martes, 13 de noviembre de 2012

El sentido de algunas muertes

Estamos viviendo tiempos muy complicados ya no sólo a nivel económico, laboral, social, emocional, afectivo; también a nivel espiritual y evolutivo. Épocas de crisis, de cambios y transformaciones internas y a nivel global, donde todo tiene un porqué, aunque la mayoría de las veces no logremos comprenderlo.

Todas las muertes son iguales en el sentido físico del hecho. Dejamos de respirar, se para el corazón, eso es igual para todos. Lo diferente es cómo se siente cada muerte y qué huella deja en las personas de su alrededor o en su entorno.

Algunas muertes, por ser duras, trágicas, por las circunstancias que le rodean, no pasan desapercibidas. Y sus consecuencias son como las ondas del mar, llegan a sitios insospechados, originando reacciones que no estaban previstas y abriendo a nuestro paso nuevas perspectivas o percepciones de ver o sentir la muerte y la vida.

Las muertes provocadas en accidentes o negligencias, producen una reacción en cadena a nivel social de concienciación ante lo ocurrido, demandando soluciones urgentes y que se tomen medidas para que no vuelva a suceder. Por ejemplo, puntos negros en la carretera, corrimientos de tierra, inundaciones por lluvia, construcciones en lugares frágiles o inestables, etc,; tras la tragedia, en poco tiempo se soluciona con rapidez.

Las muertes de niños, jóvenes o las que son violentas, hacen que recapacitemos sobre el valor de la vida y la muerte con mayor profundidad; nuestra cabeza se llena de ideas sobre cómo queremos que sea nuestra sociedad, un lugar sin cabida para la violencia. Lo mismo podríamos decir de las llamadas muertes de género, cada muerte, ya sea de un hombre o mujer, es una llamada a exigir que se tomen las medidas adecuadas para que no vuelva a ocurrir de nuevo. Y a la vez, nos lleva a replantearnos qué ocurre en la sociedad, cuál es la base sobre la que vivimos y qué debe cambiar para disfrutar de una covivencia armoniosa.

Unas muertes suponen a su vez, dar vida a otras personas, a través de la donación de sus órganos. Hay dolor, pero también amor y generosidad. La muerte del ser querido adquiere un nuevo sentido. El dolor y el duelo se viven de otra manera; ni mejor, ni peor, distinto. Otras en cambio, exigen justicia, por ejemplo tras un asesinato.

Otras muertes, últimamente ha aumentado enormemente el número de suicidios debido a las consecuencias de la crisis que estamos viviendo, han conseguido que los bancos, la justicia, el gobierno, se replanteen el tema de los desahucios de las viviendas. De momento, se van a paralizar durante dos años para los casos más graves. Podríamos pensar que éstas muertes, han provocado una reacción en los estamentos que dirigen la sociedad. Muertes que ojalá no se hubieran llegado a producir; pero no han sido en vano, han sido una llamada de atención muy trágica sobre una situación grave. Es triste que tengamos que llegar a estos extremos para que algo cambie en nosotros.

Ninguna muerte debería pasar desapercibida. Todas son importantes, todas dejan huella, recuerdos, vacío, dolor, amor, indiferencia, generosidad, etc. Encontrar un sentido que va más allá de la simple muerte, es un consuelo, una ayuda y un estímulo para poder continuar viviendo y trabajando por el legado que nos han dejado. Ellos han abierto el camino, nos corresponde seguir su senda y terminar lo comenzado.

Muertes que, además del dolor y ausencia que dejan en sus familias y conocidos, son una llamada de atención a nuestra conciencia, son un punto de inflexión en nuestro pensamiento, un antes y un después en la acción.

Estamos viviendo una época de grandes cambios, comenzando desde lo más pequeño, cada uno de nosotros, hasta lo más global, todo el planeta. Algunas muertes, son señales, indicaciones o mensajes para que reaccionemos, pensemos y decidamos cómo queremos vivir en este mundo. Si cambiamos a nivel particular, el mundo también lo hará; pues todo está unido, todo es energía. Esas muertes, pueden ser el detonante, el origen del cambio o al menos, una ayuda para que comencemos a pensar y a reflexionar sobre lo que ocurre a nuestro alrededor.

Esas muertes, las han originado, seres cuya alma, tenían esta misión, la del cambio de conciencia. Ayudar a los demás a ver, a sentir, a tomar conciencia de lo que somos, de lo que ocurre, de lo que estamos viviendo y no quedarnos cruzados de brazos. Otras almas, tienen otras misiones y todas juntas, llevarán a cabo lo que iniciaron éstas pioneras. Todo forma parte del aprendizaje y evolución de las almas.


La imagen está tomada desde la bahía de La Concha y la fotografía es mía

26 comentarios:

Amelia dijo...

