domingo, 15 de julio de 2012

El tránsito de los seres queridos y la muerte inesperada

Elena, pidió que hablara del tránsito que realizan los seres que parten de manera inmediata y repentina, en las que no hay tiempo para realizar el proceso de manera consciente o cuando no hemos tenido cierto tiempo para asumir nuestra muerte.

A lo largo de mi experiencia, al menos hasta ahora, no he encontrado ninguna diferencia a la hora de hacer el tránsito en un ser que ha partido tras una larga enfermedad o haya muerto de manera súbita. Es cierto, que cuanto mejor y más preparados estemos para asumir nuestra muerte, el tránsito será mucho más fácil. Pero eso no significa, que si muero ahora mismo, esté vagando o me encuentre perdida sin saber qué ha pasado.

Tanto al nacer como al morir, lo hacemos acompañados por guías, que nos acompañan en el proceso; seres que en el caso de la muerte, algunos de ellos nos han precedido en su marcha. Muchas veces, antes de morir, algunos seres suelen decir que han visto a sus padres, tíos, hermanos o amigos que han muerto hace tiempo. Nunca estamos solos en el momento de la muerte. Nos ayudan a realizar el tránsito.

En ocasiones, hay seres que deciden quedarse porque sienten que no han tenido tiempo de solucionar un determinado problema o situaciones que consideran que permanecen pendientes. Estos temas, si pueden hacer que nuestra partida a la luz se demore. De nuevo, no habrá diferencias entre una muerte esperada o una inmediata.

Recuerdo dos casos, dos comunicaciones, dos muertes diferentes, y con un denominador común, murieron por problemas cardíacos y repentinos. El primer caso, le llamaremos Carlos, es un hombre joven que está de vacaciones en el extranjero. Es un viaje planificado con antelación, muy deseado por el lugar al que van. Al amanecer Carlos, no se levanta, y sus compañeros deciden ir a ver qué ocurre. Carlos, ha sufrido un infarto y su corazón se ha parado.

La muerte ha ocurrido lejos, los amigos se hacen cargo del cuerpo y la familia lo recibe sin saber muy bien qué ha pasado, ni qué ha ocurrido y en estado de shock. Miles de preguntas sin responder, que a veces dificultan la aceptación de su muerte.

En cambio, Carlos, ha asumido su muerte sin problemas y ha decido ser guía de niños que están a punto de morir, ayudándoles a realizar el tránsito. Al mismo tiempo, lleva alegría a su familia, quita importancia al hecho de su muerte, y cuando se le pregunta qué le ocurrió, siempre dice lo mismo, la aorta se rompió. No sufrí, fue rápido y estuve acompañado en todo momento.

El otro caso que recuerdo, tiene como protagonistas a Miguel y su hermano Javier. Miguel y Javier iban a pasar un fin de semana a París con sus respectivas parejas. Javier había quedado en ir a buscar a Miguel y su mujer para ir todos juntos al aeropuerto. Complicaciones de última hora lo impidieron y cada uno de ellos fue por su cuenta. Ante la tardanza de Miguel y viendo que perdían el avión, le llamaron por teléfono. Miguel había fallecido hacía un rato debido a un infarto. Javier se sentía culpable por no haber podido estar junto a su hermano; inclusive, consideraba que su hermano había muerto por su culpa. 

Me impactó cómo Miguel pedía perdón a su hermano por haber muerto. Para él carecía de importancia el hecho de morir de manera repentina. Lo único que quería era que su hermano no sufriera, puesto que nada hubiera podido hacer aunque hubiera estado allí mismo. Le pedía que recordara el informe del forense.

También comentó que no importaban las últimas palabras que se habían dicho, que para él era más importante el amor que había entre ellos a una pequeña tontería de último momento. En ese momento, Javier, suspiró muy profundamente y comentó que además de no haber estado con su hermano, habían discutido la noche anterior y se habían dicho cosas que no sentía pero ya no había tiempo de rectificarlas y hablarlas.

Miguel, consoló a su hermano, le volvió a insistir que no había nada que perdonar, que sabía el gran amor que había entre ellos, y que una discusión o unas palabras dichas en un momento, no tenían importancia. Lo único que quería es que estuviera tranquilo, libre de culpa y le pedía que disfrutara de la vida.

