jueves, 22 de agosto de 2013

El duelo, aprendiendo a soltar amarras

La muerte de los seres queridos suele dejar huella. Nos sumerge en un mar de vaivenes, de dudas, de miedos, angustia, pena, dolor, sentimientos encontrados, contradicciones. Pone a prueba la confianza, el amor, la fe. Hace que cuestionemos qué es la vida, qué queremos de ella, cómo queremos vivir, cuáles son nuestras metas.

La muerte no suele dejarnos indiferentes. Marca un antes y un después. El dolor, la pena, y sobre todo, el asumir la muerte del ser querido lleva un tiempo. Podemos vivirla con rechazo, con ira, con rabia; y también, con dulzura, paz y calma. Todo es correcto y válido.

Cuando sabemos que la muerte es cercana, la vida parece que concede un tiempo para asimilar lo que ocurre y aunque ello produzca dolor, permite que podamos vivir el duelo poco a poco; y a la vez, centra, obliga de pronto a evaluar la vida, a cambiar nuestras prioridades, y sobre todo, nos permite cerrar el círculo, acompañar a la persona en su final de la vida. Es un aprendizaje duro y difícil pero lleno de amor.

Como acompañantes, nuestra prioridad es la persona que se marcha. No todas las personas asumen su partida de la misma manera. A veces son conscientes de que la muerte está muy cerca, y no se atreven a hablar de ello por miedo a causar más dolor a sus familiares. Y estos, sabiendo la llegada de la muerte, tampoco se atreven a hablar de ello, por el mismo motivo.

No estamos acostumbrados a hablar de la muerte con naturalidad, como un paso más de la vida, como el final de un ciclo que lleva a uno nuevo. Duele hablar de la muerte, nos revuelve, sentimos que nos rompemos por dentro, y evitamos hacerle frente. No nos damos cuenta que al hacerlo, al dejar de hablar de ella con naturalidad, estamos perdiendo oportunidades únicas de conocernos mejor, de intimar más con la persona que se marcha y descubrir que a pesar del dolor, podemos dar mucho amor, y sobre todo, ayudar desde la serenidad a la persona que se muere.

Una muerte por enfermedad o natural es más "fácil" de vivir que una trágica o inesperada. No da tiempo a despedirse, a decir te quiero, te perdono, todo está bien. Asumir y aceptar la muerte, es más difícil. Pensamos en todos los proyectos que estaban por realizarse, en los deseos que ya no podrán llevarse a cabo. Todo ha desaparecido de repente y ahora qué. Dónde estamos, qué va a pasar con nuestra vida.

Serenidad y calma, unidas al dolor, sentimientos encontrados. Apegos y desapegos, desarraigo, sentirse en una montaña rusa de sentimientos y cuando creemos que lo hemos superado, volvemos a caer. Poco a poco iremos aprendiendo a soltar amarras, a desapegarnos desde el amor y a aprender a vivir sin ellos pero con ellos.

Los seres queridos que han muerto, están en otro plano, en el que no existe el sufrimiento, no hay dolor y si mucho amor. Pero, los que quedamos, ¿qué pasa con nosotros?

El duelo requiere un tiempo, para cada persona y con cada muerte será distinto, hasta que aceptemos e integremos que su muerte. Vivir la vida, no significa que nos olvidemos de ellos, pues siempre estarán presentes; pero estamos aquí y nuestra labor es seguir adelante, por ellos, y por nosotros.

Debemos recordar que no estamos sólos en este proceso. Habrá quienes deseen vivirlo en soledad; otros en cambio, necesitarán hablar de ello, compartir lo vivido. Podemos recurrir a la ayuda de especialistas en la muerte, duelo, psicólogos, personas que han pasado y vivido el mismo proceso que nosotros, asociaciones de duelo, etc. Cada uno debe elegir el camino que más le ayude a estar en equilibrio y a no debemos olvidar que el estar vivo sigue siendo un regalo y un aprendizaje, que aunque tiene altibajos, merece la pena disfrutar.


