarte.
Date tiempo para cuidarte.
Date tiempo para ser tú.

Sólo tú, tienes la llave que abre la puerta que conduce a tu felicidad. No podemos elegir qué experiencias vamos a vivir; en cambio, podemos decidir cómo vivirlas. Somos los únicos responsables de nuestra vida.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

lunes, 13 de abril de 2015

¿Quién está al otro lado del espejo?

María del Mar, ha escrito al correo del blog, mecomunicacion@gmail.com y ha realizado unas preguntas. A continuación, podéis leerlo.

María del Mar: (...) Podrías o sabrías alguna cosa sobre los espejos? Qué pasa cuando te miras y sabes que es tu cara pero son otros ojos los que te miran?  Me ha pasado alguna vez y la última supuse quien era, sentí mucha emoción y no podía parar de llorar de alegría. (...).

Los espejos son lo que son, no hay truco, una superficie pulida que tiene la cualidad de reflejar lo que hay al otro lado. Es decir, por si mismos, no son puertas dimensionales, ni tampoco mágicos.

Sin embargo algo ocurre, como le pasó a María del Mar, ya que a veces vemos figuras o rostros. Entonces, ¿qué pasa? La respuesta es sencilla. Cuando estamos delante de un espejo, normalmente estamos ocupados realizando actividades como limpiarnos los dientes, lavándonos las manos, afeitándonos, dándonos crema, etc. La mente está trabajando, centrada y atenta a realizar estas tareas. De este modo, al estar distraída, favorece que la intuición comience a fluir. Lo que nos llevaría a entrar en contacto nuestro canal, pudiendo percibir figuras o rostros en el espejo que aparentemente no tienen nada que ver con nosotros.

Miramos en el espejo y aparece una cara diferente y desconocida. ¿Me he vuelto loca? ¿Quién es esa persona? De nuevo la respuesta es sencilla. Somos nosotros mismos, vemos caras que hemos ido teniendo en otras vidas. Esto es lo que le pasó a María del Mar, que al verse, supo, sintió y tuvo la certeza que era ella misma, aunque sus rasgos no coincidían con los actuales.

Esto significa que podemos ver a hombres, mujeres, niños. E incluso, podemos ver o tener flashes, ver secuencias o imágenes más largas, como si se tratara de una película. Podemos estar recibiendo información sobre otras vidas. Aunque aparentemente no entendamos nada, y nos parezca absurdo, existe un porqué. Tal vez, actualmente estamos reviviendo una situación similar a la que vivimos en una determinada vida, o estamos superando una fase que también vivimos en otra vida... Pueden haber muchas y distintas razones.

No os preocupéis si no comprendéis lo que sucede, si no tenemos acceso a toda la información que estamos recibiendo. Vamos a tomarlo con calma. Podéis pedir que os muestren lo que necesitáis saber de manera que os resulte más fácil de comprender, como por ejemplo a través de señales, de sueños, etc.

Lo mismo que ocurre al mirar a través de un espejo, puede pasar en cualquier superficie que refleje una imagen. 

Quiero felicitar a María del Mar por vivir y experimentar esta vivencia y además por reconocerse en la imagen del otro lado del espejo, algo que no suele ser fácil porque solemos asustarnos.

Si alguien quiere "jugar" a ver qué ve en el espejo, puede hacerlo de dos maneras distintas. La primera, aprovechad a mirar sin observar cuando estamos ocupados haciendo una tarea: limpieza, peinarnos, etc. La segunda, observad fijamente a nuestro reflejo del espejo. Mirad atentamente a vuestro yo, concentraros en ello. Las dos opciones son válidas, porque la mente está ocupada. No tengáis miedo y dejaros llevar. ¿Os animáis a reconoceros?


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

jueves, 12 de marzo de 2015

El amor y las vidas pasadas

Quiero compartir el comentario que escribió Siuking Rojas en la entrada, Recuerdos o retazos de alguna de mis vidas pasadas. Me parece muy interesante lo que describe. Y sin más, os dejo con él.  