Javier quería saber si su hermano había sufrido durante su muerte y tránsito. Miguel respondió que había estado acompañado por dos familiares, y que había sido muy fácil, pues había visto su cuerpo mientras intentaban reanimarlo sabiendo que ya estaba muerto. 

Estos dos casos no son los únicos en los que he transmitido mensajes de seres que han muerto repentinamente. Los seres queridos que han partido lo hacen generalmente sin sufrir, y siendo conscientes de su nueva situación. Somos los que nos quedamos, los que tenemos más problemas; por la dificultad para asumir su ausencia repentina. El dolor que nos produce, muchas veces deriva en problemas para superar el duelo, pues no queremos aceptar que se han marchado "dejándonos sólos".

Ellos están bien, cuentan con seres de luz a su lado que les guían en el tránsito y hacen que todo el proceso sea fluido y comprensible.


La imagen de está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

49 comentarios:

ion-laos dijo...

Los seres humanos somos muy raros, preferimos ver sufrir a un ser querido aunque sepamos que va a partir, porque ese tiempo es el que todavía estamos junto a él y no nos sentimos solos, y no lo aprovechamos para ir haciéndonos a la idea. Y si la marcha es ràpida, somos egoístas y que solos nos hemos quedado de repente, y como consuelo, nos decimos, bueno, no sufrió.

Con todo lo que estoy aprendiendo contigo, espero que llegado el momento sepa reaccionar todo lo bien que pueda en esa circunstancia.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Ion

Creo que tienes mucha razón en lo que comentas. Queremos atar a nuestros seres queridos con nosotros, y en el fondo es egoismo y mucho apego.

Me uno a tu deseo y lo hago mío.

Besotes.

Merche dijo...

Gracias, Maria Eugenia. Yo también te agradezco, como Elena, que insistas en este tema. Resulta de gran alivio saber que nuestros seres queridos están bien, que la forma de morir no importa, ni tampoco el hecho de que nos hayamos podido despedir o no. Y, sobre todo, que tampoco importa lo que nos dijimos (o dejamos de decirnos) antes de la partida. Que ellos no quieren que suframos, que quieren vernos felices. Que ellos sonríen cuando sonreímos, ríen cuando reímos y se alegran cuando nos alegramos. Disfrutan cuando disfrutamos de la vida. Porque son todo amor (más que antes) y eso es lo que quieren transmitirnos.

Gracias.
Merche

Norma dijo...

Qué gran misterio la muerte María Eugenia. Creo qque hay otra vida luego de la muerte, que los seres de luz que mencionas existen, pues ya existen seres de luz en la tierra. Me encantó tu publicación, gracias.

Elena dijo...

Hola María Eugenia,

Infinitas gracias, de corazón por haberte ocupado de mi pedido y tan rápido... Me haces bien... Es bonito saber que nuestro ser querido está rodeado de luz y que, a pesar de lo repentino y solitario de su partida, en su tránsito a la luz estuvo acompañado de sus seres queridos que lo precedieron y de sus guías...
Me torturaba pensar que se hubiese dado cuenta y no hubiese querido irse porque amaba la vida y tenía enormes ganas de vivir... Ojalá que no haya sido así...
Y si, el dolor que queda en nosotros es el de la ausencia, la falta de su amor, pero ese es un prolema nuestro... Ellos están bien, en la luz...
Gracias nuevamente, un beso enorme

Elena

Gema dijo...

Contigo estamos aprendiendo continuamente sobre este maravilloso mundo.

Muchas gracias por compartir estas experiencias la verdad es que visto así todo parece mucho más facil.

Bsitos guapa!!

susana dijo...

Me alegro de saber que da lo mismo morir repentinamente. Lo malo es para los que se quedan. un beso.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Merche

Es tal y como has dicho. No puedo añadir nada más, salvo que me ha encantado.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Norma

Me alegro que te haya gustado. Los seres de luz están en todos los lados, planos y dimensiones. Todos somos luz y amor, aunque la mayor parte del tiempo se nos olvida.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Elena

Me alegro que te haya gustado la entrada.

Normalmente, los seres que aman la vida, siguen haciéndolo después de su muerte, pero desde el otro lado. El amor a la vida es infinito, pero eso no significa que a su muerte sufran, es todo lo contrario, disfrutan de ella desde donde están.

