jueves, 8 de septiembre de 2011

Reflexionando sobre la vida y la muerte

La vida y la muerte van juntas de la mano. No existe una sin la otra. Forma parte de un proceso natural. Nacemos, crecemos y al cabo de una vida más o menos larga, morimos. 

Si nos fijamos en la naturaleza nos parece normal este proceso. Vemos nacer a las flores, a los árboles, a las plantas, y después desaparecen. Lo mismo pasa con los animales. Lo vemos a diario, y no nos resulta extraño, casi ni nos fijamos en ello.

En cambio, cuando la muerte nos toca de cerca, las cosas cambian; y es lógico que sea así, pues entran en juego, los sentimientos, las emociones, los pensamientos, las vivencias, los recuerdos, los lazos que unen, etc.

En nuestra vida estamos acostumbrados a vivir tránsitos, etapas y cambios, que suponen pérdidas y algunas de ellas traen consigo, dolor, pena. Cambiamos de pareja, de trabajo, de ciudad, de casa. Podemos romper una relación y aunque se pase mal, sabemos que el tiempo lo cura toda, existe un futuro, una esperanza de encontrar nuevas oportunidades, nuevas personas que nos ofrecerán la posibilidad de volver a amar. Lo mismo podemos aplicar a un trabajo, amistades, etc. Podríamos hablar del apego y desapego, de lo que nos ata y de lo que nos libera. Pero con la muerte, parece que todo acaba, no hay futuro; hay fin, todo deja de existir, se para.

La muerte no deja de ser una fase, una pérdida que trae consigo la posibilidad de una nueva etapa. Somos energía y como tal, no desaparecemos, nos transformamos. Muchos de vosotros me diréis, no creo en ello, tras la muerte no existe nada, sólo está el vacío. Lo respeto, pero no opino de la misma manera.

Al morir, dejamos nuestro cuerpo, nuestra carcasa o caparazón que ha posibilitado al alma estar en la tierra y vivir muchas de las experiencias que ha venido a aprender. Una vez fallecidos, el alma, abandona su cuerpo, pero nuestro espíritu sigue vivo, sigue pensando y en determinados momentos también siente.

Hace casi un año, recuerdo que durante el responso del hermano de una amiga mía que acababa de fallecer, el sacerdote, tocando el ataúd, decía , muy enérgicamente, en esta caja no está Felipe. El que aquí está no es él, sólo es su cuerpo. Felipe nos está mirando desde otro lado, desde otro mundo. Nos está viendo ahora, a todos nosotros y ya no siente dolor, ni tristeza. Ahora está bien. Me asombró su manera de hablar, estábamos totalmente de acuerdo en la idea de la muerte y de la vida.

Me acuerdo que pensé, que no era habitual escuchar a un sacerdote hablar con tanta claridad de lo que ocurría. No digo que no haya sacerdotes como áquel, sino que hasta ese momento no me había encontrado ninguno con él.

Al morir, abandonamos nuestro cuerpo y ese es un tránsito muy importante que hemos de vivir y pasar todos algún día. Dejamos atrás lo físico para volver a casa, para volver a reencontrarnos con nuestro yo, con nuestra familia de almas, para estar de nuevo junto a la Fuente Divina de todo Amor Incondicional, que algunos llaman Dios, Energía, Amor, Cosmos. Volvemos a casa, al Amor, viviendo en espíritu, siendo energía y desde ese plano u otro al que decidamos ir, ya tendremos tiempo de pensar si queremos o no regresar de nuevo a vivir una nueva vida en la Tierra, o pasar un tiempo ayudando a nuestro seres queridos a superar su dolor por nuestra partida, etc.

Pensar en la muerte asusta, aterra, pero nadie escapa de ella. Hay quienes creen que pensar en ella, la atrae. No es cierto, nos encontraremos con la muerte, sólo cuando llegue nuestro momento, ni antes, ni después. Mientas llega, podemos prepararnos viviendo plenamente, disfrutando al máximo lo que hacemos. Cuánto más plena y llena sea nuestra existencia, mejor viviremos y entenderemos que nuestra partida forma parte de este maravilloso proceso de aprendizaje, llamado vida.


La foto es de un cuadro mio que se llama Dos Mundos.

18 comentarios:

Carmen Rosa dijo...

Hola MARÍA EUGENIA
Escribes sobre un tema muy interesante y que muchas veces no nos atrevemos a tocar,pero que es necesario entender porque el mundo espiritual existe y no lo podemos negar sólo porque no sea visible ante nuestros ojos.
Te felicito por el nuevo blog y te deseo mucho éxito.
Un beso

Maria Eugenia dijo...

Hola Carmen Rosa

Muchas gracias por tus palabras y deseos. Mi idea es la que comentas, de hacer accesible o en parte, un mundo al que nos da miedo acercarnos y es bastante desconocido.

Espero poder conseguirlo, aunque sea un poquito ;).

Besotes.

luzysolyluna dijo...

Hola Eugenia. Interesante el Tema. Te animo a seguir escribiendo, es un tema del que hay que hablar y mucho.
Bikiños mil

ana dijo...

Todo lo que haces está lleno de la maravillosa persona que eres. Te felicito con el corazón,
un fuerte abrazo
anamaría

Olga i Carles dijo...

La vida y la muerte solo son transitorias.
Lo importante es saberlas vivir con elegancia.



Un abrazo.

Jabo dijo...