Siuking Rojas, (...) Me ocurre algo bien particular: cuando conocí a mi actual novio, ambos experimentamos una atracción inmediata, como si nos conocieramos desde siempre. Un día, con el pasar de los años, le conté que hace años, cuando yo era pequeña, recordé quien fui en mi vida pasada (arriegándome a que me creyera loca, claro), le comenté que según mis visiones, fui una indígena chilena -Mapuche-, que corría ante la llegada de los invasores españoles. Recuerdo que llegaba a la orilla del mar, cerca de unas rocas, y fue donde escuché un par de balazos, mas no el dolor. Caía de cara al borde de la playa y el agua humedecía mi cara y pelo. Antes de dormirme, recuerdo las patas de un caballo blanco y las botas negras de un hombre sobre él.
Curiosamente mi novio me miró algo asustado y me cuenta que él recuerda algo parecido también de su vida pasada: se recuerda sobre un gran caballo blanco, con el peso de un arma sobre el hombro y su traje. Dice que se acerca a la playa, junto a las rocas, y que mira la tranquilidad del mar junto a las varias personas muertas en el borde de este. Dice que le llama la atención una mujer, ya muerta, con sus ojos abiertos mirando en su dirección. Dice que siempre la recuerda, con tristeza y melancolía, siempre la misma imagen, aquella mujer mirándolo.
¡¡Wow!! ¡Ambos sentimos escalofríos! ¿Es posible que esta conexión este dada de esta manera? Digo, somos como agua y fuego, completamente diferentes, y creo que siempre lo hemos sido, pero, ¿Es posible que dos personas se reencuentren en sus vidas? ¿Será un mal augurio?
Su descendencia es española, desde siempre. Y a eso de hace un año, con mi familia nos hemos enterado que somos descencientes directos de los Mapuches, siendo yo, la tercera generación. ¡¿Cómo es posible?! (...). 

¿Por qué me parece interesante? Podemos recordar partes de una o varias vidas que hemos vivido; lo complicado suele ser, encontrar a otra persona que tenga la misma vivencia o recuerdo del mismo hecho y que ambos coincidan.

La esencia que somos, es eterna. Podemos cambiar de cuerpo, en cada vida tenemos uno distinto, pero el alma que lo habita, es la misma. La información, el aprendizaje de lo que vivimos en cada una de ellas, queda almacenada, la guardamos y puede aparecer en otra vida distinta, ya sea como un recuerdo, un don, facilidad para aprender o desarrollar una habilidad, etc.

¿Por qué Siuking y su pareja recuerdan el mismo hecho, el mismo momento de una vida pasada? Lo más probable es que no sea la primera vez que se reencuentran a lo largo de sus vidas. Su lazo de unión es importante y "buscan" el encuentro para vivir o retomar sus vidas a partir del instante en el que lo dejaron. Una especie de punto y seguido dentro de la eternidad. La muerte les separó físicamente en aquella vida, pero en ésta se han vuelto a unirse, dándose así, la oportunidad de vivir su amor. 

Si dos personas han de reunirse para vivir una experiencia determinada en la vida, da igual que vivan a miles de kilómetros de distancia, tarde o temprano, acabarán por encontrarse. ¿Destino, plan del alma? Para mi, sin duda, se debe al plan del alma, a lo que el alma quiere y desea vivir en cada encarnación. Y el destino, son las circunstancias que ayudan a que se logre su propósito.

Cuando leí el comentario, recordé el libro Lazos de amor de Brian Weiss. Siuking, si lo lees, te darás cuenta de que no eres la única persona que ha experimentado una vivencia similar. 