Somos nosotros, los que nos quedamos aquí, quienes percibimos su realidad como si se tratara de la nuestra. Es lógico que lo hagamos así, pero es mucho más fácil para ellos.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Gema

También aprendo todos los días. Con cada canalización o comunicación con los seres queridos, aprendo algo diferente, un matiz, una tranquilidad, un aspecto distinto.

Espero que poco a poco podamos ir perdiendo algo del miedo que tenemos a la muerte. ;).

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Susana

Siempre es peor para los que se quedan, sea o no una muerte repentina. Ellos disfrutan del amor y a nosotros nos cuesta entender que ellos estén bien y felices sin nosotros al lado. Pero están, aunque a veces no podamos sentirles.

Besotes.

Remei dijo...

Siempre he pensado que la muerte no es un paso a otro plano que se realiza de manera traumática...eso lo asumo, lo entiendo y quizás hasta veo que es agradable saber que algo "allá" nos espera...hacer cosas por los demás por ejemplo...
Pero últimamente no se me va de la cabeza lo que pasará con los que me aman cuando yo me vaya...es un tema que me angustia...no puedo soportar la idea de que alguien llore mi pérdida, verlo sufrir...saberlo...

Una vez le dije a mi marido que prefería ver su muerte antes que el viera la mía...no es cuestión de egoísmo...es que dejarlo solo sabiendo que va a estar triste me entristece a mi mucho...
Preferiría sufrir yo su pérdida...
Cielo, gracias por tus blogs...eres un encanto amiga.
Besos.

campoazul dijo...

Pues menos mal que no hay diferencia en el transito tanto si se asimila la muerte o no, porque yo apenas asimilo la muerte de los demás mucho menos voy a asimilar la mía ¡seguro! ni con un curso intensivo en lo que me queda de vida.

Besitos.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Remei

Llevo un tiempo dándole vueltas a lo que comentas.

Pero es que los que se van, están mucho mejor que nosotros. No sienten ese apego, ni dolor. Y aunque sientan que deben partir, las emociones se viven de manera distinta a las nuestras. Es mucho más fácil para ellos que para nosotros.

Gracias a ti por tus bonitas palabras.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Campoazul

Jjajaaja, me encanta la actitud tan positiva que tienes, jaajajajaja.

Es distinto que te saquen una muela a ti o la dos demás. El hecho en sí es el mismo, pero se vive de manera distinta. Salvando las distancias, es algo parecido. Es que no se me ha ocurrido otro ejemplo, perdón.

De todos modos, mientras estamos vivos podemos prepararnos para vivir el momento de la muerte, al menos para ir preparándonos, cómo queremos hacer las cosas, despedirnos, etc.

El prepararnos para ella no significa que estemos llamándole. ;).

Besotes.

campoazul dijo...

No sé no me fio, prefiero no arriesgar... :)

Más besitos.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Campoazul

Jjaajaj, me parece muy bien. :D.

Besotes.

Diazul dijo...

Pues creo que hay que creer firmemente en esto..en que hay seres llenos de luz que nos ayudarán en ese transito de una vida a otra.. sé de personas que hasta el último instante de su vida ser aferran a ella.. o sea, no quieren irse y pues es bueno saber que alla hay gente que nos va a tranquilizar y apoyar.

Besitos.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Diazul

Cada cual es libre de creer o no en lo que quiera o necesite. ;).

Es cierto que hay seres que nos guían y acompañan en nuestros tránsitos a lo largo de la vida y la muerte, pues ésta no deja de ser un proceso que forma de esta vida.

Besotes.

antonietta valentina bustamante dijo...

Hola M. Eugenia. Mi padre murió hace dos años, ante anoche soño con él y me ha conmocionado mucho el sueño, me gustaría hablar contigo al respecto. Un abrazo

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Antonietta

Si quieres hablar conmigo en privado puedes hacerlo a través del correo electrónico. Está puesto en el blog, pero por si no lo ves es mecomunicacion@gmail.com

Besotes.

Irhati dijo...