Al morir, abandonamos nuestro cuerpo y ese es un tránsito muy importante que hemos de vivir y pasar todos algún día....
Esta frase es clave-para mi- para que nos concienciemos de que todos, antes o después recorreremos ese camino.
Abrazo. Jabo

Maria Eugenia dijo...

Hola Ana María

Mil gracias, preciosa. Gracias por pasarte por aquí y dejar tu opinión y una vez más, me sacas los colores.

Besotes.

Maria Eugenia dijo...

Hola Olga

En eso estamos. Ojalá podemos conseguirlo, sería maravilloso.

Besotes.

Maria Eugenia dijo...

Hola Jabo

No podemos escapar de este hecho. En nuestras manos está cómo afrontarlo y vivirlo. Con ello ganaremos bienestar y calidad de vida y muerte. En ello estamos ;).

Besotes.

Maria Eugenia dijo...

Hola Luzy

Perdona, te había saltado.

Es un tema al que se le tiene mucho miedo, pero es algo por lo que vamos a pasar y mejor estar preparados y saber que podemos vivirlo de una manera menos traumática y dolorosa de lo que creemos.

Intentaré aportar mi granito de arena.

Gracias por tus palabras de ánimo.

Besotes.

Luján Fraix dijo...

HOLA QUERIDA AMIGA
PRIMERO GRACIAS POR TU SALUDO DE CUMPLEAÑOS, LO VALORO MUCHO, ME HE EMOCIONADO HASTA LAS LÁGRIMAS, ES QUE SOY SENSIBLE.

BESITOS MILES.

PD LA MUERTE ES ALGO QUE YO NO ACEPTO PORQUE TRANSFORMA LA VIDA DE QUIEN SE QUEDA Y SE LLEVA A ALGUIEN QUE DESEA CON TODO EL CORAZÓN AMARRARSE A ESTA TIERRA. YO LO HE VIVIDO ASÍ CON MI MAMÁ QUE NO SE ENTREGABA Y QUE, A PESAR DE SER CREYENTE, NO DESEABA MORIR.

DESDE ESE DIA SIENTO PIEDAD MÁS POR EL QUE SE VA QUE POR LOS QUE QUEDAN...

OJALÁ PUDIERA CREER ASÍ, CREO QUE YA TE CONTÉ QUE ME GUSTARÍA RECIBIR UNA SEÑAL. A VECES, SIENTO QUE ESTÁ...

CARIÑOS

Maria Eugenia dijo...

Hola Luján

Por lo menos llegue a tiempo. :D

Seguro que tu madre estará muy cerca de ti y más por lo que comentas. Posiblemente, querrá decirte que está bien. ¿Has soñado con ella alguna vez?

Porque no hablas con ella antes de dormirte. Dile que deseas saber como está, que le echas de menos o lo que desees saber. Tal vez recibas la prueba antes de lo que piensas.

Besotes.

MARI C dijo...

Hola María Eugenia.
A mi el hecho de pensar en la muerte me dan taquicardias. Es algo que me agobia.
Siempre he pensado que el final que teníamos era muy feo y que era imposible que una vez llegado nuestro final acabara asi, en un se apagó la luz. En el fondo quiero pensar que hay algo más y que el día que se me apague la luz, volverá a ver a mis seres queridos.

Maria Eugenia dijo...

Hola Mari C

No es bueno tener taquicardia por ningún motivo. ;).

Tenemos mucho miedo a la muerte, porque aunque hemos pasado por ello muchas veces, no nos acordamos qué sucede.

Desde luego, no tengo ninguna duda, que la muerte no es el final, sino el comienzo de otra vida llena de paz, alegría y amor. Y por supuesto, volveremos a ver y a estar con nuestros seres queridos.

Besotes.

Amelia dijo...

Me acabo de leer todas las entradas de tu blog. Qué interesante María Eugenia. Ahora mismo voy a hacerme seguidora porque me da mucha paz y serenidad toda tu información.

Yo pienso que todo tiene su explicación, hay veces que la muerte sobreviene a corta edad y la tachamos de crueldad. Necesito pensar que todo tiene su porqué y su finalidad. Me niego en rotundo a que todo desaparezca cuando aparezca la muerte.

Yo soy madre de dos hijas pequeñas y mis padres aún se encuentran con nosotros y me da mucho miedo pensar que un día no los tendré a mi lado, y leyendo tus entradas me das tranquilidad pq. de otra forma estarán conmigo.

He de confesarte que tienes muchísima razó, a veces nos enfadamos por tonterías y pasamos los días contrariados y con tu enfoque lo veo una pérdida de tiempo puesto que estamos en la vida y debemos saborearla al máximo, estar plenos y dejarnos de conflictos vanos.
Un beso y gracias por este blog. Amelia.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola Amelia

Encantada de conocerte. Me alegro que te guste el blog. No podemos escapar de la muerte, pero si prepararnos para afrontarla y eso conlleva, vivir la vida plenamente.

Gracias por tus palabras, son muy bonitas.

Besotes.

Natalia Betes dijo...

HOLA QUERÍA HACERTE UNA PREGUNTA QUE SIGNIFICA ENCONTRAR CENIZAS EN EL ATAÚD DE MI HERMANITO FALLECIDO YA HACE 11 AÑOS EL MURIÓ CUANDO TENÍA 3 DÍAS ESTOY ASUSTADA POR FAVOR AYUDA

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola Natalia,

Lo más lógico es pensar que el ataúd no estaba limpio o había sido utilizado por otra persona antes.

Besotes.