domingo, 7 de abril de 2013

La historia de Esther y el mensaje de su padre fallecido

El amor no tiene límites, no conoce fronteras y la muerte no es una de ellas. El amor sigue presente a pesar de que estamos en distintos planos. Los seres que han fallecidos están lejos y a la vez, muy cerca de nosotros.

Echamos de menos a nuestros seres queridos fallecidos. Hicimos grandes planes junto a ellos, vivimos hermosas historias, planeamos vidas tranquilas y felices, llenas de proyectos estupendos que de repente desaparecen.

Nos sentimos perdidos, bloqueados, tristes, angustiados, decepcionados; podemos sentir rabia, impotencia, y a veces, podemos sentir paz, a pesar del dolor. Vivimos sentimientos contradictorios; les queremos, les echamos de menos y a la vez, sabemos y queremos que estén en un lugar mejor.

Los que seguimos vivos, solemos pensar que los seres que han muerto, sienten y piensan de la misma manera que cuando vivían. En alguna ocasión, me he encontrado con personas que decían no reconocer a sus seres queridos cuando estos les pedían pasar página ante determinados hecho o situaciones.

En consulta, he vivido varios casos parecidos. Recuerdo el caso de Esther. Su padre había fallecido. Había decidido tomar su relevo en la cuestión familiar, y quería saber si su padre le daba alguna indicación sobre el camino que debía seguir. Se sentía sola. El origen del problema, una herencia mal repartida, que había provocado que las relaciones entre los hermanos fueran muy malas. Y con el paso del tiempo, las posturas en vez de acercarse, eran más lejanas y negativas.

Esther estaba indignada porque unas tías suyas, hermanas de su padre, habían actuado en su contra una vez más. Estaba muy dolida y sabía que su padre le entendería. Su sorpresa fue enorme al escuchar el mensaje de su padre, le dijo que el asunto ya no tenía importancia para él. Esther estaba indignada, no se lo podía creer, su padre en vida, había mantenido una actitud firme con respecto a sus hermanas. El no era así. Nunca hubiera tirado la toalla.

El padre de Esther, viendo que ella no entendía la situación, se dirigió una vez más a ella y le explicó que al morir, se había dado cuenta de que durante su vida, la rabia que había sentido hacia su familia, le había impedido ser feliz, hacer aquello que quería de verdad. Había confundido sus prioridades, olvidándose de sus necesidades. No quería que le pasara lo mismo a ella.

Esther, respondió a su padre, que él mismo le había dicho muchas veces, que era importante mantener la misma postura ante su familia. Ella, que pensaba que su padre estaba orgulloso de ella, se había encontrado que le pedía que lo abandonara todo, que lo dejara, que no merecía la pena; que debía buscar su felicidad y que si no lo hacía acabaría siendo un amargado como él. Quería lo mejor para ella, le estaba indicando qué camino debía tomar, cómo debía vivir su vida. Esther no lo comprendía, su padre no podía haber cambiado tanto. Era imposible.

Esther estaba confundida, dolida, se sentía olvidada y abandonada. Indudablemente, tuvo que ser muy duro de asumir y aceptar que la lucha de una vida, los objetivos de todos los días, quedaban relegados, así sin más. Su padre le había dicho que debía vivir la vida de otra manera, buscando su propia felicidad y olvidando a quienes les habían hecho daño.

Decidió que quién le hablaba no era su padre. Se marchó dolida. Al cabo de un tiempo, volvió a ponerse en contacto conmigo. Quería pedirme disculpas por su actitud y comportamiento. Comentó que se había sentido decepcionada tras su consulta conmigo pero que al poco tiempo, había empezado a tener unos sueños muy especiales con su padre.

Esther sintió que su padre le hablaba y le marcaba de nuevo el camino. Le había costado comprender que áquel ser que transmitía paz y amor, y que no hablaba de las jugarretas que le habían hecho los demás, era su padre. Por fin, había entendido los mensajes que le había dado. Al mismo tiempo, empezó a entender la transformación de su padre tras su muerte.