Hola M.Eugenia,
No sabes con que atención leo estos mensajes tuyos, me impresionan grandemente. Yo sigo superando mis miedos y cierro los ojos para no ver, pero no puedo evitar sentirlos. Les hago muchas preguntas pero siguen sin cuadrarme muchas cosas.
Tu sigue esparciendo esa luz natural que nos hace tanto bien.
Muchas gracias, y un beso muy grande preciosa.

Irhati dijo...

Hola M.Eugenia,
No sabes con que atención leo estos mensajes tuyos, me impresionan grandemente. Yo sigo superando mis miedos y cierro los ojos para no ver, pero no puedo evitar sentirlos. Les hago muchas preguntas pero siguen sin cuadrarme muchas cosas.
Tu sigue esparciendo esa luz natural que nos hace tanto bien.
Muchas gracias, y un beso muy grande preciosa.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Irhati

No se qué es exactamente lo que no te cuadra. Si está en mi mano, aportar algo de luz o de ayuda, dímelo.

Todos los miedos son difíciles de superar, ya sea ante la muerte o ante cualquier otro tema, pero con el paso del tiempo también podemos con ellos. Al menos esa es mi esperanza, con mis miedos ;).

Besotes.

A Borbotones dijo...

Hola

Vengo del blog de A Dolce Voce, Suavemente y me ha gustado lo que explicas aquí, aunque me da cierto respeto.

Saludos.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Borbotones

Entiendo que el tema de la muerte y de la vida, da respeto o cierto miedo a las personas. Espero que te quedes el tiempo que desees. :D.

Besotes.

Merche dijo...

Según cuentan (los que saben de estas cosas los que "hablan" con los espíritus), no nos vamos, sino que "volvemos a casa"... al lugar de donde todos provenimos. Un lugar (según cuentan también) maravilloso: lleno de sosiego, paz, amor... luz y colores maravillosos, música celestial... Donde todos estaríamos desesosos de volver, de no ser porque al venir a este mundo olvidamos completamente nuestro origen. Pero al que solo podemos volver con los "deberes hechos" (las pruebas que hemos venido a superar para nuestro mejoramiento). De ahí que nos "resistamos" a partir (morir). Porque nuestra alma sabe que aún le queda tarea por hacer. Una vez completado el "cuaderno del alumno" (con todos los "ejercicios" hechos), estamos listos para volver (a nuestro auténtico hogar), donde nos reciben y nos esperan todos nuestros seres queridos.
Deberíamos alegranos por los que nos han precedido en el viaje de retorno, porque eso significa que ellos ya han cumplido (con su tarea aquí). Y lo único que debería preocuparnos es hacer lo mismo nosotros: cumplir con nuestro cometido (el que sea), para volver, allí, con la conciencia tranquila de no haber desaprovechado nuestra estancia aquí.

Un abrazo.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Merche

Tras leerte me he sentido un poco como chamán. ;).

No se si todos los médiums cuentan lo mismo; lógicamente si deberíamos coincidir en lo básico. Otra cosa distinta son los testimonios, puesto que siendo parecidos cada ser aporta su historia personal.

Estoy de acuerdo contigo en que deberíamos alegrarnos por los que se han ido, pero eso no quita para que notemos su ausencia y dolor.

Todos cumplimos con la tarea, aunque no sabemos cuántas vidas nos llevará conseguirlo ;); a veces en una lo hemos realizado y otras, en cambio, ni en diez...

Es muy interesante tu comentario y entiendo tu mirada, y estoy de acuerdo con ella :D.

Besotes.

Merche dijo...

Sabes de mi pena y dolor por la pérdida de la persona a la que más quería en este mundo. Precisamente intento ver el lado bueno de esa partida, que tanto me ha costado superar. Y gracias a gente como tú (que ven y pueden hablar con nuestros seres queridos) voy consiguiendo sobreponerme. Es de gran alivio saber que todo tiene una razón de ser: la vida... y la muerte. Que partir no es el fin. Ni para ellos ni para nosotros (los que nos quedamos). Y, sobre todo, que volveremos a reunirnos. Créeme, eso me está ayudando (y mucho) a ir cerrando mi herida. Y a volver a reír. Jamás me alegraré de haberle perdido (en esta vida), pero ahora sé que volveré a verle... algún día, en algún lugar. Y aunque mis lágrimas (ahora mismo estoy llorando) pueden hacer pensar lo contrario, no puedo más que alegrarme. Puede que siga sintiendo pena y tristeza (a ratos, a veces), pero ya no desesperación.