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

48 comentarios:

sara dijo...

Gracias, pones mis pensamientos y sentimientos en palabras,calmas mi angustia yo no puedo espresarlo mejor con esa dulzura que tienes. No nos dejes ya que yo por lo menos en algunos momentos estoy perdida y cuando leo tus comentarios calmas mi pena.
Es verdad yo me siento asi.
Un beso muy grande y mis mejores deseos para ti y todos los que siguen tus comentarios con el cariño que yo.

GRACIAS.

J.Eugenia Mares dijo...

Holis buen día para ti mi linda amiga:

Tus palabras tienen la cualidad de dejar mucha paz y serenidad, de despejar dudas que nos preguntamos quienes hemos vivido la triste perdida de un ser querido.
Leerte es como abrir una ventana y que entre la luz del sol, alejando un poco la sombra del duelo en que nos sumergimos.
Yo todavía no entiendo lo que a mi me sucede, de unos para acá me siento extraña, me sigue haciendo falta mi hija demasiado.. pero mis días de llanto van escaseando, de pronto me siento insensible como si fuese otra persona, que ve desde la butaca las escenas de muerte y esa ausencia que congela.
De pronto pienso que estoy enfermando que he bloqueado tanto mi dolor para no lastimar a mi otra hija y esposo... que ya no siento ni un pellizco.
No se si es normal o solo a mi me sucede.

Bueno amiga querida, creo que ya me extendí demasiado, te dejo mi cariño y gratitud en un enorme abrazo...

Mario Bardi dijo...

Todos los duelos son diferentes y depende mucho de la relacion que tengas con la persona desencarnada, la perdida de mi esposa no se compara en absoluto con la perdida de mis padres en absoluto, creo que la perdida de un conyugue a los 40 y la de un hijo son de las mas dolorosas, de eso y de la personalidad de cada uno pienso que es determinante en el camino que transites en tu duelo, uno quiee que el dolor lo abandone, en mi caso me gustaria dejar de sufrir, pero me eh dado cuanta que los tiempos no los maneja uno, y hay que dejarlo fluir, buscar ayuda, y no contener el llanto y la tristeza y tratar de a poco de hacer cosas que a uno lo gratifiquen, recordar con amor a la persona que ya no esta fisicamente, lo hago todos los dias y continuar, en mi caso con 3 hijos pequeños no me quedan mcuahs opciones y se que ella me acompaña desde otro lugar, estoy seguro de eso.
Te mando un beso Maria Eugenia, me gusto mucho tu post.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Sara

De momento, aquí me tendréis, ajajaja. No pienso dejarlo, aunque a veces si estoy cansada y me cuesta un poco seguir el ritmo. Pero en principio, aquí estaré. :D.

Eres un sol. Mil gracias por todo, de todo corazón.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Eugenia

No te has extendido demasiado. El espacio está para ser llenado y para hablar, expresarse, comunicarse y es tuyo :D.

El duelo es un proceso, y es normal que dejes de llorar, aunque habrá momentos en que llores. Si sientes que te has bloqueado, y no quieres seguir así, puedes intentar ponerle remedio.

Mira a ver qué es lo que realmente sientes y deseas. Está en tus manos conseguirlo.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Mario

Ninguna muerte afecta de la misma manera. Suelen decir que la peor de las muertes es la de los hijos, pero la de una esposa joven también lo es.

Si, ella está contigo. Lo sabes. :D.

Indudablemente, tres niños pequeños no dejan mucho tiempo, pero los sentimientos siguen estando ahí dentro, en el corazón.

Llora si sientes que te apetece, ríe si lo necesitas. Todo está permitido. El corazón manda y necesita tiempo para curar las heridas.

Besotes.

Adiela Becerra dijo...

Excelente post, me identifico con tan bellas palabras.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Adiela

Me alegro que te haya gustado el post. :D.

Besotes.

lucy dijo...