Los seres queridos al morir, tienen un mayor nivel de conciencia que nosotros. Su perspectiva cambia, se transforma, hay más amor. Los sentimientos como la rabia, el odio, el dolor, la incomprensión, tienden a remitir hasta quedar en nada; o mejor dicho, en amor, en comprensión y apoyo.

El amor llega hasta los rincones más oscuros del alma, del corazón y la mente, llenándolos de luz, de claridad. Si permitimos que nos llene, seguro que encontraremos que parte o muchos de nuestros miedos desaparecen; y sobre todo, empezaremos a escucharnos a nosotros mismos, dando comienzo a una nueva etapa en nuestra vida. 


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

45 comentarios:

ion-laos dijo...

Cuando no se saben las cosas, uno se enfada con el mundo entero, y por eso hay que tener mucha calma y paciencia y hacerles entender que el otro plano es diferente. Una vez conseguido esto, ya su duelo y dolor es muy diferente. Y lo satisfecha que te quedas de poder ayudar!

Totalmente de acuerdo, que con y desde el amor se superan todos los miedos.

Me alegro por Esther.

Besotes!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Ion

Ya sabes que cuando no queremos entender o cambiar, nadie nos convence, salvo nosotros mismos.

Si, el amor consigue que lo imposible sea posible :D.

Besotes.

Norma dijo...

Me encanta el tema María Eugenia. Como decía la Madre Teresa, ...la muerte es un misterio, la vida es un misterio mayor aún. Gracias por publicar.

atlantida dijo...

como cambia todo cuando fallecen, por lo que cuentas en el plano donde están todo es amor y comprensión, no existe sentimiento negativo alguno que les empañe el camino.

Gracias mi hermosa y querida amiga por todo lo que nos compartes.

Abrazo,mi cariño, gratitud y bendiciones. para ti.

AZAHARA dijo...

Claro, imáginate una vez muerto que te hablen de problemas económicos, debe parecerte totalmente insignificante la preocupación por el dinero. Debes darte cuenta de lo realmente importante, que es el amor, de eso no cabe duda.

Me alegro mucho de que al final la hija haya comprendido a su padre y haya encontrado un poquito de paz. Qué pena que en algunas familias pasen estas cosas tan desagradables, todo por dinero. Es absurdo, como ya se había dado cuenta su padre.

Debes sentirte superbien en tu trabajo, debe ser reconfortante poder ayudar así a personas que lo necesitan, Maria Eugenia.

Un abrazo!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Norma

Bonita cita la de la Madre Teresa. Me ha gustado.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Atlántida

Así es, y si lo hubiera, me refiero a algún sentimiento negativo, se iría disipando hasa desaparecer. Somos los que nos quedamos aquí, los que creemos que están enfadados o sienten rabia ante determinadas situaciones, porque nosotros lo estamos.

A veces es complicado darnos cuenta que ellos, tiene otro camino y evolución y su conocimiento de lo que sucede es mayor que el nuestro.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Azahara

El caso de Esther no es único. En este caso es un tema económico, pero también existen otro tipo de problemas, celos, envidias, situaciones complicadas que deben resolverse y piden ayuda....

Si, me encanta mi trabajo, eso es verdad. No se si ayudo a mucho gente, o les dejo peor de lo que ya estaban. Es complicado.

Besotes.

Amelia dijo...

Si se nos encendiera una bombilla querida María Eugenía cuando nos empecinamos en comportamientos que solo nos traen insatisfacción.... Deberiamos aprender la lección de la vida, desde el otro lado se ve la vida de diferente forma, lo importante aquí es insignificante allí. El orgullo y la cabezonería nos juegan malas pasadas, pero hay gente que si no andas listas te arrasa.

Buenísima tu entrada, dá para reflexionar muchísimo.

Un besito cariño feliz semana.Amelia.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Amelia

Ya lo creo, tienes mucha razón en lo que comentas. Justo acabas de resumir lo que hace un instante estaba hablando con una amiga. Jajajaj, es lo que tiene la sincronicidad ;).

Besotes.

Tamara dijo...