Yo lo creo también, ví un reportaje de Grecia, del impacto que conllevo el suicidio de un hijo y su madre ya muy mayor puesto que no podían atender sus pagos, no podían ni siquiera comer y les dolía el corazón pedir a los vecinos, y no tenían a nadie y ante eso se tiraron por el balcón o algo así, porque han quedó una zapatilla de la señora tirada, y no la quisieron mover y allí hay como un altarcito con flores, en memoria de un hecho deplorable originado por el abuso de la clase política y financiera de un pais y el estrangulamiento por parte de Alemania.
Eso hizo recapacitar al poder judicial, igual que ha pasado aquí con los suicidios tanto de Granada como el de Amaia Egaña. Si esta tarde que se reunen los falsos de los politicos porque fué su muerte el denotante de que hay que cambiar la ley de 1906 Ley Hipotecaría porque machaca a los hipotecados y le da alas a los bancos, pues espero y deseo que hayan descansado que encuentren la luz y mi más sentido pésame a sus familias.

Un excelente post, y lo creo a pies juntillas, un beso y cuidate mucho Mª Eugenia.

smuacks! Amelia.

susana dijo...

Yo también creo que todo sucede por una razón, pero es muy duro. Un beso.

ion-laos dijo...

Lo último que comentas, también lo he sentido yo, pero también pienso, estamos locos o que? Que tengan que morir personas para solucionar las cosas, no me entra en la cabeza, aún sabiendo que esas almas han cumplido su misión.

Besotes!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Amelia

No conocía lo que cuentas sobre lo ocurrido en Grecia. Es terrible.

Si, al menos aquí, tras la muerte de Amaia Egaña, los bancos, sobre todo, Kutxabank, dieron marchar atrás enseguida. En cuestión de horas.

Ojalá éstas hayan sido las últimas muertes y sirva para que los que tiene que hacer las cosas bien, realmente lo lleven a cabo.

Mil gracias por tus ánimos. No sabes lo bien que me vienen :D.

Besotes, guapa.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Susana

Siempre hay un porqué. A veces es complicado verlo, sentirle y desde luego, entenderlo.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Ion

Esas almas, pertenecen a la familia de abrir conciencia. Aparecen en momentos puntuales y muy especiales. No son muchos, pero causan un gran impacto.

No, no estamos locos, pero nos falta mucho rodaje, mucha apertura, mucha visión, y ellos deciden como almas, llevar a cabo ese empuje necesario para que los demás actuemos.

Esta es la explicacion a nivel espiritual y evolutivo. Desde el plano más terreno, cuesta mucho de asumir y entender. Y no es fácil.

Besotes.

Gema dijo...

Pienso que las cosas pasan por algo, estoy de acuerdo en lo que pones.

Yo habia oido algo de algun suicidio por el tema hipotecas (la verdad es que hace años que deje de ver las noticias, el 99% de las noticias son nefastas y me descomponen el cuerpo) pero no sabia ni donde ni cuantos casos habian.

Es lamentable que tengan que ocurrir este tipo de cosas...

Un bsazo

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Gema

Veo que volvemos a coincidir en más cosas ;). Hace varios años, mucho antes de que empezarala crisis, decidí que me negaba a ver los telediarios y a leer los periódicos. Ahora leo los digitales y los titulares y si alguna noticia me interesa entre a ello.

En cuanto al número de suicidios no lo se, ni tampoco todos tienen su origen en los desahucios. Pero si muchos, con no poder encontrar la solución a sus problemas del tipo que sean, y la crisis que estamos viviendo y no sólo a nivel económico está movimiéndonos a todos por dentro. Unos, pueden ir hacia adelante y otros, no.

Besotes.

campoazul dijo...

Es cierto que algunas muertes se llevan mejor, como en el caso de los donantes de órganos hay que pensar que algo de ese ser querido hace que otras personas se queden con nosotros un tiempo más. También los suicidios por algún tema social, duele mucho que eso ocurra pero después se toman soluciones, al menos otras personas se verán venecianas.

Besitos.

P.D. La fotografía es preciosa

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Campoazul

Si, tienes razón. La donación de órganos es generosidad y además ayuda a otras personas y comparten y llevan junto a ellos, al ser querido.

Besotes.

P.D. Qué bien que te guste la foto. El mérito fue acordarme que llevaba móvil jajajaajajajaj.

atlantida dijo...

Esas muertes, las han originado, seres cuya alma, tenían esta misión, la del cambio de conciencia

Que tremendo y duro es saber de estas almas que vienen con esta encomienda :(
ojala ayude a cear conciencia en el plano o cuestion que esten involucradas estas almas, dificil trance y duelo apra sus familiares y seres queridos.
pido a dios que la muerte de mi hija les haya removido la conciencia a los enfermeros o médicos que le robaron su medicamento.
por tener unos pesos mas en sus bolsillos hoy ya no existe en esta vida mi hija.
besos mi bella amiga, siempre es bueno leerte.

Mercè Castro Puig dijo...

Muy bonita la entrada, María Eugenia. Encontrar sentido a lo que nos sucede alivia nuestra alma y apuntala nuestra fortaleza.
La muerte de mi hijo Ignasi ayudó a muchas personas a ver la vida de manera distinta y a aumentar su vibración de amor. Hay varias que viven con sus órganos y me las imagino muy felicies.

Un abrazo para todas

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Atlántida

Todas las muertes dejan huella, en mayor o menor medida. Es posible que la de tu hija, haya dejado su semilla en la conciencia de quienes pudieron hacer más y no lo hicieron.