Gracias, gracias, gracias. Me encanta leerte. Ni padre hace seis meses que se fué. Le echo mucho de menos fisicamente y a veces que me siento perdida,como hoy. Entonces abro tu blog y para reconfortarme y encuentro las respuestas a todas mis dudas. Es EL quien me manda a leerte, lo sé. Me envía muchas señales y las reconozco, pero es eso, estoy en proceso de duelo y tengo muchos altibajos. Y la pena que tengo porque murió en urgencias de un hospital y no nos dejaron estar con EL en su último día con conciencia para poder despedirnos y darle todo el cariño que se merece y se requiere en esos momentos.Eso lo llevo muy mal y me está matando a mi también. Creo que eres un ángel enviado por Ellos para ayudarnos a los que nos quedamos. Gracias!!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Lucy

Ya sabes que tu padre te escucha y ve tu corazón. Háblale, dile todo lo que sientes, a él le llega y seguro que le encantará ver que has podido despedirte de él a tu manera, con intimidad. :D.

En estos momentos, a él, no le importa que no pudieras despedirte. Te duele a ti, pero a él no.

Mil gracias por tus palabras llenas de cariño pero creo que me quedan un poco grandes.

Besotes.

Carmen Rosa dijo...

Hola MARÍA EUGENIA
Es cierto la muerte de un ser querido produce reacciones diferentes en cada persona y eso hace que el proceso de duelo por el que pasamos sea más, o menos difícil de superar, dependiendo de las circunstancias y de muchas otras cosas. Sin embargo, la ayuda como la que tu das en este blog es muy importante por que sirve para comprender mejor de qué se trata la muerte y qué pasa después de ella, lo cual puede ser una fuente de alivio. Gracias por darnos todo ese conocimiento.
Un beso.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Carmen Rosa

Ojalá pueda aportar como dices un granito de arena que lleve esperanza y paz a quienes la necesitan.

Gracias a ti por tus cariñosas palabras que me ayudan mucho y sirven para que siga poniendo mi corazón en ello.

Besotes.

Mercè Castro Puig dijo...

Hola preciosa,
Qué bien sienta leerte, qué bonito lo que escribes!!!
Qué servicio tan grande haces hablando de la muerte... a ver si poco a poco y entre todos podemos familiarizarnos con ese cambio tan importante que nos produce miedo.
Miedo a que mueran nuestros seres queridos y miedo a morir nosotros, sin ambargo, la vida y la muerte van de la mano, como el día y la noche. Se nos olvida... con qué facilidad se nos olvida que lo importante es vivir con amor el tiempo que sea.

Gracias bonita, un abrazo enorme y muy cariñoso desde Menorca

azulmar dijo...

Hermosa reflexión, lo expresas tal cual se siente maría eugenia "una montaña rusa" de emociones, sentimientos... Lo importante es el vínculo que nos une a la persona que se fue. Gracias por acompañarnos desde tus post, nos encontramos acá con personas que sienten lo mismo. Yo encuentro también acá una esperanza, un abrazo maria eugenia y a todos

azulmar dijo...

ah.... de a poco voy soltando amarras...quiero volver a ser feliz y así agradecer todo el amor que recibí de mi padre, toda mi vida, saludos

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, preciosa

¡Qué te voy a contar a ti que no sepas, ni hayas experimentado en propia carne, espíritu, corazón y alma!

Se nos olvida como bien dices que muerte y vida, vida y muerte, van juntas de la mano y que el amor es un lazo eterno que nos une y junta más allá de todas nuestras expectativas.

Sigue disfrutando de Menorca, preciosa.

Mil gracias por tu presencia y palabras llenas de cariño. :D.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Azulmar

Si, creo que es la imagen que más se aproxima a lo que podemos vivir durante el duelo, ese sube y baja constante, sin rumbo, ni brújula.

Gracias a ti por estar y compartir :D.

Besotes.

Mario Bardi dijo...

