miércoles, 14 de septiembre de 2016

Curso de Canalización en San Sebastián: Octubre 2.016 a Junio 2.017

Quiero presentaros los cursos de Canalización que voy a realizar de Octubre 2.016 a Junio 2.017 en San Sebastián.

Qué es canalizar

La canalización consiste en conectar con las energías que nos rodean, desde las más altas vibraciones, guías, seres de luz a las de los seres queridos fallecidos o más cercanos.

Al establecer contacto podremos recibir información que puede resultar beneficiosa en nuestro desarrollo personal y evolutivo.

Quién puede canalizar

La respuesta es fácil, todos.

El curso

Está orientado a todas las personas que quieren conocer, conectar y trabajar con su energía; para así, al diferenciarla de las demás, comenzar a ahondar más en la intuición, videncia e indudablemente, a abrir más el canal que todos somos.

También aprenderemos y trabajaremos la manera de conectar con nuestros seres queridos ya fallecidos, no sólo de manera teórica sino sobre todo, práctica a través de diferentes ejercicios.

La canalización requiere de paciencia y perseverancia, es como ir al gimnasio, a mayor práctica, mejores resultados.

Qué se trabaja
  • Aprender a conectar con el propio canal, es decir, con la energía personal, para saber diferenciarla de la de los demás.
  • Los chakras, armonización y equilibrio de la energía.
  • Teoría y práctica que se irá realizando a través de distintos ejercicios y técnicas -trabajo con cristales, cartas de tarot, ejercicios de telepatía, distintos tipos de videncia-, facilitando el abrir y desarrollar el canal que llevamos dentro.
  • Aprender a transmitir los mensajes que se reciben, tanto de seres queridos ya fallecidos, mediumnidad; como de energías más elevadas, guías, seres de luz o maestros, canalización.
  • Aprender a interpretar los sueños, las señales que recibimos y nos rodean.
  • Meditaciones y ejercicios a través de visualizaciones.
Fechas

El curso comenzará en octubre y terminará en junio.

Está dividido en tres trimestres: de octubre a diciembre, de enero a marzo y de abril a junio; se puede realizar el curso completo y por trimestres individuales, para esta última opción hay que tener cierto nivel de conocimiento sobre la energía personal.

Dos opciones:
  • Miércoles: comienza el día 5 de octubre y termina el 21 de junio. Curso completo y/ trimestral. Dos clases al mes de dos horas y media de duración. Horario de 18.00 a 20.30. 
  • Sábados: comienza el día 8 de octubre y termina el 4 de junio. Curso completo. Una clase al mes de tres horas y media de duración. Horario de 10.00 a 13.30. 
Lugar

c/Ferrerias - Olaeta, 19 (portal oficinas)
Donostia - San Sebastián

Más información

El resto de la información, se aconseja reservar plaza, el precio del curso y fechas, se dará personalmente, a través de la siguiente dirección de correo

mecomunicacion@gmail.com (comunicacion sin acento)


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.

lunes, 5 de septiembre de 2016

El tiempo, la vida, la muerte y el amor

El tiempo lo cura todo, es una frase que no gusta escuchar, especialmente cuando estamos pasando por procesos dolorosos como puede ser la pérdida de un ser querido, una ruptura, una crisis. 

El tiempo no cura. Somos nosotros los que sanamos, nos damos el espacio, el tiempo para hacerlo.

Algunas heridas, cicatrizarán antes. Otras, dejarán huellas muy profundas que seguirán doliendo en ciertos momentos de la vida, a pesar de estar ya curadas. Recordándonos que amamos, que estuvimos unidos a seres y situaciones que marcaron un antes y un después.

El tiempo es un compañero de viaje fiel y leal. Marca su ritmo de manera incansable y objetiva, siguiendo un mismo compás. Cuando el dolor está presente, el tic tac de la vida, se alarga, parece no tener fin. Cuando somos y estamos felices, se apresura de tal manera que parece desaparecer sin dejar rastro de su paso.

Cuando morimos, el tiempo transcurre de otra forma, es más tranquilo y sosegado. Los sentimientos prevalecen sobre las ideas. En vida podíamos haber sido el seguidor número uno de un equipo de fútbol, y al morir, no darle la mínima importancia. Es algo que sorprende y que cuesta aceptar. Tendemos a pensar que al morir, seguiremos siendo nosotros mismos, con las misma costumbres, pensamientos, sentimientos, miedos, dudas. Si, seguimos siendo la misma alma, pero más ligera de equipaje, de cargas, de preocupaciones y damos importancia a lo que realmente lo es, el amor.

Cuando estamos muy apegados a la tierra, somos más parecidos a cómo éramos cuando estábamos vivos, aunque diferentes, pues sentimos con el corazón y no con la mente. Siendo el proceso de tránsito, un poco más largo. Cuando entendemos que el vivir es sólo una etapa de una vida eterna, que es una escala en un largo viaje infinito, el tránsito, es más fácil.

Y, si. Tendremos tiempo para reencontrarnos, para volver a recordar que en una, varias o en todas las vidas nos amamos y que compartimos ilusiones y proyectos.

El tiempo marca vidas, etapas, tránsitos. El amor es el enlace que hace posible que volvamos a vernos, a sentirnos; pues el amor cuando es de verdad, permanece inalterable a lo largo de vidas, años, siglos, milenios, eones....


La imagen está tomada de internet y desconozco quién es su autor.