Gracias por haber contribuido a ello.

Un abrazo.
Merche

MARYCARMEN dijo...

MA. EUGENIA : HOLA ,BONITA ENTRADA,Y SI ,LOS QUE NOS QUEDAMOS EN ESTE MUNDO SUFRIMOS LA AUSENCIA FISICA DE LA PERSONA AMADA, PERO RECORDAR ES VIVIR ,AMINORANDO NUESTRA PENA CON LOS RECUERDOS VIVIDOS,ES LO QUE ESTOY HACIENDO, UN PALIATIVO PARA NUESTRO SUFRIMIENTO ES PENSAR QUE ALLA NOS ESPERAN.BENDITA LUZ QUE IRRADIAS EN TU BLOG,UN BESO.SALUDOS!

Claudio dijo...

Hola Maria Eugenia, excelente la entrada y muy interesante como siempre.
Mi hijo Martín murio muy repentinamente en un accidente, lo atropello un tren que el nunca vio ni escuchó, obviamente fallecio al instante. el accidente fue a las 9 de la mañana y nosostros nos enteramos 10 horas mas tarde.
Varios días después un amigo de Martín con un don parecido al tuyo, el cual el rechaza y no quiere tener, me conto que al la hora exacta del accidente el estaba durmiendo y lo desperto la presencia de Martin diciendole cosas como, estoy confundido, no se que me pasa le hablo a la gente y no me responde, "quiero fumar por favor consigueme un cigarrillo". leyendo algunos libros pude interpretar que a esto le llaman "la crisis de la muerte"
Mi gran duda es la duración de esta crisis, hoy a siete meses de su muerte, no tengo certeza si el encontro la luz, su camino o esta crisis puede durar mucho tiempo. ademas del dolor por su ausencia, no puedo dejar de pensar en esta situación, quisiera tener la certeza que el esta bien y feliz y que esa crisis haya sido momentanea.
Como siempre muchas gracias por tu aporte.
Un beso grande
Claudio

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Merche

Se que lo que has escrito es desde el corazón. Es precioso, es sincero y siento tus lágrimas.

Como bien dices, la pérdida física, la ausencia, se nota y duele; casi si puede tocar con los dedos de la mano. La sensación de que está bien, está en el corazón y deja una huella profunda de paz, siempre y cuando "nos" lo permitimos.

Me ha encantado lo que has escrito. Y una vez más, eres tú quién da los pasos; luego, es tuyo el mérito. Los demás te apoyamos, pero eres tú quién recorres el camino. :D.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Mary Carmen

Cada uno sobrelleva o lleva la pena de manera distinta. Es bueno recordar pero no quedarse anclado en el pasado.

Me alegro que tu pena vaya mejorando, el recuerdo de su vida será permanente.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Claudio

Lamento mucho la pérdida de Martin. Tuvo que ser realmente duro.

No todos los seres pasan por lo que llamas "crisis de la muerte". Y la duración de la misma es variable en función de que el ser decida o no ir a la luz. En esos casos, lo mejor es enviarles luz y amor, energía positiva, rezarles y decirles desde el corazón que están muertos, que vayan a la luz, que aunque nos duela su ausencia estará mejor allí.

Para saber cómo está tendría que conectar con él y eso lo suelo hacer en consulta.

De todos modos, la sensación que tengo es que está bien. Pero si tienes dudas, mándale luz. Eso siempre le vendrá fantásticamente.

Besotes.

Mabel dijo...

Hola María Eugenia, con que simpleza nos explicas ésto.Cuantos temores tiene uno y creo que se produce por falta de conocimiento, me encanta que nos hables de esto, lo haces de una forma que trasmite mucha paz. Se de muchas historias de aquellos que parten y minutos antes hablan y nombran a personas como si estuvieran fisicamente presente y son seres queridos que ya se han ido. Son minutos donde pareciera que la persona mejora de su mal, lo que se dice la mejoría de la muerte y despues de minutos o horas fallece.
Besos amiga

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Mabel

Muchas gracias por tu comentario y tus palabras :D.

Es cierto lo que comentas, y la mejoría que experimentan las personas que perciben a sus seres queridos antes de morir, hablan de la muerte con tranquilidad y paz.