Hola mi nombre es Tamara, queria preguntarte como contactar con vos... mi abuela esta muy enferma y dice "Luis me llama" y mi abuelo falleció hace un año... quisiera saber que hacer!

María dijo...

Muy hermoso lo que compartiste con nosotros Maria Eugenia!... cada vez que entro en tu blog, me llena el alma de paz y tranquilidad... y aprendo y entiendo aún mas la verdad de la vida y la muerte... no hay duda que el amor es lo mas importante en la vida... es lo único que te llena el alma!!
Besosssss
Maria - Argentina - Bahía Blanca

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Tamara

Contactar conmigo es muy fácil, el correo del blog está en varios sitios.

En la columna de la derecha verás que aparece al final, del apartado "Consultas profesionales" o en la barra de arriba donde pone "Consultas".

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, María

Muchas gracias por tus palabras. Son muy bonitas. Y si, estamos de acuerdo, el amor llena el alma :D.

Besotes.

carmen dijo...

Tengo una duda, entiendo perfectamente que al otro lado las cosas no se ven de igual manera yo incluso pienso que la persona que ha sido muy celosa, o envidiosa o dura de corazón, cuando muere se libera de estas cargas y todo lo ve desde otra perpectiva y desde el amor, y lo que creia importante en este plano no lo es en el otro, por eso a veces no entiendo porque dicen que si tal o cual difunto pidio una misa o llevar un ramo de flores a la virgen por que hizo una promesa, creo que estas cosas tambien tenian que quedar superadas. ¿Es asi Mª Eugenia?
un fuerte abrazo

May dijo...

Me encanta leerte María Eugenia. Es de las cosas que más me están ayudando en estos momentos. No dudes que tienes esa capacidad y realmente LOGRAS ayudar.

Entiendo esa transformación al cambiar de plano, la perspectiva de todo, la diferente escala de valores.

Sin embargo algunos pensamientos al respecto- posiblemente equivocados- me hacen sentir un pellizco de tristeza.

Somos esa esencia que sobrevive, pero en parte un aspecto de nosotros, muere verdaderamente.

Ese ser que se ha ido sigue siendo él, pero cuesta asumir que ya no se desgañita apoyando al Barsa, más bien que le importa "nada", o que ya no es ese adorable cascarrabias que por todo protestaba, o que ya no ama las croquetas, o que ya no habrá más complicidad "terrenal" con "asuntos terrenales varios", pues hay un desnivel de evolución, de visión, de manera de sentir...

Al fin y al cabo somos también todo eso...nuestra personalidad, nuestro humor, nuestras aficiones o dones, nuestros recuerdos, nuestras virtudes, también nuestras debilidades, defectos y manías...

Es como si una parte de ese ser amado no estuviese más, en ese sentido, es otro, transformado y diferente, que igual ni recuerda ya todo lo vivido. ¿recordarán todo lo vivido, lo sentido? Igual ya tiene conciencia de todas sus vidas y la que acaban de encarnar les parece tan relativa...

No sé si me explico, igual hablo desde el apego y la añoranza inmensa de la complicidad perdida mezclada con una dosis de soledad.

Aún así, entiendo que así debe ser, que siga su camino, y que el amor empape todo, que queden atrás esas "pequeñas pinceladas" de una vida en este plano, aunque para mi lo fuesen todo y añore tanto esa totalidad de su ser.

Muchos besos y mi agradecimiento por esta oportunidad de seguir "creciendo".

carmen dijo...

May,me he sentido muy identificada con tu comentario, que bien lo has desarrollado.
Un abrazo

Adriana Alba dijo...

Realmente conmovedor.
Siempre pensè que tenemos que reconciliarnos con todos los que tenemos enemistades, perdonar y perdonarnos.
Gracias por tu generosa entrega M. Eugenia.
Besos muchos.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Carmen

Si y no. Voy por partes.

Lógicamente, la promesa se hizo en vida, luego estando muerto, posiblemente no piense o sienta lo mismo.

En el caso que de un mensaje al respecto, el de que se cumpla una promesa hecha con anterioridad, e sposible que lo necesite para seguir avanzando.