Gracias Maria Eugenia, si se que esta con nosotros cuidandonos, lo estoy empezando a sentir y el dolor se esta empezand a transformar, uno deja de reporcharse cosas, se da cuenta que no tiene sentido, lo que lamento profundamente es nuestro proyecto trunco, eso y sobre todo cuando la BB la nombra es un puñal que no podamos disfrutarla juntos, es a la que estabamos disfrutando mas, como cambia la vida en un segundo, parece un cliche pero es asi y de golpe tienes que enfrentarte a cosas que nunca e habias imaginado, solo pero acompañado...pero en definitiva fisicamente solo.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola de nuevo, Azulmar

Me alegro muchísimo por ti. Seguramente el día más insospechado, el día que menos lo esperes, habrás partido hacia un nuevo puerto donde hallarás la paz y el amor, no sólo de tu padre, sino el tuyo y el de los que te rodean :D.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Mario

Me alegro de que estés sintiendo la presencia de tu mujer.

Indudablemente, nada, ni nadie puede reemplazar los sueños, las metas, los proyectos, las caricias. La muerte nos obliga a vivir de otra manera, pero seguimos adelante, viviendo y honrando con ello, su proyecto de vida.

Besotes.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

Gracias querida amiga,el leer tu entrada me ha hecho mucho bien,un abrazo muy fuerte.J.R.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, José Ramón

Me alegro mucho que haya sido así :D.

Besotes.

Remei (Bitàcora) dijo...

Hola mi niña!
Que tal el verano???
Leo tu escrito y me acuerdo de una pesadilla que tuve hace un par de días: mi madre moría, la desolación era enorme...miraba a mi amiga y pensaba la suerte que tenía de tener a su madre con vida...

Cuando me desperté, llamé de inmediato a mi madre por teléfono: "mamá, he soñado que ya no estabas, yo no lo quiero ver, prefiero morir yo antes" le dije...mi madre se escandalizó, dijo que no pensara en esas cosas, que lo más natural es que ella partiera antes...

Lo curioso del sueño es que la madre de mi amiga si ha fallecido y en el sueño era a la inversa...

Eso de soltar amarras es difícil, incluso en una pesadilla...la fragilidad de la mente, supongo...

Tendré que aprender...pero es duro, supongo...

Que cosas te cuento, eh?
Tu ya sabes que a mi la muerte no me asusta, lo que me asusta es perder a los demás...complicado lo tengo...

Te mando un beso enorme, siempre en mis pensamientos amiga.
Un abrazote!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Remei

También me he acordado mucho de ti :D.

Soltar amarras es complicado aunque sea en sueños ;).

Lo curioso del sueño, además de la muerte de la madre de tu amiga, es que te ha permitido decirle a tu madre, lo mucho que le quieres. :D.

Me han encantado tus fotos :D.

Besotes.

J.Eugenia Mares dijo...

no se como poner remedio a esta sensación que me invade... de estar bloqueada, que algunas personas me dicen que le debo mucho a mi hija Lily :( y eso me a puesto así, con cara de papel sin expresiones y un torbellino en mis adentros.}}Lo único que puede hacer para sacar algo de esto es hacer miles de actividades y agotarme, no entiendo la vida me siento agotada de vivir con mascaras, sin poder expresar lo que siento.

Abrazo querida amiga que dios me la cuide y siga bendiciendo.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Eugenia

Lo primero que deberías es no tener que vivir con máscaras ;). Se que es muy fácil decirlo y complicado hacerlo. Yo la primera.

No debes olvidar que eres tú quién ha perdido una hija, y sólo tú sabes cómo te sientes. Las demás personas podremos acompañarte en sus sentimientos y emociones. Nadie más que tú sabe lo que estás pasando y si te apetece expresarlo y contarlo, hazlo.

Reprimir tus sentimientos y emociones, puede hacer que vayamos hacia atrás, en vez de ir hacia adelante.

Besotes.

Anónimo dijo...