Besotes.

Claudia y Nestor dijo...

Hola! una pregunta no sé exactamente lo que pasó , si fue una intoxicacion alcoholica acompañada de un infarto o no lo sé realmente pero él al morir se pudo dar cuenta de lo que estaba pasando?

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Claudia y Néstor

No se a qué situación o persona te refieres. Si lo haces sobre los protagonistas de la entrada, te aseguro que ninguno había bebido, ni estaba borracho.

Si, los dos sabían que estaban muriendo. De hecho, con las comunicaciones con sus familiares, así se lo dijeron a ellos. Pero no sufrieron. Simplemente se dieron cuenta de lo que ocurría, como si estuvieran viendo una película.

Besotes.

Claudia y Nestor dijo...

Perdón no me di a entender, se trata de mi GRAN AMOR Nestor quien falleció el pasado mes de noviembre y siento una gran desesperación al no saber si entendió lo que estaba sucediendo y si él sabe cuánto lo extraño y cumplirá la promesa que me hizo para venir por mi.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola de nuevo, Claudia

Ah, vale. Ahora si lo entiendo. Gracias por la aclaración.

No se si Néstor se enteró de lo que le estaba sucediendo. Para ello, tendría que canalizar y eso lo hago en consulta.

Pero si estoy segura de que sabe lo que sientes por él. Lo de la promesa tampoco lo se. Una cosa es lo que prometemos cuando vivimos y otra es lo que hacemos cuando estamos muertos.

El amor no tienen barreras, ni fronteras y ellosa, en este caso Néstor, estoy convencida de que te escucha, sabe, siente y entiende lo que piensas y está en tu corazón.

Besotes.

Claudia y Nestor dijo...

muchísimas gracias.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Claudia

De nada. Gracias a ti.

Besotes.

Miriam dijo...

Miriam.
Lo que yo quisiera manifestar es la sorpresa que me produce cuándo veo que en mi familia no se produce nunca ningún comentario sobre mi padre que falleció pronto hará 1 año. No logro entender cómo sus 4 hermanas (que decían siempre quererle tanto) no lo mencionan para nada. Tampoco aparentaron tristeza a las semanas posteriores a su muerte. Da la impresión que nunca ha existido y esa reacción (o no reacción) me hace daño, incluso me provoca distancia hacia ellas. ¿Porqué ocurren estas conductas?. Gracias. Un saludo.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Miriam

Desconozco porqué reaccionan así tus tías. Lo ideal, sería poder preguntárselo a ellas.

Las personas reaccionamos de manera diferente al duelo. Algunas consideran que es mejor no hablar de ello, de la muerte del ser querido. Otras en cambio, necesitan expresar lo que sienten.

Besotes.

clara Liscano dijo...

hola q pasa cuando los que mueren son niños?? y mueren de un minuto al otro inconcientes?

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola Clara,

La muerte no diferencia a los niños de los adultos. El proceso del tránsito es similar y personal.

No se a qué te refieres cuando dices que mueren inconscientes. El alma no tiene edad y es ella la que es consciente de todo lo que pasa, aunque tengamos minutos de vida o cien años.

Besotes.

plataforma informática dijo...

Mi amor, mi esposo falleció el 5 de noviembre 2015, no se supo su padecimiento, solo en acta de defunción fué neumonia grave, sepsis generalizada. Antes de intubarlo le dijo al medico, ya no me importa mi enfermedad, solo mi esposa, mi familia. Se que no volveré a despertar y así fué. Sabrá el, sentirá el, me verá el, que sufro y me remata este dolor de no tenerlo, que se haya ido sin el querer morirse. Sabrá que lo espero, le dije si tu te vas yo me voy y aqui estoy. Dios existes? Qué pasó, mi esposo murió y no lo entiendo. Volveremos a vernos?
Estoy muy desesperada.
Lydia. JR. Mi amor.
Gracias.

Maria Eugenia Aurensanz - Canal, Médium dijo...

Hola Lydia,

El duelo a veces resulta duro y difícil. Cuídate mucho.

Encontrarás parte de las respuestas a las preguntas que realizas, en otras entradas de este mismo blog, pues ya he escrito sobre ello.

Besotes.