Y otro aspecto a tener en cuenta, es si cuando realizamos la promesa en nombre o en el recuerdo de la persona fallecida, lo hacemos pensando en lo que quería, lo que quiere o lo que creemos que necesitamos hacer.

No se si te he liado más en vez de aclararte las cosas.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, May

A lo que damos importancia ahora en esta vida, a las croquetas de jamón, o a seguir al equipo de futbol, poco a poco se va diluyendo. Pero no tiene porqué olvidarse del todo. Simplemente se le da otra importancia.

Posiblemente nosotros le digamos, "mira fulanito, ha ganado tu equipo" pensando que le hará ilusión. Y a él lo que le hará ilusión es que pensemos y estemos con él.

No cambiamos tanto, simplemente somos más esencia, más reales, más nosotros.

Gracias por tus palabras.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Carmen

En esta ocasión, sólo te saludo ;).

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Adriana

Y amar, a todos por todos. Desde aquí, a veces, resulta difícil hacerlo. Pero es el camino que hemos venido a vivir ;).

Gracias por tus palabras.

Besotes.

Mercè Castro Puig dijo...

Hola preciosa,

Qué historia más bonita. Ojalá también aquí entendiéramos que el amor es lo más importante. Que si sentimos amor, en vez de rabia o miedo, todo lo demás se suaviza...
Bueno, en eso estamos, ¿no? Suerte que existen personas como tú que nos lo recuerdan.

Un abrazo, princesa

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, preciosa

En ello estamos, sin duda :D. Y creo que vamos por buen camino.

Es una suerte que va en dos direcciones ;). Porque también tú lo recuerdas, lo vives y lo transmites :D.

Eres un sol.

Besotes.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

Maria Eugenia la historia maravillosa,he podido en cierta manera personalizarla...pues estoy en una encrucijada parecida,haces mucho bien en tu espacio, un abrazo.J.R.

campoazul dijo...

Es para tener en cuenta tu entrada de hoy, porque he sentido que en realidad lo que importa es siempre ir hacia delante e intentar ser feliz y mas si te lo dice un ser querido que ya no está.

Besitos.

Mª del Mar, la mamá de Ángela dijo...

Es cierto que se tienen sentimientos contradictorios, porque por un lado me encantaria que mi madre y mi hija estuvieran conmigo, pero por otro a veces pienso que allí donde están ya no sufren, no sienten miedos, no están solas y no tiene que pasar por todas las vicisitudes, problemas, tristezas y sinsabores que la vida te trae. Allí son felices, están bien y todo a su alrededor es paz, armonía y alegría. Quiero tener ese consuelo.
Quiero que sean felices donde están y realmente quiero creer que lo que aquí fue importante, ahora ha pasado a un segundo plano para valorar y ver lo que realmente merece la pena.
Creo que esa visión deberíamos aprender a tenerla en vida también. Yo lo estoy intentando.
Y bueno, con esa percepción que dices que tienen ahora de las cosas, ojalá que pudieran ayudarme a sentir su perdón para poder serenar mi alma. Mi madre porque no le dí todo el cariño que ella necesitaba y no le dije cuanto, cuanto la quería, y tampoco le dí todos los besos que ahora me gustaría poder darle, y a mi pequeña porque no tuve fuerza, ni valor para poderla ver y coger porque tuve miedo a no poder soportarlo, a no sé...... y no hay un solo día en el que no me arrepienta.
Ojalá que esa forma de ver la vida desde allá arriba les haga muy felices, y que les sirva para disfrutar y tener todo lo que aquí pudo faltarles.
Gracias una vez más María Eugenía por esta bonita entrada.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, José Ramón

Lamento que estés en una encrucijada, se pasa mal. Lo bueno, es que siempre se sale de ellas ;).

Muchas gracias por tus cariñosas palabras :D.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Campoazul

Lo importante es ir hacia delante, si, es cierto. Y si además recibes el apoyo de tus seres queridos, aún mejor, pero sin olvidarnos de nosotros. Sólo nosotros somos los responsables de nuestra vida. Y es estupendo :D.