Hola María Eugenia, mi nombre es Claudia y me gustaría compartir contigo y la gente que te lee lo que me sucedió.
Mi madre, compañera,amiga y todo mi mundo murió inesperadamente hace 8 meses y yo me sentía morir poco a poco por su ausencia.
Un día encontré tu página y desde ahí empece a abrirme para recibir sus señales, han sido muchas entre sueños y vivencias pero un día me sentí tan desesperada que le pedí una señal y una persona publico este mensaje en ese mismo instante y me di cuenta que mi mamá quería que yo supiera esto.
Te lo comparto por que al igual que a mi, alguien pueda recibir estas hermosas palabras.
Se llama Carta de un Ángel a sus seres queridos.


CARTA DE UN ÁNGEL A SUS SERES QUERIDOS
Un abrazo !... Quiero decirte entre las estrellas más hermosas, entre las nubes, que estoy bien, aquí solo hay paz.. amor y perdón..

No te pongas triste por mi ausencia, no me he ido de tu lado, simplemente que ahora no me puedes ver como antes, ni puedes oír mi voz, pero estoy contigo a toda hora, en cada latido de tu corazón, en cada lágrima que derramas por mí. Sabes? te las he secado con mis manos y con mis besos pero no te das cuenta, el dolor y el no aceptar que no estoy físicamente, no deja que me veas..

Sabes bien que ésta es la ley de la vida.. No culpes a nadie. No te sientas culpable por nada, si no me diste un abrazo cuando tuviste tiempo, si no me dijiste cuánto me amabas, olvídalo..! tu dolor lo dice todo; anda piensa que estoy bien, sonríe cuando te acuerdes de mí.

Recuerda los mejores momentos que compartimos, las veces que reímos junto/as... No recuerdes cómo fue mi partida.. eso te hace mucho daño, desangra tu alma y tu corazón. No te tortures más.
Cuando te sientas solo/a, alza tu mirada al cielo... no importa si es de día, me verás en la nube que este más cerca, y si es de noche, simplemente busca la estrella más grande, la que brille más... Ahí estaré viéndote, y mi titilar te responderá..

Acuérdate que no fue un adiós que nos dijimos, fue simplemente un hasta luego. Quizás sea pronto nuestro encuentro, quizás pasen muchos años para volvernos a encontrar, pero si te aseguro que ese encuentro entre nosotros es lo único que tenemos seguro.

No me llores más que eso me pone muy triste y aquí en este lugar no aceptan las tristezas.. No me mojes mis alas con tus lágrimas, muchas veces me impides despegarme de la tierra al lugar donde realmente pertenezco. Nadie puede decirle a Dios por qué se fue tan pronto ? ... nadie puede reprochar a Dios por enviar a un ángel a buscarme.

Cuando te agobien estos pensamientos..tan solo di.. Señor que se haga tu santa voluntad.. Tú me lo diste y a ti pertenece, te aseguro que estas palabras te darán consuelo..

Bueno me despido. Hoy hay fiesta en el cielo porque muchos vienen a encontrarse con sus seres amados y quiero estar presente para saber la alegría que se siente cuando uno abraza a alguien que dejó en la tierra.

Recuerda que te amo mucho y que siempre estaré a tu lado hasta que te vengas sin equipaje, porque aquí sólo se trae lo que siembres en la tierra y marcan las huellas que dejaste..

Gracias María Eugenia por esta hermosa labor.

Mangeles dijo...

Hola Maria Eugenia:
He leido tu articulo y me parece muy interesante.. pero a mi lo que me ocurrio es que a pesar de que fue por enfermedad y duro muy poco tiempo, yo nunca quise ser consciente de que mi pequeño se podia ir.. siempre tuve la ilusion y esperanza de que su fortaleza le iba hacer salir y recuperarse...Mi marido si veia mas la realidad.. Todo esto ademas del apego con mi hijo durante 15 años, hace que mi duelo sea para mi mas dificil.. Muchas veces te sientes muerta en vida... le echo tanto de menos.. cuando veo personas mayores digo que no quiero llegar a esas edades , con tal de estar con mi niño...aunque se que de nada sirve porque todos tenemos un dia..
Yo se que ellos estan bien como tu dices... ya que estan en un mundo de felicidad y amor... pero el dolor que tenemos nosotros es tremendo.
Me gustaria alcanzar esa paz y serenidad para sentirle mas cerca y que se me pueda acercar en sueños, pero no sabes como hacerlo..¿como podria lograrlo?
Me gusta mucho leerte, transmites mucha paz.. y efectivamente deberiamos entender la muerte como algo noral y natural..
Me han comentado que hay un pais, creo q mexico, que celebran las muertes por considerar que son el paso a otra vida mejor.. asi deberia ser.. ero nuestra cultura nos la hace ver de otra forma..
Un beso grande.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Claudia