Es una experiencia muy bonita el tener la oportunidad de recordar, sentir y tener la certeza de que la vida es eterna, de que el amor une y no desaparece. A lo largo de nuestras encarnaciones iremos encontrándonos con muchos seres con los que tuvimos contacto en otras vidas, aparentemente partiendo de cero en cuanto a los recuerdos, pero sintiendo que hay algo, lazos invisibles que nos unen para siempre.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

martes, 10 de febrero de 2015

Somos Amor: el despertar de la conciencia

Estamos en invierno, casi en la mitad del crudo y frío invierno. Estamos viviendo una etapa de transición, un cambio de ciclo, que lleva a un despertar mayor de conciencia. Todo ello requiere una preparación, que ya se inició hace unos cuantos años.

Como almas que somos, hemos venido a vivir este despertar, a saborear y ampliar la conciencia. Hemos elegido vivir estos acontecimientos, que suponen un aprendizaje personal y a la vez, la unión hace la fuerza, juntos, ayudamos a elevar la conciencia de la tierra.

El despertar de la conciencia supone ver y vivir la vida con un enfoque nuevo. Podría ser parecido a cuando nos ponen gafas graduadas, pasamos de tener una visión borrosa a poder ver con nitidez. Esto es aplicable a todos los aspectos de la vida, va desde el yo y llega al todo.

Iremos dándonos cuenta de ello, cada día, de una manera muy suave y sutil. Un día encontraremos la respuesta a un problema o un bloqueo que parecía imposible de ser solucionado,  y diremos, ¿cómo no lo había visto hasta ahora? si está clarísimo. 

Mientras vivimos este proceso, es necesario una introspección, mirar hacia dentro siendo espectadores de nosotros mismos, de manera objetiva, sin tomar partido. Si estamos atentos, podremos ir investigando, averiguando quiénes somos, hacia dónde vamos, dónde estamos y cuáles son nuestras metas. Como no siempre lo estamos, la vida ayuda facilitándonos tiempo, nos frena a través de enfermedades, bloqueos, rupturas, crisis, dolor. Podemos encontrar la salida, observando qué se esconde detrás de todo ello, qué debemos aprender, qué debemos solucionar. 

Es un trabajo individual. Podemos decidir no hacer nada, esperar, actuar, observar, investigar, trabajar. Todo es válido. Al serlo, no debemos compararnos con los demás. Cada uno vivirá las experiencias que deba, y experimentará lo que es necesario para su avance, crecimiento y despertar.

Podemos acompañar, podemos guiar y orientar, pero el trabajo es personal. Tenemos a nuestro alcance técnicas que puede ayudarnos a reencontrarnos con nosotros mismos. Podemos meditar, hacer yoga, trabajar con reiki u otra técnica energética, podemos pasear por la naturaleza, estar en silencio, etc.  

Fluyamos, vamos a dejarnos llevar por la vida, viviendo, experimentando, aprendiendo a ser nosotros, a ser yo, a conectar con la esencia de cada uno, donde reside el amor, donde está la luz y la fuerza para superar las adversidades y obstáculos. Vamos a amarnos, a reencontrarnos.

Vamos a recordarnos que somos plenos, que nos complementamos, que somos totalidad, que somos Amor.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

viernes, 9 de enero de 2015

Los niños: sueños, pesadillas y vidas pasadas

Ya hemos estrenado el año nuevo y acabamos de pasar Reyes, una fecha mágica, sobre todo, para los niños. En la entrada de hoy, vamos a hablar sobre ellos, los niños, sus sueños, miedos o recuerdos de vidas pasadas.
  
María Fernanda, escribió un comentario en la entrada, Cómo distinguir un sueño de un encuentro astral con los seres queridos ya fallecidos. En él, deja clara su preocupación por lo que cuenta su hija de cuatro años.

He pensado que la cuestión que plantea es interesante, y puede ayudar a otras personas que estén viviendo situaciones parecidas.