Me alegro que te haya gustado la entrada :D.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, María del Mar

Estoy segura, segurísima que tanto tu madre como tu hija, saben todo e lamor que sientes por ellas. No tengo ninguna duda, lo saben, y lo sienten.

Quizá para sentir sus señales como a ti te gustaría, deberías comenzar por perdornarte a ti misma, por darte espacio, por saber que en todo momento, hiciste lo que creía que era lo mejor, tuvieras o no miedos.

El amor es maravillos, no tiene fronteras. Y la capacidad de amor que tienen nuestros seres queridos que ya han fallecidos, es mucho mayor, infinitamente superior a la nuestra.

Te aman y están contigo. Pérmitete disfrutarlo.

Y perdona si he sido muy bruta al decir todo lo que he escrito.

Besotes.

PEPE LASALA dijo...

Hola Mª Eugenia, ese amor ¿es por que ahí está Dios? A lo mejor mi pregunta te parece un poco tonta, pero me gustaría saber tu opinión. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana amiga.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Pepe

El amor al que me refería era el de los sentimientos. El de la fuerza que da el saberse amado y querido.

Si para ti ese amor es Dios, perfecto y estupendo. Pero no me refería al Amor ;).

Besotes.

PEPE LASALA dijo...

Muchas gracias por la aclaración amiga, creo que al principio no lo entendí bien. Un fuerte abrazo.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Pepe

Me alegro si la respuesta ha aclarado tu pregunta.

Besotes.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

La flexibilidad es lo único que nos ayuda a tener Verdaderos oidos a través del Corazón.
La Escucha sólo es vibración cuando estamos desnudos.



Un abrazo.

Kasioles dijo...

Querida amiga: Día a día, me voy dando cuenta que los intereses materiales cada vez tienen menos sentido, poco a poco, me voy desligando de muchas cosas que, en otro tiempo, pudieran ser muy significativas para mí.
Estos nuevos sentimientos, quisiera transmitirlos a mis cinco hijos para que, el día en que yo falte, valoren sólo el cariño y amor que nos unió.
Me ha encantado tu entrada y me he sentido identificada con ese sentimiento de no aceptación o rebeldía al no entender que, el perder a personas muy queridas, es algo inevitable.
Te dejo un fuerte abrazo.
kasioles

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola a los dos

No, estoy del todo de acuerdo con vosotros. Creo que la flexibilidad sea lo único que nos permita conectar y escuchar al corazón. Está el amor, la intención, etc.

Sin embargo, todos los caminos son válidos :D.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Kasioles

Estoy segura que tus cinco hijos entenderán lo que quieres enseñarles. Porque ya lo viven todos los días a través de tu vivencia, palabras, sentimientos, ideas, y formas de vivir la vida. :D.

Me alegro que te haya gustado la entrada :D.

Besotes.

Gema dijo...

Que bonito.

Me ha gustado mucho y si que es verdad. He leido y he oido mucho hablar sobre lo que comentabas.

Los seres de luz son puro amor.

Un besazo wapa!!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Gema

Estoy de acuerdo, los seres de luz son puro amor. Aunque la entrada se centra en los sentimientos que hay entre los seres queridos que mueren y nosotros, cuyos mensajes muchas veces son distintos de lo que pensamos o creemos que deberían decirnos.

Besotes.

MAJECARMU dijo...

Si,ellos desde arriba nos guían y son todo amor,han evolucionado y entienden más que nosotros.
Me gusta,que nos cuentes todo esto,porque nos aporta fé,claridad y confianza para seguir adelante en paz y en comunicación con los demás,amiga.
Mi gratitud y mi abrazo siempre,compañera y amiga.
M.Jesús

MAJECARMU dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, María Jesús

Muchas gracias por tus palabras.

Espero poder seguir escribiendo durante mucho tiempo. Hasta que os aburráis de mi o se me acaben las ideas ;).

Besotes.

Elis dijo...

El amor lo descubriremos en su verdadera dimension.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Elis

El amor todo él, es pura dimensión :D.

Besotes.