Muchas gracias por compartirlo con todos.

Realmente las señales están siempre ahí, y a veces cuesta verlas, pero cuando abrimos el corazón, las vemos con claridad y sentimos cómo nos hablan.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Mangeles

El que podamos verles en sueños, tiene que ver más con ellos que con nosotros. Aunque tener una actitud abierta, el corazón dispuesto a escuchar y a sentir a pesar del dolor y la pena, hacen mucho.

Si ves que te cuesta superar el duelo, a lo mejor sería adecuado que acudieras a un especialista, a un psicólogo, a un centro de apoyo a personas en duelo, etc.

También el intregrar, asumir y aceptar la marcha de tu hijo, desde el amor, el perdón, y sobre todo, el amarte, también ayuda.

Y sobre todo, tiempo, quiérete mucho.

Besotes.

Mangeles dijo...

Muchas gracias Maria Eugenia... intentare aprender a escuchar con el corazon.. abierto creo lo tengo e intento estar atenta a sus señales..pero llegar a la aceptacion hoy por hoy me parece dificil..tal vez sea cuestion del tiempo, pero es muy doloroso..
Tal vez tengas razon en que debemos aprender a querernos un poco mas.. Un abrazo y mil gracias.

J.Eugenia Mares dijo...

Buen día mi linda amiga.

Tu me dices esto...
(No debes olvidar que eres tú quién ha perdido una hija, y sólo tú sabes cómo te sientes. )

Creeme que no lo olvido pero las personas a mi alrededor tienen esa fijación de convencerme en que olvide este dolor, que deje descansar a mi hija etc etc, que tengo otra hija y todas esas cosas que la gente dice... imagino que con el deseo de volver a verme como antes, solo que eso no podra ser, jamas sere la misma persona... he perdido una hija,adelanto su viaje y tengo una mano vacia.
Y es por eso que decidi callar mi
dolor, qu no me vea llorar mi hija ni mi esposo y mucho menos las amistades y otros familiares.
Sabes que me han dicho?? que en mis charlas siempre saco a relucir algo sobre mi hija Erika, que ya no lo haga... y yo me pregunto ¿como me pueden pedir eso? ¿porque lo hacen?
si hasta cuando muere una mascota la tienes en tus charlas recordándola. Te aseguro que no soy obsesiva hablando de mi hija, y no siempre lo hago, ahora mucho menos. ufff es tan difícil que me entiendan.
por eso escribo y le doy gracias a dios por haberme puesto en tu camino.

gracias mi linda amiga por tanta paz que derramas en tus textos, sanando almas heridas por las perdidas.

Adriana Alba dijo...

Gracias M. Eugenia por tanta entrega.
Eres un Sol.
Besos.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Mangeles

Ya se que es doloroso y cuesta, pero todo poco a poco. Integrar, aceptar no significa olvidar, sino convivir. Aprender a convivir con la ausencia y a la vez ser feliz, por ti, por él y por los demás.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Eugenia

Sigue siendo tu vida, y debes vivirla como tú sientas. Si haces lo que quieren los demás, sólo por darles la razón, aumentará tu dolor.

Piensa en tí, en cómo quieres vivir. Hay personas que necesitan hablar y expresar lo que sienten; otras en cambio, prefieren el silencio.