Besotes.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Mercè

Los órganos de Ignasi seguro que han aportado su fuerza, su luz y su energía llena de amor allí donde era necesaria.

Creo que si, que encontrar sentido a lo que hacemos o nos sucede, alivia o ayuda a sobrellevar lo que vivimos.

Me alegra que te haya gustado :D.

Besotes.

Karras dijo...

Vamos que por descontado creo que cada cosa sucecede por algún motivo. Lo que pasa es que la incertidumbre es la que nos ocasiona el dolor de la pérdida. Si algo no comprendo es por qué no nos es dado la certeza de una nueva vida, de una vida mejor si cabe. Hay demasiadas incognitas y preguntas. ES que es muy difícil para la gente de a pie tener una fé ciega. Yo creo que eso precisamente nos impide ser felices en la mayoría de los casos, el temer un fin sin nada más. Perdona la extensión y recibe un cariñoso besote.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Karras

Tener fe no es fácil para nadie, salvo para quién la tiene. No se por qué al nacer olvidamos que sabemos que existe una vida posterior. Tal vez, tenga que ver con el hecho de que venimos a aprender, a superar pruebas.

Para algunas personas la fe es un regalo. No se si es así o no, pero es cierto, que la fe, y la confianza en que hay algo más ayudan mucho.

Y si además y sobre todo, tienes pruebas de que es así, pues entonces muchísimo mejor.

No deja de ser un trabajo personal e individual, de sentir con el corazón y no con la cabeza. La mente a veces es una gran ayuda, en otras, un gran obstáculo.

Para nada te has extendido, has sido muy breve para decir todo lo que has dicho :D.

Puedes extenderte todo lo que desees y sin problemas :D.

Besotes.

PEPE LASALA dijo...

Yo también creo que todo es por algo, aunque sea difícil de entender. Me ha gustado mucho tu entrada, al igual que todas, tienen mucho sentido. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Pepe

Me alegro que te haya gustado la entrada. Reconozco que son temas un poco complicados y delicados, y a veces cuesta entender con el corazón, y me incluyo la primera.

Besotes.

ion-laos dijo...

Hola María Eugenia, he descubierto las organitas, parece que es algo muy buenas energías, todavía no tengo ninguna, pero la tendré. También el aparato de las tormentas, que produce ese sonido, creo que la vibraciones que emiten relajan, esto no lo tengo muy claro. Cuando lo ví, creí que era una zambomba, jajajaja. Bueno, es que también lo vi de lejos, jajajaja. Es un cilindro con una cuerda colgando, lo meneas y suena como un trueno, y ya está, jajajaja. Me pareció de lo más curioso.

Besotes!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Ion

Estupendo, algunas orgonites son preciosas. Están hechas con minerales, obligatorio el cuarzo y cobre, y después se añade lo que uno desea, o quién las fabrique.

Si, son limpiadoras de energía. Una especie de lámparas de sal, turmalina negra, etc.

También se pueden poner en los cruces de las líneas de energía para que fluya mejor la energía.

Lo del aparato de la tormenta no lo conozco. Sólo conozco el palo de lluvia. Jjaajajajaj.

Hay miles de orgonites para elegir.

Besotes.

Remei dijo...

Puede que las muerte nos haga recapacitar sobre la vida...siempre ocurre...al perder a una persona o al enterarte de que alguien ha fallecido, nosotros, las personas tenemos la tendencia a apreciar más la vida, sin embargo, lo que pasa es que este pensamiento se nos olvida pronto y volvemos a caer en la rutina y egoísmos personales...
La muerte siempre formó parte de la vida, si hay razones o no de algunas muertes no lo se, pero de lo que estoy segura es de que nadie queda impasible ente ella, le toque de lejos o de cerca...
Esta evolución de la que hablas es necesaria, vienen tiempos nuevos y creo que aunque notemos ciertos cambios en nosotros mismos y en nuestros comportamientos, todo parece que tiende a evaporarse...


Un besote cielo, y gracias por este blog...IMPRESCINDIBLE!

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Remei

Por nuestro bien, espero que no se evapore nada, y menos en estos momentos tan llenos de cambios casi al límite que estamos viviendo.

Es curioso, pero esta tarde estaba pensando en escribir una entrada sobre los cambios que estamos viviendo. ;).

Nadie somos imprescindibles... Pero mil gracias por tus palabras. No se si entraré por las puertas de casa con tanto ego subido :D.

Besotes.

Luzdeatlantis dijo...

Muchas gracias.
Es así, y lo se, pero me viene bien que me recuerden cada cierto tiempo que tiene sentido.

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Luz de Atlantis

De nada. Gracias a ti. :D.

Besotes.

40añera dijo...

Como tu pienso que todo sucede por algo que cada movimiento tiene una reacción, que nada está desconectado

Un besote cielo

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, 40añera

Si, creo que la edad también aquí es un punto, aunque sea de observación ;).

Somos almas que estamos trabajando constantemente y se nos olvida. Pero cuando paramos a pensar en lo que sucede a nuestro alrededor vemos las señales en neón ;).

Besotes.