María Fernanda: (...) Quisiera que me ayudarás con algo que me ha sucedido. Tengo una niña de 4 años de edad, que se despertó llorando por un sueño que tuvo. Lo que ella me comenta es lo siguiente: que estaba con sus compañeras de ballet en un cuarto que era como un hueco y que había también un loco, pero que las puertas de ese hueco se fueron cerrando y las aplastaron a todas y ahí se fueron al cielo. Ella me dice que estaba muy triste (incluso cuando lo cuenta se pone a llorar) porque ella se fue al cielo, donde estaba también su abuela, su tia y su papa (todos están vivos y vivimos juntos) pero que ella lloraba mucho porque yo me había quedado totalmente sola con su hermana (2 meses de nacida) en la casa. Quisiera una orientación del significado de este sueño, ya que cada vez que se acuerda llora y llora. Dice que no se quiere ir al cielo y dejarme sola. Ella realmente no sabe bien sobre la muerte, ya que se lo hemos explicado poco porque apenas cumplió los 4 años y tampoco ha muerto ningún familiar con lo pueda asociar.

¿Que podemos hacer cuando un niño cuenta algo parecido a lo que le ha pasado a la hija de María Fernanda o da información sobre situaciones que en teoría debe desconocer? Para nosotros, los adultos, puede resultar chocante, extraño lo que sucede y es complicado saber cómo enfocar la situación.  

En el caso de la hija de María Fernanda, y al igual que sucede a otros, cuando hay angustia y miedo, lo primero, es calmar y tranquilizar al niño. Que sienta que está seguro y arropado.

Una vez que el niño esté tranquilo, no tiene que ser al momento, de la manera más sencilla y natural, le haremos la siguiente pregunta: ¿qué eras cuando eras mayor?. Podemos realizar más preguntas como ¿dónde vivías cuando eras mayor?, ¿qué éramos cuando eras mayor?. Las que sintamos y creamos que puedan ayudar a entender lo sucedido. 

La clave está en, cuando eras mayor. Los niños hasta aproximadamente los siete años, están más abiertos, más conscientes y tienen más recuerdos de otras vidas. Es posible que nos digan, que no se acuerdan o que nos respondan que cuidaba de nosotros, era bombero, etc. Debemos vivirlo con naturalidad, porque para ellos lo es.

Volviendo a la niña de María Fernanda, lo primero sería intentar averiguar si realmente ha tenido un mal sueño, una pesadilla, motivada por algún comentario que ha oído, una película que ha visto; o se trata de un recuerdo de otra vida.

Para ello podríamos preguntarle: qué era de mayor, si le gustaba bailar, cómo y quiénes eran sus amigas del ballet. Según la información que recibamos, podemos seguir preguntándole hasta tener una idea de lo ocurrido. Es importante no tener prisa, hacerlo con naturalidad y dándole confianza. Es posible, que nos vayamos enterando por fases. Un día contará un poquito, otro día otro poco, etc.

En el caso de que fuera el recuerdo de una vida pasada, puede estar describiendo el derrumbe de una habitación y su muerte por aplastamiento, y a los seres con los que se encontró tras su muerte. Y si fuera una pesadilla, puede que haya visto el derrumbe de un edificio en una película, dibujos animados, telediario, etc. y esté expresando su miedo a morir y a los seres a los que va a echar de menos.

También podría tratarse de una mezcla de ambas, de miedos reales y de recuerdos de una vida pasada. Un hecho ha impactado en ella y ha expresado su temor a la muerte, y a la vez, cuenta qué seres viajan con ella a lo largo de varias vidas.

En este mundo de lo sutil, debemos ser realistas, los más imparciales posible, y permanecer abiertos a fluir con el corazón, dejando la mente en un segundo plano, pues ella es la que ordenerá toda la información que recibiremos. Reconozco que no suele ser fácil.

Cuando hay niños y cuentan historias que escapan a toda lógica, podemos pensar que tienen una imaginación desbordante, y en muchos casos, así es. En cambio, en otros, si tenemos el corazón abierto, si sabemos escuchar sin juzgar, podemos llegar a descubrir qué lazos nos unen a nivel de alma; reconociendo que a pesar de que morimos, volvemos a reencontrarnos, no sólo tras la muerte, si no también, en otras encarnaciones, en otras vidas.


La imagen está sacada de internet y desconozco quién es su autor.