Tu hija no adelantó su viaje, era corto. Y si, tienes otra hija, un marido y te tienes a tí.

Vive como deseas, como te diga el corazón. Te diría que busques la compañía de quién te haga sentir bien, aunque sea en silencio.

Y el resto, está en tus manos. :D.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Adriana

Mil gracias por tus palabras. Me han encantado.

Besotes.

AMBAR dijo...

Hola María Eugenia.
Así es en realidad, cada partida es diferente y nos deja con una experiencia bien distinta, incluso el dolor que se siente, será más o menos inteso, y no estamos preparados para ninguna clase de marcha, solo para la llegada, sin pensar que es lo que dejamos allá.
Depende de la comprensión y claridad de mente, cada uno de nosotros sufre el momento de un modo muy distinto.
Gracias por estos artículos, son de gran ayuda para comprender el tránsito.
Un abrazo.
Ambar

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Ambar

En la entrada he querido centrarme en el duelo, en el momento posterior a la muerte y al tránsito. Es cierto que hay duelo que se viven antes de la muerte del ser querido.

Pero si consideras que la información también es válida para el tránsito, me alegro por ello.

Besotes.

ion-laos dijo...

Con todo lo que aprendo contigo y lo que me enseñan por otro lado, en teoría, lo tengo más que asumido. Espero que la práctica tarde en llegar y lo asuma bien.

Besotes!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Ion

Y sobre todo, con todo lo que ya sabes por ti misma, estoy segura que cuando llegue el momento, lo vivirás de la mejor manera posible. :D.

Besotes.

Miguel dijo...

Como siempre M. Eugenia,reflejando nuestros pensamientos y sentimientos en tan bellas palabras.
La marcha de un ser querido es siempre muy dolorosa,hasta el punto de no ver más allá de nuestro propio dolor y sufrimiento,pero no hemos de ser egoistas y pensar solo en el vacío que nos dejan,sino que también hemos de tener presente que nuestros seres queridos ya rebosan paz,serenidad y están desbordantes de amor.
Como ha titulado el post,soltar amarras, no implica olvidarnos y hacer como si nada,es simplemente aprender y adaptarnos a una nueva situación,en la que no están nuestros seres encarnados,pero sí en nuestros pensamientos y corazones para el resto de la eternidad.
Mucha fuerza y ánimo para tod@s aquell@s que como yo están aprendiendo a "soltar amarras" y enfrentándose al día a día para poder mitigar un poco ese dolor.
Besos y abrazos para tod@s!!!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Miguel

Si, estoy totalmente de acuerdo contigo. Seguir adelante, no significa olvidarnos de ellos. Siempre estarán con nosotros, pero "nuestra obligación" es seguir viviendo de la manera más positiva posible ;).

Un abrazo también para ti.

Besotes.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Soltar amarras...
Cuando nos decidamos a ese solar la valentía nacerá y crecerá.




Gracias.

Un abrazo.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola a los dos

Estoy totalmente de acuerdo con vosotros :D.

Besotes.

Noe dijo...

Hola María Eugenia, me ha encantado tu post hoy he conocido tu post, tengo 36años y en Julio perdí a mi marido, tenemos un nene de dos años y cuando falleció estaba embarazada d 13 semanas... Todos nuestros sueñós truncados! Ojala algún día yo tambien le sienta cerca. Un saludo

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Noe

Ojalá puedas verle y sentirle junto a ti. Estoy segura que está ahí contigo, y al igual que lo estará con vuestros hijos.

Besotes.

Noe dijo...

Muchas gracias Maria Eugenia, ojala sea así, porque lo necesito, dentro de nada daré a luz y estoy tan baja de ánimos, le siento tan lejos... Por cierto estoy totalmente enganchada a tu blog! Me encanta!
un besó

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Noe

Aunque le sientas lejos, no significa que lo esté. Estoy segura que el día que des a luz, no sólo estará junto a ti, sino que seguramente notarás su presencia a tu lado.

Muchas gracias por tus palabras :D.

Besotes.